Las crisis institucionales de Bolivia y Ecuador encierran grandes paradojas

Cuando Evo Morales asumió el primero de sus mandatos presidenciales en enero de 2006, Bolivia tenía el 60,6% de su población bajo la línea de pobreza y el 38,2% se encontraba en situación de indigencia. En 13 años su gobierno redujo el índice de pobreza al 34,6% y el de indigencia (pobreza extrema), al 15,2%.

Bolivia, además, se convirtió junto a la Ecuador de Rafael Correa en el país sudamericano con mayores avances en la distribución del ingreso. A fines de 2005 su índice de Gini superaba 0,58 y se ubica actualmente en 0,45.

Hasta 2014 Bolivia creció a una tasa anual promedio del 4,9%, con un techo del 6,8% en 2013. Tras el derrumbe de precios de las materias primas, fue uno de los pocos países que siguió creciendo.

Desde 2006 se construyeron 7.000 kilómetros de carreteras, las exportaciones crecieron de 3.000 a más 13.000 millones de dólares anuales y el salario mínimo se triplicó. Hoy está en 307 dólares, mientras que en Brasil es de US$240 y en Argentina se ubica en US$290.

Bolivia tuvo la revolución social más profunda de la región. Sin embargo, su primer presidente de ascendencia aymara terminó exiliado en México, luego de que líderes opositores denunciarán un fraude electoral en los comicios del pasado 20 de octubre y convocaran protestas que se radicalizaron con violentos enfrentamientos y trágicos saldos.

En las controvertidas elecciones, Morales había sido proclamado como ganador en primera vuelta, pero un informe preliminar de la Organización de Estados Americanos marcó supuestas anomalías y las fuerzas armadas y de seguridad le quitaron el apoyo al mandatario.

En este contexto, el martes último, una senadora opositora, Jeanine Áñez, se autoproclamó como presidenta interina sin que la asamblea legislativa pudiera sesionar por falta de cuórum.

En medio de grietas ideológicas, racistas y religiosas, Bolivia quedó partida en dos. Los partidarios de Evo reaccionaron ante lo que consideran un golpe de Estado y sus detractores sostienen que atropelló a la democracia para aferrarse al poder. La imagen del estadista que marcó diferencias en Sudamérica se debilitó tras el referéndum de 2016, en el que el 51% de los electores lo inhabilitó para una postulación indefinida, lo que le habilitó después el Tribunal Constitucional pese al veredicto de las urnas.

Golpe, o no, Bolivia está hoy al borde de una guerra civil.

La rebelión de Ecuador

En la Ecuador de Correa, 1,9 millones de personas dejaron de ser pobres en seis años.

En Ecuador la crisis social estalló a comienzos de octubre, luego de que el gobierno de Lenín Moreno eliminara los subsidios al gasoil y las naftas de uso extendido para achicar un déficit anual de 1.500 millones de dólares.

Esa había sido una de las condiciones que le puso el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un préstamo de 4.200 millones de dólares.

Ante las medidas los gremios del transporte reaccionaron con un paro general, en medio de protestas sociales que se propagaron por Guayaquil, Quito y Cuenca con disturbios y saqueos. La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), la mayor organización social de ese país, radicalizó las revueltas y sus masivas movilizaciones fueron violentamente reprimidas con estado de sitio y toque de queda incluidos.

Puesto en jaque por las protestas que dejaron 10 muertos, 1.340 personas heridas y 1.192 detenidas, el gobierno traslado su sede de Quito a Guayaquil y abrió un diálogo que descomprimió la crisis con la intervención del Congreso.

En dos años en el poder, Lenín Moreno, quien ganó las elecciones como heredero de Rafael Correa, expresidente hoy exiliado en Bélgica, dio un giro ideológico de 180 grados: desmanteló medidas tomadas por su antecesor y es considerado por muchos ecuatorianos que lo votaron como "traidor del socialismo".

En Bolivia, Ecuador y Perú, naciones envueltas en crisis políticas y manifestaciones reactivas, la corrupción en la Justicia y los gobiernos centrales y regionales es marcada como el mayor problema. En Argentina y Brasil, países golpeados por la recesión, lo que más preocupa hoy es el desempleo. Así lo resaltó la última encuesta de líderes de opinión que realizó Ipsos en julio último. Tanto en Bolivia como en Ecuador un 44% de los encuestados puso a la corrupción en primer lugar.

 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Internacionales

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...