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La crisis que atraviesa la gastronomía en Salta dejó de ser una percepción sectorial para transformarse en una realidad respaldada por datos nacionales. El último informe de turismo difundido la semana pasada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa expuso un dato alarmante: la provincia no figura en ninguno de los ítems destacados de ocupación hotelera en la primera quincena de enero.
Mientras distintos destinos del país lograron sostener niveles moderados de actividad e incluso mejorar sus indicadores respecto de temporadas anteriores, Salta quedó completamente fuera del radar turístico nacional. No aparece entre los destinos de alto rendimiento, ni entre los de desempeño medio, ni siquiera dentro del grupo de plazas con ocupación baja pero en recuperación.
Este escenario coincide con el diagnóstico de gastronómicos locales como Omar Morales, empresario del rubro y prosecretario de la Cámara Hotelera y Gastronómica de Salta, quien describió la situación como "crítica" y "sin precedentes".
"En contra de nadie"
"Estamos en un contexto complicado por la falta de turismo, por la situación del país y por la situación de la provincia. Esto no es en contra de nadie, es la realidad", señaló Morales, al tiempo que remarcó que la gastronomía es uno de los rubros más golpeados por la caída del turismo.
Según explicó, la crisis no es circunstancial. "Esto viene con un arrastre de por lo menos un año. La hotelería está con porcentajes de ocupación inéditos para un mes de enero y la gastronomía lo siente de manera directa. Estamos en una crisis económica muy grande", dijo.
A los altos costos estructurales alquileres, servicios, impuestos se suma la falta casi total de público. "No hay gente. Ya no sabemos qué regalar, qué ofrecer, qué promociones hacer. El público no está", resumió Morales.
Otro elemento que profundiza la crisis es la salida de salteños hacia otros destinos. "El que puede se va, a otras provincias o a otros países. Y a Salta no están llegando turistas en la cantidad que esperábamos. Hoy no tenemos turismo y tampoco tenemos salteños", lamentó.
Caída del 40%
La comparación con temporadas anteriores marca con claridad la dimensión del problema. "Este enero, con respecto al enero del año pasado, estamos cómodamente un 40% abajo", detalló Morales, y aclaró que la caída se produce aun manteniendo valores similares. "Estamos con casi los mismos precios".
Destino accesible comparado con otras provincias
Morales destacó que Salta continúa siendo un destino accesible en comparación con otras provincias. "Hoy se puede almorzar o cenar desde 14 o 15 mil pesos en adelante, con buena comida, buen servicio y buena atención. Comparado con otros lugares, Salta es económica. Pero aun así, la gente no llega".
Para el empresario, la magnitud de la situación actual no tiene antecedentes. "En los años que llevo en la gastronomía en la Argentina, y en Salta en particular, nunca vi una situación así. Es crítica, crítica", dijo.
Las dificultades para cumplir con las obligaciones económicas se vuelven cada vez más visibles. "Cuesta pagar los servicios, los impuestos, la luz. Los alquileres suben, los servicios suben y los sueldos también deberían subir, porque la gente no puede vivir con un sueldo mínimo", expresó, poniendo el foco en la situación de los trabajadores.
Empleo en riesgo
El impacto en el empleo es uno de los aspectos más sensibles. "Estamos achicando personal de a poco. En un año o un año y medio hemos bajado lentamente. No es que despedimos gente, pero cuando alguien se va o se jubila, no se reemplaza", explicó. Hoy, muchos establecimientos funcionan con apenas el 50% del personal que tenían anteriormente. "Queremos sostener eso, pero no sabemos hasta cuándo vamos a aguantar", advirtió.
Los trabajadores viven la crisis con una preocupación constante. "No les alcanza la plata, hay demoras en los pagos y en los aportes, y eso los afecta directa o indirectamente", relató Morales. Además, remarcó el impacto social del empleo gastronómico: "De cada trabajador dependen cuatro o cinco personas más. No es solo el empleado, es toda una familia".
A este panorama se suma el entramado de proveedores, servicios de mantenimiento y actividades indirectas que dependen del sector. "El turismo siempre fue uno de los principales ingresos de Salta y hoy no lo es".
Pedido de respuestas
En cuanto a posibles salidas, Morales indicó que el sector se encuentra a la espera de definiciones políticas concretas. "Nos avisaron que tal vez haya una reunión este fin de semana. Reuniones que se vienen haciendo, pero muchas veces quedan solo en eso", señaló.
Ayer se conoció a traves de boletín oficial la renuncia de Juan Lucero al cargo de Subsecretario de Desarrollo y Competitividad Turística. La dimisión fue aceptada por la Ministra de Turismo, Manuela Arancibia. Si bien no se dieron a conocer los motivos de la renuncia de Lucero, fuentes de la cartera revelaron a El Tribuno que se trata de "un reacomodamiento en el área".