La primera vez en la peluquería y el cambio de 3 mamás afortunadas 

“Mi mamá Jorgelina Cruz es alegre, nos cuida mucho y cumple años el 16 de octubre. Se lo remerece al premio”. “Mi mamá Lidia Choque es de esas mamás que aman mucho y cuidan todo el tiempo, y trabaja mucho para mí y para mi hermano”. “Mi Valentín, soy tu madre, te cansaré, me enfadaré contigo, gritaré como loca, te llamaré la atención, te repetiré mil veces las cosas y ¿sabés por qué? Porque te amo. María Corimayo”. 
Estos tres comentarios de habitantes de la zona oeste de la ciudad (el primero y el segundo enunciados por niños y el tercero por la propia participante) resultaron electos en el concurso “Igualita a vos”, propuesto para el Día de la Madre por la Municipalidad de Salta. ¡El premio? Un cambio de look para cada una a manos del reconocido estilista salteño Sebastián Stone. 
La idea fue de Rossana del Frari, directora del Núcleo de Innovación para el Desarrollo de Oportunidades (NIDO) del barrio Bicentenario y coordinadora de los nidos de las zonas oeste y sudeste. Ella propuso este certamen -que se dio a conocer al público, a través de las redes sociales institucionales de la Municipalidad- porque se acercaba el tercer domingo de octubre y las condiciones impuestas para frenar la transmisión del coronavirus iban a impedir las celebraciones presenciales. 
“Sabiendo que no podríamos realizarles el festejo que hubiésemos querido ni agasajarlas como se lo merecen, fue que nació esta idea. Cuando se los comenté por un grupo de whatsapp donde nos comunicamos con las mujeres respecto del trabajo que realiza la intendenta Bettina Romero con nosotras, todas estaban felices”, comentó a El Tribuno. 
Muchas de las mujeres de los barrios periféricos postergan la inversión en sí mismas, como ser el abono a un gimnasio o la visita frecuente a la peluquería, en pos de las necesidades prácticas de su grupo familiar. Las razones no son solo económicas, sino de disponibilidad de tiempo o incluso porque socialmente la apreciación de la imagen de una madre no es vista como una cuestión prioritaria. Por ello, Rossana dijo que varias de las seis ganadoras (las otras tres son de la zona sudeste), tras conocer que habían sido elegidas para el cambio de look, comentaron que solo se hacían tintura ellas mismas, “siempre a las apuradas”, y que nunca habían traspuesto la entrada de un salón de belleza. 
“Recorriendo cada barrio de la ciudad vi que hay mujeres que necesitan sentirse mimadas, cuidadas y saber lo valiosas e importantes que son para la sociedad. María, por ejemplo, estaba tan emocionada que no paraba de sacarse fotos y selfies, y se reía como jamás la había visto hacerlo. Fue muy emocionante verlas cuando las acompañé. Parecían tres niñas ansiosas que querían llegar a la peluquería y verse diferentes de inmediato”, relató Rossana.
Después de la transformación Jorgelina se veía sonriente, con el pelo lacio y largo por debajo de los hombros, de un color caoba sereno y muy sentador. “Me sentí muy mimada. Me llevaron a la peluquería a que me hicieran el tratamiento y luego de vuelta a mi casa. Me dejaron muy bien la verdad”, expresó.
María, del barrio Bicentenario, con su cabello de muy buen volumen, negro con tonalidades azuladas y suaves ondas, comentó a este medio que quería agradecer por el cambio de look que le habían hecho. “No me esperaba tan buen resultado. Muy feliz me volví a casa después de la buena atención que recibí de Sebastián Stone”, dijo. 

Una cuidada transformación 

El estilista Sebastián Stone dijo que como él mismo viene de “un seno familiar al cual no le era muy frecuente ir a un salón de peluquería” sintió mucha empatía por las ganadoras del concurso. 
Agregó que el primer paso para cualquier persona que debe atender es hacerle un diagnóstico, basado en una entrevista, para evaluar la imagen que se le propondrá. 
Las preguntas frecuentes son la edad que tiene, el tiempo que le dedica a la melena, cada cuánto la lava, si cubre sus canas (de tenerlas), ver cuál es el porcentaje de estas en relación con el total de la cabellera y si alguna vez le aplicaron algún químico para obtener otra coloración, mechas, ondulación o alisados.
“Las ganadoras llegaron con un pelo bastante seco, poroso y con las puntas dañadas. Les informamos al momento de diagnosticarlas qué champú es el indicado según el tipo de pelo de cada una para desenredarlo correctamente en casa. También, las ventajas y desventajas de aplicarle calor al cabello con frecuencia a través de planchas, tenazas y secadores”, relató Stone. 
Puesto a describir el proceso aplicado en María, Lidia y Jorgelina, Stone enumeró que les lavaron el cabello dos veces con un champú neutro libre de petróleo, parabenos y siliconas, incoloro e inodoro, apuntando a una limpieza profunda, a la eliminación de residuos y a la nivelación del cabello. 
Luego se seleccionó el tipo de hidratación para cada una, dependiendo de que presentaran daño mecánico por aplicación de calor con el secador de pelo, planchas o buclera, o químico, devenido de coloración, mechas, ondulaciones y alisados. 
La aplicación de los productos se hizo “de medios a puntas de manera muy delicada, generando círculos con el dedo pulgar para abrir y depositar en la cutícula del cabello los nutrientes”, acotó Stone.
Añadió que para los cortes empleó tres tipos de técnicas: el Mullet Stone, inspirado en los años 90; el degradé clásico; y el Bob en picos. 
El siguiente paso fue un modelado artesanal de cada corte. “Para hacerlo usamos nuestras manos, mientras les enseñamos a nuestras clientas cómo mantener ese look en casa”, afirmó Stone, que finalizó cada cabeza colocándole un brillo antifrizz en medios y puntas.
Así, las mamás de la zona oeste pudieron recibir en una tarde una dosis de la propia medicina que aplican en sus familiares: amor y cuidado.

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