Sigue el paro y  los docentes acampan en la  plaza 9 de Julio

Docentes autoconvocados de la provincia iniciaron ayer un paro por tiempo indeterminado, en rechazo al decreto 974, firmado por el Gobierno el viernes último, que adelantó una parte del incremento salarial previsto para agosto.

La decisión de no volver a clases tras el receso invernal se tomó el sábado, en una asamblea provincial de maestros que no se sienten representados por ningún gremio que se realizó en Rosario de la Frontera.

En marzo, la Provincia y los sindicatos habían acordado que en agosto los docentes recibirían un 7,5 por ciento de incremento. El viernes se decretó que, por la inflación, se pagaría el 3,5 por ciento en julio y el 4 por ciento restante el mes que viene, pero los docentes consideran que esto es insuficiente para hacer frente al aumento de precios.

Tras las vacaciones de invierno, las escuelas primarias abrían sus puertas ayer, mientras los secundarios lo harán el jueves próximo: hasta entonces solo se toman exámenes.

Desde ayer, los autoconvocados empezaron a reunirse en asambleas departamentales para discutir cómo continuar el reclamo de manera colectiva. A partir del mediodía empezaron a acampar en la plaza 9 de Julio y a concentrarse en el antiguo peaje de Aunor, en el acceso a la ciudad.

Según estimaciones que difundió la encargada de prensa de los autoconvocados, Silvia Di Piazza, el acatamiento al paro llegó al 75 por ciento en toda la provincia. Ayer por la mañana la ministra de Educación, Analía Berruezo, señaló que había una alta adhesión en algunas escuelas, mientras que en otras la tarea era normal.

En la escuela Urquiza 20 docentes adhirieron ayer a la mañana y 19, no. "La mayoría de los chicos vinieron y se fueron", expresó la directora. Solo cuatro cursos de nivel inicial y cuatro de nivel primario tuvieron clases.

En la escuela Dr. José Vicente Solá hubo un acatamiento del 93 por ciento y solo cuatro grados funcionaron. En la Jacoba Saravia, de 47 docentes, 42 adhirieron: no hubo clases desde jardín hasta séptimo grado. En la Paula Albarracín, la adhesión llegó casi al 100 por ciento y trabajó solo un maestro. Desde el Ministerio de Educación no se informaron cifras oficiales.

“El paro en primario es muy alto porque la docencia está indignada”, advirtió Ignacio Boasso, representante paritario de Docentes Unidos de Salta, al hablar con El Tribuno. “Siente que este Gobierno una vez más se ha burlado de ellos prometiendo cosas que no atendió, dejando todo lo que se discutió en el limbo de las promesas. Este es un paro que manifiesta la indignación de la docencia con respecto a condiciones materiales acuciantes que nos tienen contra las cuerdas”, dijo.
Boasso analizó que los salarios, ya deteriorados con respecto a la inflación, empeorarán en el segundo semestre: “La colcha es corta, entonces, al adelantar cuotas, cuando nos tapamos el pecho, se nos descubren los pies”. 
Pidió al Gobierno que atendiera el compromiso asumido con los maestros de hacer reuniones trimestrales de redeterminación y, así, recuperar el valor del salario acorde a la inflación: “Es más, lo que exigimos es que pongan una cláusula gatillo por escrito”.
Boasso insistió en el régimen de titularizaciones para los docentes que desde hace años trabajan en el Ministerio de Educación: “Que no esté supeditado al gobierno de turno y a su decisión política de cuándo va a titularizar, a quién y en qué condiciones. Siempre juegan con la fuente de trabajo. Eso es inadmisible”.

Postura de los gremios

Los sindicatos rechazaron también por inconsulto el decreto 974/19, que se firmó el viernes. Ayer, enviaron una nota a la ministra de Educación para pedir que se adelante la reunión que estaba establecida para el 23 de julio para tratar la cláusula de redeterminación salarial, entre otros temas.

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