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En la mañana del sábado último la División Lacustre y Fluvial dio uno de los mayores golpes de los últimos tiempos contra la depredación de los recursos ictícolas del dique Cabra Corral. Sorprendió a un grupo furtivo, secuestró 10 redes paradoras y decomisó cerca de mil piezas de pejerrey que eran transportadas en el baúl de un Peugeot, en seis bolsas de arpillera, hacia la capital salteña.
El operativo que comandó el subcomisario Santos Martínez, jefe de esa División de la Policía de Salta, y del que tomó conocimiento el comisario inspector Andrés Sánchez Rosado, culminó en la ruta nacional 68, a la altura del santuario de la Difunta Correa, en la jurisdicción de la Comisaría Sexta de Coronel Moldes. Allí, efectivos de la Lacustre detuvieron al vehículo, secuestraron los elementos probatorios de la actividad punible y labraron un acta contravencional contra el grupo furtivo que deberá comparecer ante la Unidad Fiscal Contravencional (Uficon) mañana, de 9 a 13, bajo cargos por daño al ecosistema.
Los acusados no solo fueron agarrados con la mano en la masa, sino que el dispositivo policial se llevó adelante con consultas judiciales a la Uficon -unidad fiscal que a través de su secretaría letrada, Daniela Zuleta, dispuso las medidas de secuestro y decomiso- y el juzgado competente.
El artículo 91 del Código contravencional establece: "Será sancionado con arresto de hasta cuarenta días o multa de hasta cuarenta días y decomiso de lo secuestrado, el que cazare o pescare sin los permisos correspondientes o con medios prohibidos". Fija la misma pena para quienes transportan y comercializan las piezas.
Desde hace años la especie ictícola de mayor interés en el dique Cabra Corral es blanco de una depredación a gran escala que tiene detrás un entramado ilícito de regenteadores, redeadores, distribuidores y encubridores por el que cada vez son más las voces que reclaman penas ejemplificadoras en Salta. Se pide, concretamente, que la Legislatura provincial endurezca las sanciones con un marco normativo que deje de considerar a la devastación pesquera como una infracción al artículo 91 del Código Contravencional de la Provincia, que contempla por daños al ecosistema arrestos de hasta 40 días conmutables con multas, para ser tipificada y abordada en la Justicia ordinaria como un delito ambiental.
La magnitud de la depredación consumada en el mayor espejo de agua del Noroeste Argentino queda a la vista en los registros desprendidos de los operativos de la Lacustre. Solo durante 2025 esa División de la Policía de Salta secuestró más de 5 kilómetros de redes paradoras. Las actuaciones de la unidad con base en Cabra Corral no solo se circunscribieron a esos dispositivos focalizados sobre la pesca ilegal de pejerreyes a gran escala, sino que sus efectivos intervinieron, como suele suceder año tras año, en numerosos procedimientos de rescate, emergencias ante inundaciones, búsquedas de personas y otras intervenciones en las que sus jefes y el personal subalterno respondió con profesionalismo.
Un daño ecológico con penas irrisorias
La depredación a gran escala que persiste en Cabra Corral mueve una millonaria cadena comercial clandestina a costa de su asolado recurso pesquero.
Las cifras de secuestros e incautaciones de redes y piezas de pejerrey que se acrecentaron el sábado último, con el duro golpe que la División Lacustre y Fluvial asestó a uno de los grupos furtivos que reinciden en el gran espejo de agua, exponen la magnitud que tiene la devastación ictícola.
Esos registros, desprendidos de los procedimientos de la unidad policial, resumen esfuerzos que esperan de las filas legislativas de la provincia la gestación de un marco normativo más firme y enérgico que ayude a desterrar, con penas aleccionadoras, la lesiva devastación ictícola. Está visto que con un Código de Contravenciones como el que actualmente solo contempla arrestos conmutables con multas por daño ecológico, difícilmente se logrará erradicar la depredación a gran escala, porque frente a las facturaciones que mueve una sola noche de redeada furtiva esas multas suenan irrisorias.