La Usina Cultural ya está  casi a punto para abrir

La Usina Cultural está a punto de abrir. Con seis mil metros cuadrados entre espacio cubierto y cerrado, apuntan a democratizar y popularizar la cultura producida y consumida por salteños y salteñas.

"Es la obra de infraestructura cultural más importante de la provincia de los últimos cien años", advirtió entre el sonido de los últimos martillazos que dan los obreros el ministro de Cultura Turismo y Deportes, Juan Manuel Lavallén. Actualmente se trabaja sobre los detalles y queda un dos por ciento para terminar la obra. Se prevé que se inaugurará oficialmente a principios de noviembre.

Un teatro, dos salas de usos múltiples, cuatro salas de formación, un anfiteatro a cielo abierto, un espacio gastronómico, un espacio verde con pantalla gigante: los espacios que forman la Usina respaldan la fuerte apuesta a la cultura salteña.

El complejo tendrá dos entradas, una por la calle Juramento y la central será por calle España. La pantalla gigante que tendrá una medida de 6 por 9 metros, al estilo de la del Parque Bicentenario, será el portal de bienvenida principal. En ella se proyectarán imágenes de actividades que se realicen en el momento, películas o videos musicales sobre un espacio verde bordeado por un camino interno que tendrá salida hacia el pasaje Zorrilla. Esta ubicación estratégica hará que la Usina se posicione como un lugar único. "Esto es como una gran plaza. Estará abierto todo el día. Tenés una circulación de espacio. No es algo que tengas que venir necesariamente a consumir lo que esté sucediendo adentro, sino que está a la mano", indicó Lavallén. El ministro hizo hincapié en que esta integración de sectores verdes y cerrados apunta a "democratizar los espacios culturales". "La gente piensa que una usina es solamente un espacio de cultura y es mucho más que eso, no es solamente el teatro", destacó.

Al costado de la pantalla gigante se instalarán cuatro "food trucks" de los quince que se presentaron a la convocatoria.

"La gente puede quedarse aquí, tomarse un café, almorzar, hacer un recreo" agregó el ministro de Infraestructura, Tierra y Vivienda, Jorge Klix.

Dando la espalda a la pantalla se encuentran las gradas de un anfiteatro a cielo abierto, con depósito y baños públicos que quedarán para uso de quienes asistan a las actividades que se realicen en los espacios verdes. Apuntan a que las expresiones culturales espontáneas, celebradas en cualquier esquina, como las "batallas de gallo" (rondas freestyle de rap) sean contenidas en estos nuevos sitios.

Combinación

"Son para las nuevas manifestaciones que, a veces, en los ámbitos tradicionales no tenemos espacios adaptados para que sucedan. Hoy en día los chicos y las chicas están creando otro tipo de actividades que no necesitan de tanto muro", resaltó Diego Ashur, secretario de Patrimonio Cultural.

El aprovechamiento de los espacios verdes como puente al consumo cultural es el "plus" que se destaca en el proyecto que costó 80 millones de pesos y fue financiado con fondos del Plan Bicentenario.

El teatro es el espacio central de la parte interna del complejo. Con butacas amplias, un gran espacio de circulación, camarines, depósitos, ascensor y escaleras que dirigen al sector de pullman. El teatro tendrá capacidad para albergar a 300 espectadores.

Ese sector conservó equipamientos del edificio original que perteneció a la otrora usina eléctrica.

"El espacio donde ahora está el teatro era una nave industrial. Dejamos ese puente grúa original de Alemania que se usaba para trasladar las máquinas con su correspondiente perfilería de hierro. Ahora se usará para las luces escenográficas", indicó Klix.

Contiguo al teatro está el salón de usos múltiples (SUM) de 200 metros cuadrados que, gracias al trabajo detallista de los encargados de la obra, se pudo quitar el piso y se dejó al descubierto unos azulejos calcáreos en blanco y negro que serían de la construcción original que data de principios de 1900.

 Debajo de esta construcción se encontraron además unos túneles. “Tienen una altura de 1.50 metros, son como dos canaletas que entrás parado y llegarían hasta el pasaje Las Heras. Pero no pudimos habilitarlo por seguridad” contó el ministro de Infraestructura que además nombró como otro hallazgo cenizas debajo de donde irá la pantalla gigante. “Nos dimos con las cenizas cuando cavamos. Ahí estaba la chimenea, había un caño que llegaba ahí”, contó 
En la misma línea de respeto por el patrimonio histórico con la que se viene desarrollando la obra pública sobre el microcentro, el edificio de la Usina se modificó solo por dentro, mientras que conservó la fachada original.
“Fue para poner en valor la historia del edificio. Por ejemplo, las puertas son las originales recuperadas, respetando el estilo pero modernizándola. Hacía mucho tiempo que la gente no entraba al lugar”, agregó Lavallén. 
El edificio data de hace más de cien años y desde la década de 1970 que estaba cerrado. Luego se lo habilitó a medias para depósito de vehículos del servicio de emergencias del 911. 
Tanto el SUM mayor como otra sala más pequeña de exposición estarán destinadas a muestras y exposiciones. Mientras que las otras cuatro salas se usarán para formación de talleres y capacitaciones.

 

 Gestión cultural

Una gran apuesta edilicia demandará una gestión cultural a la altura, aspecto que desde el Ejecutivo provincial aseguran tener en cuenta. Señalaron que a través de la convocatoria pública ya se recibieron 42 proyectos que aspiran a realizar diferentes actividades que quedarán en funcionamiento hasta que asuman sus cargos las nuevas autoridades provinciales y de la Usina. 
“Se presentaron proyectos de todo tipo, desde artistas plásticos, obras de teatro, muestras fotográficas, presentación de cds, libros. Nosotros estamos desarrollando el contenido cultural desde que se inaugure hasta dentro de 3 o 4 meses, previendo el cambio de gobierno y que posterior a eso las nuevas autoridades generen el contenido que crean necesario”, explicó el ministro de Cultura. 
Con la premisa que “sea una generación de ideas culturales”, se apuntará a trabajar también junto a los beneficiarios del Fondo Ciudadano de Desarrollo Cultural que funciona desde el 2012 y con el que ya se beneficiaron más de mil proyectos. “Entonces está el financiamiento y ahora también la oferta de espacio. Salta es una provincia tan rica artísticamente, con cantores, bailarines y este es un espacio para difundir. Así quedará integrada la posibilidad de desarrollo cultural de los salteños”, resaltó Lavallén. 
Se destacó además que si se logra ejecutar el proyecto en el edifico en el que funcionaba “La Palúdica”, la zona se alzará como un polo cultural, potenciado por el paseo gastronómico del paseo Güemes. 
El director de la Usina se elegirá por concurso, proceso que actualmente se está diagramando y llevará entre dos a cuatro meses, por lo que la selección final quedará a cargo de la próxima gestión provincial. 

El edificio que dio luz

Cerrado hace años y cercado por muros altos, muchos salteños y salteñas, de los más jóvenes, desconocen lo que funcionaba en el espacio que ahora será la Usina Cultural.
 El periodista Luis Borelli recordó los orígenes del edificio que producirá cultura, pero que hace más de cien años produjo energía para la ciudad mediante electricidad continua. 
“En la década de 1910 se levantó en la manzana de Juramento, España, pasaje Zorrilla y Las Heras. La empresa Anglo Argentina Capitales Británicos puso la usina para dar electricidad al alumbrado público. Instalaron el taller y la estación central del tranvía porque eran los mismos dueños. Vendían la energía eléctrica a los domicilios y a la Catedral que antes se iluminaban con grasas, con teas”, contó el periodista.
Ante el crecimiento de la ciudad que superó la capacidad de la usina, no había suficiente energía para mover los tranvías. Así, en 1936 se sacaron los tranvías y se levantaron los rieles; un trozo de ellos fue descubierto recientemente mientras se realizaban las obras de las calles de convivencia en el microcentro.
En 1948, cuando el entonces presidente Juan Domingo Perón creó la empresa “Agua y Energía Eléctrica de la Nación”, la usina pasó a ser parte de la empresa estatal. 
“Por muchos años convivió esa empresa de corriente continua con otras corrientes alternadas que se comenzaron a generar en 1950 en Campo Quijano, después Corralito y Cabra Corral. Y continuó funcionando pero solo usando uno de los seis motores con los que contaba para proveer de energía solo a los ascensores que habían en algunos hoteles frente a la plaza, los de la Justicia que funcionaba donde ahora son las oficinas de la Federal y los ascensores de la Legislatura que ahora ya están remotorizados. A mediados de 1970, luego del golpe de Estado, en épocas de Martínez de Hoz dejó de funcionar”, contó Borelli.

El periodista explicó sobre las actuales disposiciones de la manzana e indicó que en 1974 Aguas y Energías Eléctricas construyó allí su cede central y que actualmente es Edesa. Adelante estaba la administración de la empresa y los canchones quedaron como depósito. 
 

 

 

 

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