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En las inmediaciones del Hospital San Bernardo, Víctor Luna relató con angustia cómo comenzó el calvario que hoy atraviesa su familia. Su padre, un trabajador humilde de 45 años, empezó hace meses con un dolor persistente en una muela mientras trabajaba.
“Él me decía: ‘hijo, me duele la muela’. Yo le decía que tenía que ir al hospital, pero al principio parecía algo leve”, contó. Con el paso del tiempo, el dolor se intensificó y finalmente, tras realizarse estudios médicos en la capital salteña, llegó el diagnóstico: cáncer bucal.
Un diagnóstico devastador y una cirugía de alto riesgo
El avance de la enfermedad fue rápido. Luego de varias idas y vueltas médicas, el hombre fue sometido a una compleja intervención quirúrgica este martes. Según explicó su hijo, los médicos debieron realizar injertos desde el pecho hacia el paladar y el costado del rostro, además de una resección en la mandíbula.
“Mi viejo está peleando por su vida. Hace rato dieron el parte médico y dijeron que no está nada bien, que se puede cortar en cualquier momento”, expresó Víctor, visiblemente quebrado.
“Es joven, siempre fue trabajador”
Víctor destacó que su padre es conocido en Embarcación por su humildad y su historia de trabajo.
Una operación que se demoró y un cáncer que avanzó
La familia también recordó que en una oportunidad la cirugía fue postergada por falta de camas en terapia intensiva, debido al ingreso de personas trasladadas desde una alcaidía tras un incendio.
“Había cama para terapia, lo iban a operar, pero pasó eso y trajeron a los presos. A mi papá no lo operaron y el cáncer siguió avanzando”, explicó Víctor. Cuando volvió a ser internado, el cuadro ya era mucho más grave: la enfermedad había comprometido garganta y paladar.
Sin recursos y lejos de casa
Mientras el paciente permanece sedado, su familia enfrenta otra lucha silenciosa: la económica. Llegados desde Embarcación, Víctor, su madre y su hermana agotaron los pocos ahorros que tenían.
“Yo hacía empanadas para vender antes de venir. Traje lo poco que junté y ya me quedé sin plata”, contó. El último dinero fue destinado a pagar una habitación frente al hospital para no alejarse de su padre.
“Queremos estar cerca para que él sienta nuestro apoyo. No lo queremos dejar solo”, dijo.
El pedido de ayuda a los salteños
Hoy, la necesidad es urgente. La familia solicita colaboración para poder cubrir alojamiento y comida durante los días críticos que se avecinan.
“Todo aporte sirve. Hace rato vino un hombre, me dio lo poco que tenía y eso me ayudó mucho”, relató Víctor, agradecido.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 3874-0869-45 o realizar aportes al alias que la familia pone a disposición.
“Al que me pueda ayudar con lo poquito que sea, se lo voy a agradecer de corazón. Estoy pasando un momento muy duro con mi papá”, finalizó.