inicia sesión o regístrate.
En las tiendas del centro, en las galerías, en las ferias barriales y hasta en los puestos callejeros de la ciudad, cada vez es más evidente el cambio: los productos importados coparon el mercado salteño. La nueva política de apertura comercial del Gobierno nacional, con importaciones en alza y menos restricciones, modificó la forma de comprar y vender en la ciudad. El resultado es una brecha de precios cada vez más amplia que impacta de lleno en la industria nacional y en el comercio tradicional.
Un simple recorrido por las calles del microcentro alcanza para advertir la transformación. Las vidrieras exhiben etiquetas extranjeras, prendas sin marca conocida y artículos que llegan desde Bolivia, Chile o directamente desde Asia. En este momento del año, con el inicio de clases, el fenómeno se potencia: mochilas, guardapolvos, conjuntos deportivos y zapatillas muestran diferencias de precios que sorprenden incluso a los propios comerciantes.
Un conjunto deportivo para un niño puede conseguirse desde 15.000 o 20.000 pesos en puestos callejeros o ferias, mientras que en un comercio formal, con producción nacional y marca reconocida, supera los 70.000 u 80.000 pesos. La diferencia no es menor y, en un contexto de salarios deteriorados, termina inclinando la balanza. "Hoy la gente mira el precio, no la calidad", reconocen vendedores del centro.
Lo mismo ocurre con las mochilas escolares: en la vía pública pueden encontrarse por menos de 20.000 pesos, mientras que en locales establecidos rondan los 100.000. Los botines para fútbol arrancan en 20.000 pesos en ferias, pero en casas deportivas superan los 100.000. La disparidad es tan grande que para muchas familias la elección deja de ser una cuestión de preferencia y pasa a ser una cuestión de posibilidad.
Detrás de esa diferencia conviven múltiples circuitos de comercialización. Un comerciante de la calle Florida explicó que el mercado se volvió "complejo" por las diversas formas de abastecimiento. Por un lado, están los productos falsificados que se fabrican en talleres del Área Metropolitana de Buenos Aires y se distribuyen en ferias como La Salada. Por otro, la denominada "ropa americana", que ingresa desde el puerto de Iquique en grandes bolsones de descarte. También la mercadería que cruza desde Bolivia, donde una docena de remeras puede conseguirse por menos de 80.000 pesos o una docena de camisas de trabajo por 120.000.
En algunos locales del centro ofrecen guardapolvos a 8.000 pesos o dos por 15.000, y chombas al mismo valor. Son precios imposibles de igualar para fabricantes formales que pagan impuestos, alquileres y cargas laborales.
A este escenario se suman las plataformas digitales. Las tiendas virtuales y las aplicaciones extranjeras -especialmente las de origen chino- ganaron terreno de manera acelerada. Vestidos desde 7.000 pesos, camisas a 6.000, jeans a 9.000 y remeras desde 5.000 pesos compiten directamente con los comercios tradicionales. Incluso en ferias salteñas ya se revenden productos comprados en esas aplicaciones: ropa, electrónica, artículos de hogar, herramientas y juguetes.
Los comerciantes formales, además, señalan que cuando venden a través de plataformas locales deben resignar hasta un 40% en comisiones, lo que reduce aún más su margen. El consumo, golpeado por la pérdida de poder adquisitivo, se vuelca hacia la opción más barata.
Golpe a la economía
El fenómeno no es exclusivo de la indumentaria. A nivel nacional, los números muestran el alcance de la apertura importadora. En 2025 se importaron cerca de 8 millones de neumáticos sobre un mercado anual de 10 millones, lo que implica que el 75% del mercado está compuesto por unidades extranjeras. La línea blanca creció un 220% en cantidades importadas respecto del año anterior; la maquinaria agrícola, un 121%; el sector automotriz, 56%; juguetes, 87%; calzado, 79%; textiles, 67%. También se registraron subas en alimentos: fideos secos, 171%; sector cárnico, 109%; lácteos, 95%. En ese contexto, economistas advierten que el aumento de importaciones perjudica a la industria nacional, el empleo y las pyme.