Más de medio centenar de automovilistas dieron positivo en los controles de alcoholemia que se realizaron en la Ciudad de Buenos Aires durante los controles realizados durante el primer día del 2020. Y las excusas que esgrimieron algunos de ellos para intentar desentenderse de la situación fueron insólitas.

“Soy discapacitado”, afirmó un conductor al que el test de alcoholemia le dio positivo. Su hija, que iba en el mismo auto, se bajó e intentó convencer a la agente de tránsito de que no los retuviera. “¿Sabés lo que te pasa? Es que brindás, te convidan una torta con alcohol y ya se te pasa, ¿entendés?”, dijo, en busca de complicidad, aunque no lo logró.

El alcoholímetro que se usa para medir los niveles de alcohol en sangre debe marcar hasta 0,50 para que el conductor pueda continuar conduciendo. La persona que se somete al test debe soplar a través de una pipeta durante siete segundos y luego el dispositivo le indica al agente de tránsito si la prueba resultó positiva o negativa.

Otro conductor al que el control le dio positivo se justificó diciendo que “solo había tomado una cerveza” y, además, pidió a los agentes que le realizaran otra prueba porque, según él, el dispositivo “podría estar descalibrado”.

“No estoy para nada alcoholizado, estoy perfecto, te puedo, no sé, hacer una ... lo que quieras”, insistía, a pesar de que su prueba marcaba 0,62 de alcohol en sangre.

Al mismo tiempo, bajó considerablemente el porcentaje de positivos respecto a la Nochebuena (Navidad): de 2,7% a 1,8%, también bajó los alocholizados registrados el 1º de enero, el porcentaje fue de 1,6. “Los resultados obtenidos durante la noche de Año Nuevo demuestran que los vecinos de la ciudad forman parte del cambio cultural que proponemos, en el que el alcohol y el volante nunca son compatibles”, dijo Juan José Mendez, secretario de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad.

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Nacionales

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...