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En la plaza que recuerda a los efectivos caídos en cumplimiento del deber, ubicada en el barrio Parque General Belgrano, zona norte de la ciudad, se realizó un emotivo acto de homenaje en honor al comisario principal Néstor Piccolo y al comisario mayor retirado y licenciado Vicente Osvaldo Cordeyro.
La ceremonia incluyó el descubrimiento de placas conmemorativas que resaltan su trayectoria y compromiso con el servicio a la comunidad. Del encuentro participaron familiares de los homenajeados, autoridades, integrantes de la fuerza policial, vecinos y miembros de la comunidad.
La iniciativa fue impulsada por policías retirados que, de manera solidaria, organizaron la colocación de las placas para mantener viva la memoria de quienes dedicaron su vida al servicio policial. También se registró la presencia de una comitiva francesa, que fue recibida por Nicolás Cordeyro, hijo del comisario homenajeado.
Durante la apertura del acto, se dio la bienvenida a los presentes y se destacó el valor simbólico del espacio como sitio de memoria. “Hoy nos convoca la memoria, el respeto y el reconocimiento a dos hombres que dedicaron su vida al servicio de la comunidad y que dejaron una huella profunda en la institución policial”, señalaron durante la presentación.
Luego, los asistentes entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y se realizó el descubrimiento de las placas conmemorativas, acompañado por ofrendas florales y un minuto de silencio en honor a los homenajeados.
El testimonio de la esposa de Cordeyro: “Queremos verdad y justicia”
En diálogo con El Tribuno, Trinidad Chávez, esposa del comisario Vicente Osvaldo Cordeyro, destacó la importancia del homenaje y remarcó que mantener viva la memoria de su marido es fundamental para su familia y para quienes lo conocieron.
“Para mí es trascendental que la memoria de mi esposo permanezca a través de su legado”, expresó visiblemente emocionada.
Chávez recordó a Cordeyro como una figura clave dentro de la institución policial. “Él fue un mentor, fue visionario, fue motivador, fue instructor, fue colaborador, fue superior, subalterno, camarada y sobre todo un maestro, que supo enseñar lo que es la función policial, lo que es ser un oficial de policía comprometido con el servicio, poniendo en el centro de toda nuestra actividad al ciudadano”.
En ese sentido, agradeció a quienes impulsaron la iniciativa que permitió concretar el reconocimiento. “Por eso agradezco a la Fundación Azul, en la figura de su presidente Rodolfo Serrano, que impulsó esta iniciativa. Amigos, camaradas, compañeros y vecinos colaboraron para que hoy se materialice este homenaje”.
Sin embargo, el reconocimiento también estuvo atravesado por el reclamo de justicia por la muerte del excomisario. “Nosotros permanentemente estamos pidiendo, solicitando, requiriendo, rogando y exigiendo verdad y justicia”, afirmó.
Chávez remarcó que, pese al paso del tiempo, la familia continúa atenta al avance de la investigación. “Sabemos que los tiempos son particulares. Mi esposo, que era investigador, decía que con el tiempo la verdad huye. Pero yo creo que en el proceso penal la verdad no va a huir”.
La mujer describió además el impacto personal que le provocó la pérdida. “Yo me quedé en el día que él no llegó a casa. Para mí el tiempo quedó ahí. El día es eterno, la noche es eterna. No pasa el tiempo”, relató.
Esperan que la investigación sea más profunda
Respecto de la investigación judicial, sostuvo que la familia espera que se profundicen distintas líneas. “Queremos que se investiguen hipótesis diferentes a las que se plantearon públicamente como irrefutables cuando aún no había resultados de análisis ni estudios concluidos”.
“Vamos a seguir buscando llegar a la verdad y a la justicia”, aseguró.
En lo personal, recordó con emoción uno de los últimos momentos compartidos con su esposo. “Él era un ser maravilloso, amaba a su familia, amaba a sus hijos. Recuerdo que uno de los últimos días me dijo ‘te amo’. Me quedo con eso. No solo lo decía, lo demostraba con acciones”.
“Era un padre amoroso, un marido siempre presente. Con él nos sentíamos seguros. Hoy me siento destruida, sin base, sin pilar”, finalizó.
El reclamo del hijo: “Tenemos muchas preguntas sin respuesta”
También dialogó con El Tribuno Nicolás Cordeyro, hijo del excomisario, quien confirmó que la familia continuará con movilizaciones para exigir avances en la causa. “Vamos a marchar esta noche a partir de las 20 en la Plaza 9 de Julio, con un pedido claro: saber qué fue lo que pasó. Pedimos verdad y justicia”, afirmó.
El joven señaló que ya transcurrieron cinco meses desde la desaparición de su padre y expresó preocupación por el avance de la investigación. “Personalmente no he notado un avance claro. Desde el primer momento se siguió una única línea investigativa”.
Entre las dudas que plantea la familia mencionó diversos elementos surgidos en la investigación. “No se pudo recuperar nada del celular. No sabemos si hubo una videollamada minutos antes de que se apagara”, indicó.
También mencionó irregularidades que, según sostiene, aún no fueron explicadas. “El celular apareció incinerado y había un cuchillo pegado al teléfono. Además aparecieron otros tres cuchillos en la escena. Son cuatro cuchillos y todos quemados, pero no sabemos a quién pertenecen”.
Según relató, los estudios forenses también dejaron interrogantes. “La autopsia indicó que el cuerpo de mi papá tenía el 70% quemado, comenzando por el rostro. Quemaduras de segundo y tercer grado”.
Para la familia, algunos planteos de la investigación resultan difíciles de comprender. “La hipótesis dice que él se quemó solo y después recorrió unos 200 metros en medio del cerro para ahorcarse. Nos parece ilógico”.
El hijo del excomisario también cuestionó la escasez de rastros en el lugar. “Solo se recuperó una huella de calzado. No hay rastros claros de que mi papá haya llegado caminando hasta ese lugar”.
Además, señaló que muchas de las novedades sobre la causa fueron conocidas por la familia a través de los medios de comunicación. “El procurador nunca nos citó ni nos llamó a una charla. Muchas cosas nos enteramos por los medios”.
Por último, reiteró la convocatoria a la movilización. “Es una marcha pacífica. También pedimos que se sumen otras familias que tienen dudas y buscan respuestas”.
Un homenaje entre memoria y reclamo
El acto concluyó con el descubrimiento de las placas y la colocación de ofrendas florales en la plaza Memoria de los Caídos en Cumplimiento del Deber.
Mientras la comunidad recordaba el legado de Néstor Piccolo y Vicente Osvaldo Cordeyro, la familia de este último reiteró su compromiso de seguir reclamando respuestas.
Entre el reconocimiento institucional y el dolor de la pérdida, el homenaje se convirtió también en un espacio para reafirmar un pedido que, aseguran, seguirá vigente: verdad y justicia.