El negro telón de un triste cierre cayó con su manto negro como una sombra sobre las ilusiones de los hinchas salteños que se esperanzaban hace un año con ver a sus equipos pelear en la lucha grande.

Los desaciertos dirigenciales, las erráticas elecciones de los técnicos, el mal aprovechamiento de los recursos, la escasa fortuna y otro cúmulo de situaciones desembocaron en el cimbronazo que significó que dos de los equipos más populares jueguen una final por la permanencia y en el golpe al mentón que resultó el descenso de Central Norte para una plaza futbolera, pero aletargada en la última década por los fracasos sistemáticos. Fracasos que no lo fueron tal simplemente por los resultados deportivos adversos y la ausencia de éxitos en los últimos lustros, sino también por las fórmulas ineficaces, la ausencia de proyectos serios y consistentes y por los procesos judiciales y ejecutivos que sometieron a los clubes en los últimos tiempos, como los casos de Gimnasia (órgano fiduciario) y Juventud (intervención).

Más allá de las promesas y las ilusiones que se regeneran año tras año, el segundo semestre de 2014 se inaugurará con una particularidad: los tres clubes salteños de la provincia arrancarán con el oxígeno institucional que ofrecen los cambios en la conducción (los procesos de Marcelo Mentesana y Gabriel Savino en el millonario y en el azabache, respectivamente, y la futura conducción que dirigirá en la Lerma desde el 12 de junio). Y la otra circunstancia atípica tiene que ver con el proceso de transición de seis meses que ofrecerá el fútbol argentino, como antesala de la reestructuración que entrará en plena vigencia desde febrero de 2015.

Esta situación obligará a los tres grandes salteños a subirse a la vorágine de la búsqueda del “ascenso en cuatro meses”, con planificaciones breves, cortoplacistas, efectivas, rápidas y sin demasiado margen para el error, pero a su vez con fórmulas austeras y menores recursos (a no ser que aparezca una mano gubernamental fuerte para redoblar la apuesta y empujar a un salteño a un ascenso a fin de año). El cuervo, que tendrá diez chances certeras de volver pronto al Argentino A, deberá adecuarse a una categoría más deficitaria y a dádivas estatales menos suculentas, que se asemejarán más a las que recibirán sus compañeros de divisional. Pero Gimnasia y Juventud, que mantuvieron la categoría, también se verán salpicados por el efecto del descenso azabache: perderán uno o más clásicos para recaudar y también tendrán menos enfrentamientos entre sí (aún no está definido, pero se prevé un certamen a una rueda). Estos imponderables, más la intención de no volver a recaer en los mismos errores, hoy llevan a los tres clubes a procurar mantener la base de sus planteles sin desmantelar las estructuras que ya están armadas. Las tres “moles” ya encararon la reconstrucción tras las ruinas, pero con la ilusión de encontrar revancha antes que las heridas logren cicatrizar.

Ocho esperanzas para un sueño mayor

Las revanchas de los play-offs del torneo Argentino A que otorgarán el segundo ascenso a la segunda divisional (Santamarina ya logró el objetivo) comenzarán a disputarse hoy con tres definiciones aún abiertas.

Guillermo Brown de Puerto Madryn, equipo que viene de eliminar al Gimnasia y Tiro de Salvador Ragusa en octavos de final, se enfrentará a Tiro Federal de Rosario en el sur del país. En el cotejo de ida, los rosarinos se impusieron por la mínima diferencia, pero los dirigidos por Gustavo Coleoni (el Sapito se quedaría en el cruzado para el semestre que viene) cuentan con la ventaja deportiva por mejor ubicación en la tabla general. Brown deberá vencer por la mínima diferencia para meterse entre los cuatro mejores. Arrancará a las 15 y será dirigido por el mendocino Fernando Espinoza.

Por su parte, también en Chubut, la Comisión de Actividades Infantiles será anfitrión del sorprendente Estudiantes de San Luis, equipo que lo venció 2 a 1 en la ida, disputada en La Punta. Ambos se medirán a las 15, bajo la tutela del bahiense Sergio Testa. La CAI, que estuvo a un paso de ascender en el nonagonal, deberá triunfar por la mínima para meterse en las semifinales.

Guaraní -con ventaja deportiva- recibirá en Misiones a Juventud Unida de Gualeguaychú, a las 15.30. El franjeado tendrá la dura misión de remontar el 1-3 que sufrió en contra en los primeros noventa minutos.

Millonarios y antonianos esperan más “amigos”

El próximo torneo Argentino A, que se jugará de agosto a diciembre y pasará a llamarse Federal A y otorgará cuatro ascensos a la B Nacional, aún espera el cuadro final con la cantidad total de participantes todavía no definida.

El certamen estará integrado por los 21 equipos de la última temporada, incluidos Juventud y Gimnasia (sin los descendidos Central Norte, Racing de Olavarría y Rivadavia de Lincoln), más los dos o tres que bajarán de la B Nacional, categoría en la cual aún hay tres descensos en juego y por ahora dos de los indirectamente afiliados a la AFA están en zona de caída: nada menos que Talleres de Córdoba y Gimnasia y Esgrima de Jujuy, aunque también tiene chances de bajar Independiente Rivadavia de Mendoza.

Definición del Argentino B

A estos competidores habrá que añadirles los tres clubes que se sumarán al nuevo Federal A provenientes del Argentino B.

En este torneo, un histórico como Altos Hornos Zapla se metió ayer en la semifinal, entre los 12 aspirantes a los tres ascensos en juego, tras vencer a Huracán de Comodoro Rivadavia (ganó 2 a 0 en Palpalá e igualó en 2 en el sur).

También pugnan por meterse en semifinales y se ilusionan con subir Talleres de Perico (recibe hoy a San Lorenzo de Alem) y Mitre de Santiago del Estero (deberá remontar esta tarde y de local un 1-2 en contra con Estudiantes de Río Cuarto).

El próximo Argentino A pasaría a tener entre 26 o 27 equipos.

 

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