inicia sesión o regístrate.
El misterio que rodeaba la desaparición de Jorge Osvaldo Mansilla, el turista bonaerense de 67 años que había sido visto por última vez el miércoles en la capital salteña, finalmente tuvo un desenlace inesperado. El hombre fue hallado este viernes en Campo Quijano, donde se alojó en un hostal y fue identificado por la Policía mientras desayunaba.
La alerta se disparó cuando efectivos locales cotejaron sus datos con los de búsqueda de personas de la Ciudad de Salta, confirmando que se trataba del tandilense cuya ausencia había generado una intensa búsqueda. Mansilla se encontraba en buen estado de salud y no sufrió ningún tipo de agresión ni accidente.
Lo que todavía desconcierta a su familia es el motivo de la desaparición. Según relató Aldana, su pareja, el jubilado “es un hombre solitario, le gusta mucho disfrutar de la soledad, pero nunca había pasado algo así”. La mujer había denunciado que el miércoles, tras almorzar cerca del teleférico con una pareja amiga, Mansilla salió a caminar y no regresó. Su camioneta quedó estacionada en el Hogar Escuela, con su ropa y su celular adentro, aunque él se llevó la billetera con dinero en efectivo y tarjetas.
El caso tomó relevancia porque no había rastros de su paradero y las cámaras de seguridad resultaron poco útiles: la mitad no funcionaba y las que sí lo hacían aportaron imágenes borrosas. La incertidumbre llevó a que sus hijos tengan pensado viajar desde Tandil y que Aldana se viera dividida entre quedarse en Salta para colaborar con la búsqueda o regresar a su ciudad, donde la esperaban sus tres hijas menores.
La aparición de Mansilla, sano y salvo, alivia a la familia, aunque deja abiertos varios interrogantes. ¿Por qué decidió alejarse sin avisar? ¿Fue simplemente un acto de aislamiento personal? Por ahora, lo único confirmado es que el hombre pasó la noche en el hostal de Campo Quijano y que su caso quedará como una de esas desapariciones misteriosas que movilizan a toda una provincia, pero con un final feliz.