Salieron del boliche ebrios. Tomaron un colectivo y terminaron en una comisaría. Una postal que se repite todos los fines de semana en varios puntos de la ciudad y de las localidades del Valle de Lerma. Esta mañana, alrededor de las 6, un grupo de jóvenes que pasaron la noche en un boliche de Rosario de Lerma retornaban a sus hogares en un ómnibus de Saeta. Pero a las pocas cuadras de abordar el vehículo comenzaron las rencillas, que terminaron con un intercambio de puñetazos. El chofer, ni lerdo ni perezoso, cerró las puertas con destino a la comisaría local, donde cuatro de los revoltosos fueron demorados. El resto siguió viaje rumbo a la ciudad de Salta. “Los chicos subieron en la zona de la estación de trenes de Rosario de Lerma, pero apenas estuvieron arriba comenzó la discusión entre dos grupitos de varones y mujeres que terminó en una violenta pelea”, contó Angélica, una pasajera de un viaje de terror.
La mujer, quien se dirigía a trabajar, relató: “La pelea duró tres o cuatro cuadras, porque el chofer fue directo a la comisaría. Los efectivos bajaron a cuatro chicos, los demás se hicieron los dormidos. Solo una chica gritaba ‘llevenós a todos, no dejen a nadie en el colectivo’. La cosa no terminó ahí. Si bien ya no hubo peleas, los jóvenes gritaron todo el camino hasta que bajaron algunos en Cerrillos y otros en la ciudad de Salta”.

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