"Una policía ebria nos atropelló  y en una hora limpiaron todo"

Un grave accidente de tránsito, que por razones inexplicables no fue peritado por personal de Tránsito, ni de Criminalística ni del CIF, dejó como saldo un bebé en estado crítico, internado en el Materno Infantil de esta capital y a sus padres con lesiones de diversas consideraciones.
Lo llamativo del asunto es que uno de los protagonistas del siniestro vial, personal policial, no solo no prestó asistencia a las víctimas sino que modificó la escena, e incluso se llevó el automóvil que causó el accidente en una calle de General Güemes. Todas estas anomalías en el proceder de un agente público, conocedor de las normativas y el protocolo sobre estos siniestros públicos, obligó al padre del bebé, Ricardo Zapata (27) y víctima a la vez, a denunciar los hechos, ya que de los mismos no quedó nada asentado.
De esa manera, Zapata en compañía de su abogado, Rodrigo Escovar, aseguraron que en menos de una hora en el lugar del suceso no había quedado ni siquiera un pedacito de la autoparte destruida de un automóvil Volkswagen, Gol Trend, de color gris. 
Al respecto, la hermana de Zapata dijo: “Mientras él estaba herido y su esposa embarazada a término en el suelo, la mujer policía solo atinó a mover el automóvil y alejarse del lugar, siendo trasladada su esposa en un auto particular hacia el hospital Joaquín Castellanos”. 
“Lo mismo hicieron conmigo, no me llevó al hospital ninguna ambulancia y los policías que llegaron al lugar se llevaron todo y no documentaron nada”, agregó el hombre.
“Es así, porque cuando fui a la comisaría a radicar la denuncia por el accidente me preguntaron qué accidente, dónde fue, a qué hora fue. Siendo que en el siniestro vial una vida quedó al borde de su final, una mujer embarazada tuvo que ser intervenida de urgencia para practicarle una cesárea”, relató.
En ese sentido, la hermana de Zapata dijo que para que en la comisaría de General Güemes le aceptaran la denuncia tuvo que ir a filmar el pedido de la misma y en ese punto el papá del pequeño que lucha por su vida aportó que en la mañana de ayer se apersonó a la fiscalía penal de General Güemes para aportar datos sobre el siniestro y en ese lugar le pidieron que cuando se calme vuelva “de aquí a cuatro días”. 
“Creemos que no hay igualdad ante la ley y vamos a reclamar por nuestros derechos, porque los tenemos”, dijeron ayer. 
</SUBTITULO>El caso
El matrimonio Zapata se desplazaba en una motocicleta Yamaha Crypton por calle Sarmiento, de General Güemes, cuando fueron arrollados por un automóvil cuyos ocupantes mayores se encontraban en total estado de ebriedad. El impacto produjo trabajo de parto sobre la mujer motociclista que fue llevada en un auto particular hacia el hospital Joaquín Cstellanos. 
La mujer policía que conducía el Gol revista en la división Drogas Peligrosas y junto a quien la acompañaba se fueron sin esperar la ambulancia en el auto siniestrado, modificando la escena y evitando los dosajes que por ley corresponden., denunció.
Los médicos del Materno Infantil le comunicaron a Zapata que las chances de vida del bebé (varón) son escasas, y esa información ahondó aún más la indignación del papá. “Teníamos tantas esperanzas, el bebé venía sanito, hicimos todos los controles y nos vino a ocurrir esto. El accidente, mi imposibilidad actual de trabajar (está fracturado) y darnos cuenta de que ni siquiera documentaron el siniestro. Algo está pasando porque no podemos entender que quienes deben hacer cumplir la ley deben ser ejemplo y, ya ve, nos abandonaron e intentaron borrar las huellas de un siniestro que puede terminar en el homicidio de mi hijo”, dijo llorando.

Muchos policías
 
La hermana de Zapata, Gimena, dijo anoche que tras el accidente la policía de General Güemes no dio parte a Tránsito municipal, no llamó a Criminalística ni hubo peritaje de ninguna manera o forma en el lugar del siniestro.
“Es algo que nos sorprendió, porque cuando chocan los particulares, acordonan el lugar, cortan el tránsito por horas, levantan las piezas diseminadas como prueba y realizan la planimetría de la mecánica dela accidente”, dijo la mujer. 
“Cuando mi hermano y mi cuñada fueron arrollados, levantaron todo, incluso la motocicleta se la llevaron urgente, el automóvil ya había desaparecido y no es verdad que en ese auto se haya trasladado a la parturienta. Para nosotros fue una fuga”, agregó.
“Luego al hospital llegaron varios patrulleros, muchos uniformados ¿para qué? No sé”, señaló.
“La gravedad del recién nacido fue tal que lo dieron por fallecido en parto y, según dijeron en el hospital, resucitó a los minutos, siendo entonces trasladado hacia la capital salteña”, contó. “Desde ese mismo momento, el accidente parece no haber existido, pero quedaron al menos los testigos y, desgraciadamente, los lesionados. Y nosotros tenemos que luchar para poder exigir justicia”, cerró la mujer. 
La tía del recién nacido relató de manera tormentosa las vicisitudes que tuvo que soportar para poder hacer una denuncia.
Además denunció malos tratos en la sede policial de General Güemes y luego exabruptos en la fiscalía penal.
En ese desesperante cuadro, Gimena Zapata reflexionó: “Estoy con mi hermano porque es todo lo que tengo, somos huérfanos, sin padre y sin madre y tal parece también de Justicia”. 
 

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