Violencia policial en EEUU: le rompieron el cuello y le sujetaron la cabeza para la foto

Otro caso de brutalidad policial sacude Estados Unidos. Los familiares de un hombre llamado Jorge Gónzalez Zuniga denunciaron a los agentes de la oficina del sheriff del Condado de Hidalgo, en Texas, por el "uso de fuerza brutal, irrazonable y excesiva "que llevó a su muerte meses después de su detención: le rompieron el cuello y quedó paralizado.

El caso Zuniga

González Zuniga, de 23 años y padre de un hijo de un año, fue detenido el 12 de abril. Ese día había ido a un asado organizado por un amigo, se emborrachó y se quedó dormido en el lugar.

Según el diario The Monitor, tres agentes agentes que habían sido llamados por una pelea entre dos mujeres lo vieron y lo instaron a que se fuera a su casa, al comprobar que no vivía allí.

Los abogados de la víctima dicen que pese a que se disponía a irse, González fue detenido. La Policía asegura que el hombre “no sabía dónde estaba” y se resistió.

  • Según la denuncia, González “recibió varias descargas eléctricas de pistola Taser, fue empujado al suelo, le aplastaron el cuello, lo esposaron y le sujetaron los tobillos”. Luego, aseguran que los agentes lo hicieron tropezar intencionalmente y le volvieron a dar una descarga eléctrica porque no se levantaba.

Pese a que tenía varios hematomas, González nunca fue revisado por un médico y fue encerrado en un calabozo. Sus abogados consideran como prueba de sus lesiones el hecho de que para la foto de la ficha policial, los agentes tuvieron que sostenerle la cabeza.

Jorge González Zuniga quedó paralizado por las lesiones que sufrió durante su detención. Murió tres meses después. (Foto: gentileza The Monitor).

Un agente lo encontró inconsciente en el piso de la celda 21 horas más tarde. Fue trasladado a un hospital con hipotermia y ritmo cardíaco bajo. Los médicos le diagnosticaron fractura cervical e inflamación de la médula espinal.

González fue intervenido quirúrgicamente varias veces y quedó paralizado de cuello para abajo. Permaneció más de un mes en cuidados intensivos antes de volver a su casa.

Tras varias complicaciones de salud, el 8 de julio el joven sufrió un ataque al corazón y murió una semana después, el 15 de julio.

Los abogados de la familia sostienen que la muerte se produjo por las lesiones provocadas por la Policía en una detención en la que “no era necesario el uso de la fuerza”.

“La negación deliberada y sistemática por parte de los acusados de necesidades médicas tan graves y críticas constituye un castigo cruel e inusual en violación de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos”, afirmaron.

La familia pidió recibir una indemnización por el dolor y la angustia mental que sufrió González antes de su muerte, los gastos médicos y de entierro de González, y la “angustia mental severa” que sufrió su familia.

Los Texas Rangers y el propio Estado de Texas están investigando los hechos.

Fuente: TN

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Internacionales

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...