Los detalles de la muerte de Diego Armando Maradona sorprenden todos los días, y los últimos datos preliminares dados a conocer de la autopsia del “Diez” sorprenden aún más todavía. En las últimas horas se dio a conocer que el corazón de Diego pesaba 500 gramos, cuando el de una persona normal es de 275 gramos. Los forenses no saben cómo Maradona vivió todos estos años con un corazón tan dañado. “Desde hace 20 años Maradona vivía con este órgano dañado, es inexplicable, una persona normal viviría como máxima 5 años más, pero él lo hizo durante 20. El corazón pesaba 500 gramos cuando el de un hombre es aproximadamente 275 gramos”, señalaron los forenses.

Los mismos indicaron que el mejor futbolista de todos los tiempos señala que tenía “una insuficiencia cardíaca crónica, reagudizada por una miocardiopatía dilatada. El músculo del corazón bombeaba muy débil, le costaban muchísimo al corazón poder bombear”, señala otra parte de la autopsia realizada a Diego Maradona.

Los fiscales que están investigando las causas de la muerte del astro futbolístico le pidieron a los forenses que hagan especial hincapié en el corazón de Maradona. 

Desde este miércoles, distintos laboratorios analizarán la sangre, orina y los hisopados que fueron tomados de la autopsia a Diego Maradona, como así también su corazón completo, el cual pasaba más de 500 gramos, el doble de uno normal. Estos procedimientos forman parte de los peritajes complementarios solicitados por los médicos forenses que hicieron la necropsia.

A través de estos estudios toxicológicos, se intentará determinar si el 10 tenía rastros de haber consumido alcohol, drogas o alguna otra sustancia en las horas previas a su muerte, y de los histopatológicos, que son aquellos que estudian en forma microscópica los órganos y tejidos.

Quienes viajarán a la capital provincial para controlar en persona la apertura de las muestras serán dos de los fiscales que integran el equipo y firman la causa: Laura Capra, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Benavídez, y el fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren.

Uno de los puntos que solicitaron los profesionales es analizar el “sistema de conducción” cardíaco, es decir, las estructuras desde donde se produce y se trasmite el estímulo eléctrico que permite la contracción del corazón.

En ese laboratorio, también mañana comenzarán a ser analizadas para los estudios toxicológicos las muestras de orina, sangre y los hisopados nasales que se tomaron en la autopsia.

El otro laboratorio que por decisión de los fiscales también trabajará a partir de mañana en el análisis de otras muestras para estudios toxicológicos será el del Cuerpo Médico Forense (CMF) que depende de la Corte Suprema Justicia de la Nación.

Allí, según las fuentes se remitirá el mechón de pelo obtenido con bulbo para la pericia de “tóxicos de depósito”, el líquido ascítico que fue extraído del peritoneo (cavidad abdominal) y otro “pool de vísceras” pero con los tejidos adiposos.

Los voceros aclararon que mañana no se conocerá el resultado de ninguno de los estudios, ni siquiera de los que se realizarán sobre las muestras de orina y de sangre, que suelen ser los primeros en obtenerse.

Los médicos que hicieron la necropsia -que son el jefe del Cuerpo Médico de San Isidro, Federico Corasaniti; el jefe de la morgue de San Isidro, Agustín Grimoldi; el jefe del Cuerpo Médico de San Martín, Alejandro Vega; y el jefe del Cuerpo Médico de La Plata, Javier Grubiza- entregaron en la fiscalía el protocolo de autopsia.

Según las conclusiones de estos forenses, Maradona murió como consecuencia de un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada” y descubrieron en su corazón una “miocardiopatía dilatada”.

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