La CGT avaló el bono de fin de año y desactivó el anunciado paro general 

La CGT afirmó anoche que se aleja la posibilidad de un paro nacional luego de que una comisión analizara la versión final del decreto para el pago del bono de fin de año de 5.000 pesos.
El cotitular de la central obrera, Héctor Daer, al término de una extensa reunión del consejo directivo en la calle Azopardo, precisó que en el caso de los trabajadores del sector público la posibilidad de ese beneficio se tratará en paritarias.
El referente de Sanidad aclaró que el bono no se tomará a cuenta de futuros acuerdos salariales, mientras también detalló que esa chance, junto a otras modificaciones que se quieran hacer, como el pago de los $5.000 en más de dos cuotas, “deberá acordarse entre las empresas y los sindicatos en paritarias”.
“El Gobierno entendió que teníamos que tener diálogo y esto es el primer paso”, dijo el sindicalista, quien valoró que el bono “significa una inyección de dinero al mercado, que permitirá mitigar la pérdida de poder adquisitivo y darle alguna vuelta a la economía. Si no hay consumo, eso se soluciona con salario”.

Paro desactivado

El consejo directivo de la CGT se reunió ayer para debatir la desactivación de la idea de convocar a un paro general para el 27 de noviembre, luego de recibir la propuesta oficial de que se pague un bono de fin de año en dos cuotas a los trabajadores privados y estatales, en noviembre y en enero de 2019.
Las deliberaciones se llevaron adelante en la sede de Azopardo 802, donde los sindicalistas analizaron la letra chica de un decreto del Gobierno que garantizará los pagos.
Además de los secretarios generales Héctor Daer y Carlos Acuña, participaron de la reunión Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Roberto Fernández (UTA), Omar Maturano (Ferroviarios) y Amadeo Genta (Municipales), entre otros.
Las condiciones del pago extra de $5.000 que habían acordado gremios, empresarios y el Gobierno el martes pasado provocaron tensión entre los protagonistas.

Mientras los ejecutivos pretendían que no fuera universal y que dicho monto lo abone el sector que pueda, la central obrera planteaba que la única posibilidad de aceptarlo era que fuera general y se aplicase por decreto.
Una grieta que se abrió en las últimas horas de ayer fue la forma de contemplar el bono: si es a cuenta de futuros aumentos, como pretendía el empresariado; si se utiliza para evitar una reapertura de paritarias; o si se entrega como lo que es, un bono, y no afecta a las renegociaciones salariales.
En ese sentido, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, pidió que todos los sectores hagan “un esfuerzo para poder llegar a un acuerdo que satisfaga a la mayoría de las partes, preservando la capacidad adquisitiva del salario de los trabajadores y el deseo de todos, que es el mantenimiento del nivel de empleo”.
“Continuamos trabajando y evaluando las propuestas”, sostuvo, al tiempo que desestimó la renuncia del ahora secretario de Trabajo, Jorge Triaca, algo que había trascendido con fuerza.
El funcionario nacional había deslizado que los $5.000 podrían ser a cuenta de las paritarias de 2019. “Mientras tratamos de buscar una solución hay muchas paritarias que se están realizando y también esto (por el bono) puede formar parte de las negociaciones” salariales del año que viene, afirmó en declaraciones formuladas en la Casa Rosada.
Antes, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, había prometido novedades “en el cortísimo plazo”, y había circunscripto el rol del Gobierno a “mediar entre empresas y trabajadores, acercar a las partes”.
En la misma sintonía que su par Sica, dijo que la suma “podrá incluirse en las negociaciones de los intentos de actualización salarial de este año o las negociaciones paritarias de 2019”.

Las que pagarían menos

El borrador del decreto que preparó el Gobierno por el bono de fin de año incluye un artículo que abre la posibilidad a que las empresas que estén en crisis paguen menos que los $5.000 pesos que propuso la Casa Rosada y en un plazo mayor a las dos cuotas iniciales.
Así se desprende del borrador que la Casa Rosada le acercó a los dirigentes de la CGT para que avancen las negociaciones.
El artículo tres lo deja por escrito: “Podrán adecuar la implementación de lo dispuesto en el presente decreto en materia de plazos y montos aquellas actividades que sectores que se encuentren especialmente en crisis o declinación productiva”. 
El miércoles la UIA y la CAME habían advertido que buena parte de las empresas no podrían afrontar el bono extra. Las cifras que manejaban en la industria eran que 6 de cada 10 compañías no llegarían a cumplir el acuerdo. Por eso, el artículo parece un gesto a esos reclamos. 
El borrador del decreto deja establecido que quienes pueden pagarlo tendrán que abonar los $5.000 en dos cuotas, que se pagarán con el sueldo de noviembre y el de enero.

 
 
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Encuesta

¿Crees que es suficiente un bono de $5.000 para paliar las pérdidas generadas por la inflación?

Encuesta

Dada la situación del país ¿actualmente, qué te preocupa más?

La suba de la canasta básica
La suba del precio de los combustibles
La suba de los servicios
La suba del dólar
No llegar a fin de mes
ver resultados

Importante ahora

cargando...