Apremiados por la problemática de la basura, Cafayate, Animaná y San Carlos centraron sus esfuerzos en la creación de un consorcio para la disposición final de residuos urbanos y en la creación de una planta de clasificación y tratamiento, conocida como EcoPlanta. El proyecto, que empezó a desarrollarse en 2012, dio excelentes resultados hasta ahora. Representó una vía efectiva para el cuidado del medio ambiente, la disposición final de los desechos y la generación de empleo.
Hoy, los trabajos se encuentran a cargo de la Cooperativa de Reciclaje Valle Calchaquí, a través de la cual vecinos de los tres municipios hallaron un medio de sustento. Seis meses pasaron desde que estos trabajadores, la mayoría mujeres, se pusieron al frente del vertedero. Los desafíos son muchos y apuntan fundamentalmente a generar ingresos que posibiliten a la cooperativa seguir funcionando, ya que se sustenta con la venta de los materiales reciclables. La solución está al alcance de la mano y depende de la toma de conciencia de los vecinos sobre la necesidad de separar los residuos reciclables como papel, cartón, botellas, plásticos y también de los comerciantes y la industria, con el aporte de sus desechos.

Esfuerzo conjunto

En septiembre del año pasado, la comuna cafayateña puso en marcha un programa denominado EcoJueves. Ese día está destinado a la recolección de residuos reciclables. Un hábito que contribuye con el medio ambiente, la economía de los municipios y abre puertas al trabajo. A medida que pasa el tiempo la gente va tomando conciencia de la importancia y el impacto positivo de este tipo de iniciativas, sobre todo para comunidades que viven en gran medida del turismo, una actividad que genera divisas, pero también desechos. Si no hay planificación, estos últimos se transforman en una problemática.
Santiago Haro Galli, jefe operativo del Consorcio Gestión de Residuos Valle Calchaquí, explicó que la cooperativa es un ejemplo de iniciativa, que nació de forma independiente y genuina. "Los desechos reciclables se comercializan en la ciudad de Salta, por lo que debe afrontarse el costo del flete. Todos sumamos nuestro apoyo para que esta actividad genere ingresos para los miembros de la cooperativa. En un principio eran 14. Ahora quedan 9, que la están peleando", contó Haro Galli.
Día a día se suman bodegas, comercios y vecinos, que colaboran separando y entregando los residuos reciclables. Pero no alcanza. Se necesita aún de mayor colaboración de todos los actores del medio, para que la cooperativa salga adelante y la basura no se torne una problemática descontrolada.

La trinchera, colmatada

Del consorcio participan Cafayate, San Carlos y Animaná. Los residuos se depositan en un predio ubicado a 5 kilómetros de Cafayate y a unos 400 metros de la ruta 40. La ciudad, con más de 15.000 habitantes sumado al flujo turístico en temporada alta, aporta el 75% del volumen de basura, el 14% es de San Carlos y el 11% de Animaná.
Un dato importante: de la factura de la electricidad que consumen las maquinarias de reciclado se hace cargo el consorcio. Las últimas subas en el servicio impactaron negativamente en la actividad.
Hoy, la trinchera inaugurada en 2012 está completamente colmatada. Se realizan grandes esfuerzos por compactarla una y otra vez. Pese a este trabajo, sigue creciendo hacia arriba. Para evitar la contaminación, el consorcio tomó todo los recaudos. La situación está controlada, por el momento. Sin embargo, no da para más.
Consultado sobre este punto, Haro Galli explicó: "No hay espacio para la disposición final. Estamos elevando el relleno, lo que implica el trabajo de muchas horas máquina, con los altos costos que eso significa. Hacemos hasta lo imposible. Lo importante es que no se contamina".
El jefe operativo del consorcio recordó además: "Ya tenemos listo el proyecto técnico para la apertura de una nueva trinchera. Necesitamos de forma urgente del apoyo de la Nación y la Provincia, para que pueda ejecutarse cuanto antes. Debemos prevenir antes que los problemas ambientales lleguen. Después será demasiado tarde".

Desechos de festivales

El tema de la basura es analizado en toda su dimensión. Tanto es así, que sumado a la recolección de los EcoJueves se suma la de los residuos generados en los tradicionales festivales que se realizan durante estos meses en gran parte de los Valles Calchaquíes. Se trata de una iniciativa original y muy efectiva.
Desde el consorcio contaron que recogen todos los residuos reciclables que se generan en la Feria Artesanal de San Carlos, la Fiesta de la Vendimia de Animaná, y el evento mayor: la Serenata a Cafayate, que será del 23 al 25 de febrero.
La llegada de decena de miles de personas genera enormes volúmenes de basura. Y el reciclado, ayuda a mantener el control sobre su disposición final.

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