A pocos extrañó que el martes pasado, cerca del mediodía, llegará a Cachi una avioneta con una familia dispuesta a pasar unos días de vacaciones. Las bondades geográficas y de hospitalidad son la atracción que tiene esa localidad para recibir por día en temporada alta a unas 600 personas. Por eso la llegada de un turista más no genera que todos estén atentos al momento. Sin embargo esa familia que descendió del avioneta y que eligió Cachi para disfrutar era la de Luis Scola, uno de los máximos referentes del básquet y del deporte argentino en general. 
El capitán del seleccionado argentino de básquet y su familia se instalaron en Cachi el martes pasado y permanecerán hasta hoy. Recorrieron toda la localidad y otros puntos cercanos, como Las Pailas, para sumar experiencias a las vacaciones familiares, que también incluyeron a Santiago del Estero y Tucumán.
La llegada de Scola tuvo algunas anécdotas que seguramente serán recordadas por su esposa, sus tres hijos y ocasionales protagonistas. Lo que el campeón olímpico en Atenas 2004 no tuvo en cuenta es que desde la pista donde aterrizó hasta el hotel donde se hospedaron hay tres kilómetros de distancia. 


Desde la pista comenzaron el recorrido a pie hacia el hotel, hasta que se cruzaron con un alma solidaria que se ofreció a acercarlos en su vehículo. La oferta fue aceptada y quien conducía se llevó una gran sorpresa al reconocer al ala pivot de 2,06 metros, que integró la Generación Dorada junto a Emanuel Ginóbili, Andrés Nocioni y Carlos Delfino.
Rápidamente la noticia llegó a Iván Manrique Burgos, secretario de Turismo, Cultura y Deporte del municipio cacheño. 
“A mí me comentaron que Luis Scola llegó a Cachi y yo no quise molestarlo porque vino de vacaciones. Paseó por el pueblo y de casualidad me lo encontré. El ya había pasado también por el complejo deportivo para hacer algunas actividades. A esa altura los chicos de la escuelita de básquet también se enteraron de la llegada de Scola y le pedí si se podía sacar una foto con ellos. Por la tarde el tenía planeado ir a Las Pailas y por la noche fuimos con los chicos al hotel como habíamos acordado”, así relató Manrique Burgos a El Tribuno la llegada del jugador formado en Ferro, con paso por cinco equipos de la NBA y hoy juega en el Shanxi Zhongyu de la Liga China. 
Manrique Burgos comentó también que Scola pidió permiso para utilizar la cancha del polideportivo, cuyo piso es de parquet. En medio de sus vacaciones el capitán no deja de pensar en el básquet y prometió pasar nuevamente por el complejo para practicar. También se hizo un espacio para comprar una pelota y donársela a los miembros de la escuelita de básquet.
A los cacheños le sorprendió la humildad del capitán del seleccionado. Se mostró sencillo, abierto a recibir a los chicos de la escuelita pensando que muchos de ellos se volcaron al básquet tras ver los grandes logros que obtuvieron él y la Generación Dorada del 2000 a la fecha.
 

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