A los 20 años murió Fatiga, el perrito peregrino del Milagro

La comunidad del Valle de Lerma sufre su ausencia. Murió el viernes, en horas de la tarde. Era un animalito de la calle. Dicen que tenía entre 17 y 20 años. Estaba muy débil y anciano, y finalmente se entregó al descanso eterno.
Su presencia en las actividades religiosas se transformó en una verdadera tradición. De manera inexplicable, participaba desde hacía más de diez años de la peregrinación en honor al Señor y la Virgen del Milagro, desde La Merced hacia Salta capital. Fue, además, una figura infaltable durante las celebraciones de Sumalao.

Este perrito color canela y blanco era el primero en llegar a misa los domingos, cuando el cura párroco hace repicar las campanas de la iglesia Nuestra Señora de la Merced.

Nadie sabía qué lo llevaba a participar de todas las actividades religiosas. “Lo que más sorprende es que nadie lo llamaba. Solo se hacía presente y se sumaba a las manifestaciones de fe”, cuentan los vecinos.
Si bien en esta localidad la conducta de Fatiga ya no sorprendía, no dejaba de llamar la atención de cuanta gente lo veía transitar por el atrio del templo, siempre respetuoso y sin molestar a nadie. Al finalizar el oficio religioso, el animalito desaparecía y retornaba a su continuo deambular por el pueblo, donde se había ganado el cariño de la vecindad.
Esta atracción por las actividades religiosas lo llevó a sumarse todos los años a la procesión con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, que organizan los abuelos del hogar municipal de día Angelina Beltrés de Di Pauli.
“No sabemos cómo se enteraba este perrito de las diferentes fiestas. Solo se presentaba y acompañaba las procesiones que se organizaban en el pueblo”, contaron los mercedeños.

Homenajes en vida

Fatiga también fue figura relevante en las fiestas patronales de los barrios y parajes de la localidad. Tanto, que por iniciativa de la comunidad y de las autoridades municipales se erigió hace muchos años un monumento en su honor en la plaza donde se encuentra ubicada la parroquia local.
Es un verdadero homenaje en vida a este animalito que se transformó en un fenómeno, por su ternura y su forma especial de expresar una fe y una entrega a los rituales religiosos. Hoy Fatiga es una leyenda.

Fue el artistas Pablo Farfán el encargado de esculpir en madera la figura de Fatiga, por encargo de la Municipalidad. En el lugar, anualmente se realiza un desfile de mascotas, que solía ser encabezado por el propio Fatiga.

En la rotonda de Limache

En el enorme mural de la rotonda de Limache, Fatiga fue retratado caminando junto a cientos de peregrinos para el Milagro. A diferencia de sus “congéneres peregrinos”, las luces capitalinas no lo encandilaban. Ni bien terminaba el Milagro regresaba a su pueblo.

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