Una de las principales preocupaciones en la provincia, especialmente en el interior, son los accidentes de tránsito, las vidas que se cobran y los cuantiosos daños materiales que provocan a los privados y al Estado. 
El martes se conmemoró el Día de la Seguridad Vial. Las actividades que se desarrollaron en diversos puntos de la geografía salteña apuntaron, sin duda, a promover hábitos responsables en conductores y peatones, como base para la construcción de una convivencia más segura.
Los estudios sobre las causas de los siniestros arrojan resultados determinantes: el 90% de los accidentes podrían haberse evitado. 
Esta situación debe obligarnos como comunidad a continuar promoviendo el debate y a reflexionar, con una mirada crítica. Hay que entender, sin más pérdidas de tiempo, que los hechos viales son el reflejo de nuestra convivencia social.
Por eso la importancia de emprender cuanto antes un proyecto colectivo para resguardar la vida propia y de otros. Este propósito solo puede alcanzarse modificando los patrones de conducta vial.
El Día de la Seguridad Vial rememora el cambio de circulación en el tránsito. En nuestro país regía la norma que ordenaba transitar por la mano izquierda, al igual que en Inglaterra. Pero el 10 de junio de 1945, durante el gobierno de Perón, se decretó que el sentido del tránsito sea por la derecha. La norma, luego se generalizó en la mayor parte del mundo.
En Salta, las actividades centrales se desarrollaron en la plazoleta IV Siglos y en simultáneo hubo campañas de concientización en las rutas del Valle de Lerma y en ciudades del norte y sur de la provincia. Participaron funcionarios, representantes de establecimientos educativos, bomberos, cruz roja y de diversas ong. Se difundieron consejos básicos, que sin embargo pueden cambiar la realidad vial, como el uso del cinturón de seguridad, del casco, no beber alcohol si se conduce, no transitar a altas velocidades, el respeto a las normas, etc.


Entrevista a Raúl Padovani, presidente de Pavicei (Padres de Víctimas de Conductores Ebrios e Irresponsables)


Desde la ong que nuclea a padres de víctimas de accidentes viales señalaron, que de acuerdo a las estadísticas existe una paulatina toma de conciencia respecto de la necesidad de observar las normas de tránsito. Esto se vislumbra en una baja del 17% de accidentes fatales en lo que va del año, respecto de igual período de 2013. Sin embargo, destacaron que la problemática que más cuesta revertir es la cultura arraigada de manejar en estado de ebriedad.

¿Existen diferencias entre Capital y el interior, en cuanto a una toma de conciencia de la seguridad vial?
Sí. Y es, además, notoria. Lo marcan las estadísticas. El 83% de los accidentes de tránsito con consecuencias fatales se producen en el interior.


Y esto, ¿a qué se debe?
Entre otras cosas, a la falta de controles, a que muchos pueblos y ciudades son atravesados por rutas provinciales y nacionales, por las que se circula a altas velocidades. Además, en las comunidades pequeñas es mucho más difícil ser rigurosos, ya que se conocen todos y existe el amiguismo. Sin embargo, hay una creciente intervención de la policía vial, de las áreas de tránsito municipales, etc. Pero cuesta más que en la ciudad de Salta hacer cumplir las normas.


¿Hubo avances en la tarea de concientizar a los motociclistas acerca del uso del casco?
La tarea fue dura y lleva años, pero ya se van notando los resultados y son positivos. Hoy en la ciudad de Salta el 85% de los motociclistas usa casco. Esto lo logramos a fuerza de campañas de concientización, de sanciones y también a los mismos motociclistas, que fueron aprendiendo a base a golpes y experiencias personales. En el interior, el porcentaje es menor y se debe, como lo dije anteriormente, a la menor rigurosidad en los controles.
Los números también reflejan un avance en este sentido. En 2013, a esta altura contabilizábamos 41 motociclistas fallecidos en accidentes, en toda la provincia. Este año, llevamos 22. Se va notando un cambio. Es lento, pero hay que seguir impulsándolo.


¿Cuál es el aspecto que más está costando revertir?
El de la cultura alcohólica, tanto de peatones como de conductores. La gente se resiste a no conducir cuando ha ingerido bebidas alcohólicas y las consecuencias, es de público conocimiento, son terribles. El uso del cinturón de seguridad por parte del conductor y de los acompañantes es otro punto duro de revertir.
Para concientizar a los conductores, las madres de Pavicei acompañan a la policía en los controles de alcoholemia. Hablan con ellos y buscan generar conciencia.


¿Dónde cree que se encuentra parte de la solución a esta problemática?
En que debe haber tolerancia cero para quien conduce en estado de ebriedad. Se deben endurecer las sanciones. Manejar a altas velocidades o conducir ebrio debe ser considerado no una contravención, sino un delito. El infractor debe ser detenido, como ocurre en otros países.


En cuanto a las estadísticas, ¿cuántas víctimas fatales en accidentes de tránsito se registraron hasta el momento?
A esta altura del año 84, contra 92 del año pasado. Hubo una baja del 17% respecto de igual mes de 2013. Esto no nos conforma, pero al menos nos indica que el trabajo que se está haciendo va en sentido positivo.
Aquí hay que revertir una cuestión cultural. Hay que trabajar también con los más pequeños. En ese camino, se brinda educación vial en los niveles primario y secundario. Desde chicos se debe aprender la importancia de respetar las normas viales. Ellos mismos son también los que llevarán a sus hogares esta idea y la buenas prácticas a la hora de circular por la vía pública.
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...