PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
23°
14 de Febrero,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Casa Fraterna: 6 años de solidaridad y esperanza en Salta

El lunes habrá torta y festejos en la casa que cuida a niños del interior con tratamientos médicos en la capital. Conozca cómo colaborar.
Sabado, 14 de febrero de 2026 12:13
Miguel Hilal recibió a El Tribuno en Casa Fraterna. Fotografías: Pablo Yapura.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

La Fundación Casa Fraterna cumple el lunes 6 años de vida, en la ciudad de Salta, consolidándose como un refugio de contención y dignidad para familias del interior cuyos hijos atraviesan tratamientos médicos prolongados en la capital provincial.

Ubicada en Atocha, sobre Circunvalación Oeste, la institución brinda alojamiento gratuito, cuatro comidas diarias y acompañamiento integral a padres y niños en situación de vulnerabilidad. La casa cuenta con siete habitaciones con baño privado, además de espacios comunes como comedor, cocina y juegoteca, pensados para que el dolor compartido sea más llevadero.

El día que cambió todo

La historia comenzó en 2019, cuando el padre Miguel Hilal encontró a dos madres de comunidades aborígenes que pedían ayuda frente al Parque San Martín. Vivían bajo un árbol con sus hijos enfermos, sin recursos ni un lugar donde quedarse mientras afrontaban tratamientos médicos.

"Yo las vi, me acerqué y me comenzaron a contar sobre sus hijos. Les dije que no les iba a dar plata, que les iba a dar trabajo", recuerda el sacerdote. Aquella decisión impulsiva de subir a las familias a su camioneta y llevarlas a la iglesia fue el punto de partida de un proyecto que crecería con el compromiso de muchos.

A partir de ese gesto inicial, la comunidad comenzó a organizarse. Con la donación del terreno por parte de Nico y Anita, y el trabajo solidario de voluntarios, se realizaron bingos, rifas, shows y ferias para reunir fondos. Incluso algunos jugadores de Los Pumas se sumaron al apoyo. Así nació Casa Fraterna, sostenida, según destaca Hilal, exclusivamente por la caridad cristiana y el aporte comunitario, sin financiamiento estatal.

 

Lo único que nosotros le pedimos a los papás, es que devuelvan lo que reciben con trabajo. ¿Sabés cocinar? Cocinás. ¿Sabés limpiar? Limpias. ¿Lavar los platos? Los lavas. ¿Cortar el pasto? se corta. Porque creemos que el trabajo dignifica a la persona. Que nadie te regale nada, nunca", definió Hilal.

 

Es una casa pensada para compartir. Cada una de las siete habitaciones permite que el niño o niña en tratamiento esté acompañado por un familiar, con baño privado para garantizar higiene y privacidad. Los espacios comunes cumplen un rol central: el comedor, la cocina y el nuevo salón donde se desarrollan actividades con voluntarios buscan generar comunidad.

"El dolor, cuando lo hacés compartido se vuelve más llevadero", explica el sacerdote. Por eso, además del acompañamiento psicológico y la cobertura de necesidades básicas (como traslado, comida, ropa de cama), la Casa propone un esquema solidario: las familias colaboran en tareas cotidianas como cocinar, limpiar o mantener el lugar. "Creemos que el trabajo dignifica. Nadie te regala nada; devolvés con trabajo lo que recibís", afirma.

 

Un "Milagro"

Con el paso del tiempo, el proyecto se amplió. No solo reciben a niños enfermos, sino también a sus familias. Además, se creó "La Casa en salida", un grupo de acompañamiento que mantiene el vínculo con quienes ya pasaron por la institución, fortaleciendo redes y apoyo mutuo.

La Casa también funciona como centro operativo solidario en tiempos de peregrinaciones: allí se preparan los panes en hornos de barro para los peregrinos del Milagro que llegan desde La Puna, en un trabajo conjunto entre familias alojadas, voluntarios y servidores.

Para lo que viene de acá en más Hilal lo plantea en modo cura: "el objetivo que tenemos de acá en adelante es bien claro. Tenemos que seguir aprendiendo, seguir aprendiendo, seguir aprendiendo; esto de ser discípulos de Jesús. Siempre nos pone en el corazón de aprender de los chicos, aprender de los padres que vienen con sus hijos enfermos, aprender de Jesús en el grupo, en el camino de oración, para brindar un servicio de calidad. Aprender a ser capaces de ser puentes para aligerar el corazón de tanta gente que la pasa mal", concluyó el padre emocionado.

A 6 años de aquel gesto fundacional, Casa Fraterna continúa brindando un espacio seguro y humano a quienes más lo necesitan. En tiempos donde la enfermedad suele venir acompañada de soledad y precariedad, esta casa demuestra que la solidaridad organizada puede transformar realidades y devolver esperanza.

"En el corazón tenemos esto de intentar hacer por los demás lo que Dios hizo por mí", resumió el padre Hilal. 

Cuentas claras

La Fundación cuenta con una estructura organizativa integrada por una presidenta, un veedor y una comisión económica. Las rendiciones de cuentas están abiertas a quien desee conocerlas. El sostenimiento se basa en padrinos y madrinas que aportan mensualmente, ferias de garage y donaciones que pueden realizarse al alias casa.fraterna.salta

Ficha técnica

  • Ubicación: Atocha, Circunvalación Oeste, Salta
  • Teléfono: 0387 481-4260
  • Servicios: alojamiento gratuito, cuatro comidas diarias, apoyo psicológico y acompañamiento integral.
  • Colaboración: padrinazgos, ferias solidarias y donaciones al alias CASA.FRATERNA.SALTA.
  • Hay misas todos los últimos domingos de cada mes, a las 11.30.
  • Para quienes quieran participar en el voluntariado: los sábados de 9,30 a 11,30.
  • El grupo de formación voluntarios se reúne todos los miércoles de 8.30 a 10.30.
  • Instagram: @fcasa_fraterna
  • Facebook: Fundación Casa Fraterna
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD