Desde hace 41 años, el Pesebre Azul se prepara para todos con fe y amor

En este año tan particular, se prepara la 41º edición de la Navidad Azul, a cargo de la Policía de la Provincia.

La pandemia de COVID-19 no opaca el armado tradicional del pesebre en la plaza Belgrano, frente a la Central de Policía, que va tomando forma gracias al trabajo de muchos hombres y mujeres, que trabajan año a año para que los salteños conmemoren el nacimiento de Jesús.

La comisaria inspector Margarita Correa, jefa del departamento Bienestar y Calidad de Vida Laboral de la fuerza, recordó que desde 1979 se realiza la Navidad Azul. En 2004, esta actividad fue declarada de interés provincial.

El martes 15 de diciembre quedará inaugurado el pesebre, luego de una misa y corte de cintas de las autoridades, que se transmitirá en vivo por la página oficial de la Policía en Facebook: “Policía de Salta - División Prensa y Difusión - DRI”.

El lugar de oración se podrá visitar hasta el 6 de enero y se permitirá que haya pocas personas para evitar aglomeraciones. Personal policial se encargará de cuidar que se respete la distancia física entre las personas. Correa aseguró que todo estará ajustado al protocolo COVID-19.

Los novenarios serán del 15 al 23 y se harán grabaciones para compartir cada día a través de las redes sociales. Ayer, se transmitió en vivo la misa en honor a la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

Esta edición de Navidad Azul será atípica, sin la participación de los Cuerpos Infantiles de Policía, ya que este año no tuvieron actividad por una cuestión de bioseguridad. 

Si bien no habrá adoraciones ni villancicos, la Navidad Azul busca conservar la esencia que atrae cada año a salteños y turistas para recordar el nacimiento de Jesús. 
Este año, las visitas de Papá Noel y de los Reyes Magos al pesebre quedaron suspendidas, pero visitarán a cada niño en su casa para llevarle regalitos.

Un trabajo hecho con fe y amor

Correa destacó que el departamento Logística de la Policía, que está a cargo del armado del pesebre, constituye una parte esencial de Navidad Azul: “Siempre buscan agregar algún detalle para sorprender a los visitantes. Lo hacen con mucho afecto, calidez y cariño”.

El sargento ayudante Hugo César Castellón, quien integra la división Edificios e Instalaciones Fijas de este sector, trabaja desde hace ocho años en el armado del Pesebre Azul: empezó colaborando y ahora es el encargado. 

“Siempre ponemos el corazón”, aseguró. 

Castellón contó que la preparación del pesebre dura varias semanas. Primero, el área de herrería arma la estructura metálica con el techo de chapa. Luego, comienza el armado del escenario en distintos niveles, cuya superficie se cubre con enlame. 

A continuación, se colocan las plantas naturales que son elegidas para la ocasión: algunas son adquiridas y otras prestadas, que luego se devuelven. 

El grupo electricista se encarga de la iluminación interna y externa del lugar y el de plomería arma el circuito de agua en movimiento que cuenta con una fuente, una cascada y una laguna.

Finalmente, otros grupos se dedican a armar los adornos y las casitas que acompañan la escena.

Las imágenes del pesebre, que pertenecen a la fuerza, son restauradas y pintadas luego de cada edición. 

Como todos los años tratan de incorporar algún elemento especial, este año contrataron a un artista que con un aerógrafo pintó el telón de fondo del pesebre. El cielo estrellado, con montañas, palmeras y construcciones de tipo oriental, le dan un ambiente calmo y apacible al pesebre.

Esperan terminar el sábado con la ornamentación para el domingo hacer los últimos ajustes y entregarlo el lunes al departamento de Bienestar para que pueda preparar las actividades de la inauguración. 

Una actividad especial

Una vez inaugurado, el mantenimiento del pesebre es diario e implica el riego de las plantas, la limpieza de todo el sector y el cuidado de las instalaciones de agua.    
Personal policial se encarga de vigilarlo de día y de noche durante todas las semanas que queda expuesto para que lo visiten fieles y curiosos.    

“Para mí es algo muy especial. Es algo muy lindo... Me encanta hacer este tipo de actividades y las hago de corazón. El tiempo de Navidad es muy especial para mí”, confesó Castellón.    

Un pesebre muy antiguo, en la Basílica San Francisco

Dentro de la Basílica San Francisco, está expuesto de manera permanente el pesebre más antiguo que tienen en el templo, que hicieron los frailes italianos en Salta a principios de 1900. 

Para la misa de Nochebuena, los hermanos preparan otro pesebre en el altar.

El fray Miguel Hilal, a cargo del convento San Francisco, contó que el Santo de Asís fue el fundador de los pesebres vivientes alrededor del año 1200.

Por lo que se sabe, en la Navidad de 1223, en el pueblo de Greccio, Italia, San Francisco de Asís recreó el portal de Belén con los pobladores. Él estaba débil y enfermo y penaba que tal vez aquella sería su última Navidad. Por eso, quiso celebrarla de una manera distinta y especial.

Foto: Jan Touzeau

Inmaculada Concepción

Hoy se celebra el Día de la Inmaculada Concepción de María, un dogma de la Iglesia católica que defendió un franciscano, el Beato Juan Duns Escoto.

Se trata de una celebración muy especial para la comunidad franciscana. “Celebrar a la Inmaculada en este tiempo tan difícil, de tanto dolor, tanta pérdida y sentimientos de frustración, lleva al pueblo salteño a confiar nuestra vida y las de los enfermos al corazón de María”, expresó Hilal.

El dogma de la Inmaculada Concepción fue decretado en 1854 y sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción. Se celebra el 8 de diciembre, nueve meses antes de la conmemoración del nacimiento de la Virgen, que es el 8 de septiembre.

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