La malnutrición de los niños del Chaco salteño había sido informada

La médica Elizabeth Cristina Ferrer junto a los licenciadas Virginia Gutierrez y María Haidée Herrera, ambas de la Universidad Nacional de Salta y todas beneficiarias del programa de becas Salud investiga Dr. Abraham Sonis presentaron en el mes de junio de 2019 un informe final ante el Ministerio de Salud de la Provincia consistente en una descripción y análisis del perfil epidemiológico de niños menores de 6 años por malnutrición de pueblos originarios del Área Operativa VIII Santa Victoria Este. El trabajo de investigación realizado durante 2018 fue financiado por el sistema de becas Salud investiga - Dr. Abraam Sonis, otorgado por la Secretaría de Gobierno de Salud que depende del Ministerio de Desarrollo social de la Nación.

A pesar de que la cartera de salud contó anticipadamente con este trabajo de base científica a la que accedió El Tribuno no se adoptaron medidas tendientes a evitar la muerte de 9 niños de corta edad, con patologías propias de la época que se potenciaron hasta ser mortales por el mal estado nutricional que presentan.

En los mayores de 2 años el promedio de comidas diarias es de 3, las preparaciones más frecuentes son mate cocido, té con pan o tortilla a la parrilla, sopa y guisos sin carnes. 
 

El método de investigación consistió en un estudio observacional, el análisis de situación de salud y se evaluaron a 730 niños y niñas de 0 meses a 6 años. De los niños evaluados el 20,5% resultaron con déficit nutricional, pero con mayor incremento en los menores de 2 años. Los niños -según la misma investigación- no cubren en su mayoría el porcentaje de adecuación de macro y micronutrientes como así mismo no cubren su requerimiento energético diario y ese déficit supera ampliamente tanto los indicadores provinciales como nacionales.

Los niños de las comunidades ruriurbanas y las rurales marginales tienen una distancia mayor a 5 km. Estas comunidades tienen caminos y senderos en mal estado para transitar.
 

En las conclusiones las profesionales destacaron que "la investigación muestra la problemática nutricional en la población evaluada que depende de factores económicos, sociales, políticos, del sistema de salud, geográficos, demográficos, y que impactan en los indicadores de morbimortalidad en esta población. Esta situación exige de respuestas intersectoriales que aborden la realidad holísticamente y en concordancia con las necesidades particulares de las comunidades originarias".

Conjunción de elementos

En el trabajo encabezado por la médica Elizabeth Ferrer se expresa que "la desnutrición primaria en los niños de pueblos originarios se asocia evidentemente a déficit en la ingesta de alimentos y a prácticas alimentarias incorrectas como la introducción tardía o inadecuada de alimentos en cantidad y calidad según la edad y los requerimientos nutricionales del niño. Otros aspectos son el bajo nivel educativo de la madre o cuidador del niño, saneamiento ambiental deficiente, barreras en el acceso a los servicios de salud y las condiciones climáticas adversas. Esta problemática implica un alto costo en términos de desarrollo ya que, las experiencias negativas en la primera infancia y las deficiencias acumuladas influyen en el desarrollo de sus capacidades futuras y en la reproducción intergeneracional de la pobreza, replicando las inequidades en el futuro. Todo lo anteriormente mencionado tiene componentes sociodemográficos, culturales, económicos y políticos que determinan el proceso de salud y enfermedad del niño".

Todo era evitable

El trabajo de investigación elaborado en 2018 y presentado a medidados de 2019 ante la cartera de salud provincial fue un aporte científico que buscaba ayudar "a la toma de decisiones y contribuya al desarrollo de futuras políticas sociales y alimentarias para dar solución a dicha problemática". Pero evidentemente no fue tomado en cuenta y los resultados hoy son nueve muertes de bebés aborígenes, plenamente evitables".

Algunas comunidades se encuentran a más de 60 km de áreas pobladas, siendo el único medio de transporte en la mayoría de los casos, caminar o el uso de bicicletas y motos.
 

El trabajo de investigación abarcó las etnias wichi, chorote, toba y chulupí que habitan en los casi 26.000 kilómetros cuadrados del departamento Rivadavia. Se observó que el mayor porcentaje de niños con déficit nutricional pertenece a la etnia wichi que es la que predomina en el Área Operativa y además la que vive en condiciones de mayor pobreza y deficiente saneamiento ambiental, muchas de estas comunidades carecen de agua, principalmente las montaraces

Se trabajó también para evaluar la zona de residencia de los casi 30.000 pobladores del departamento más extenso de la provincia de Salta, distancias de los centros de salud, educativos, si acceden o no a la educación bilinge, edad de los padres, condiciones laborales de los mismos entre otras variables.

Se observó que el número de comidas diarias es insuficiente por el bajo poder adquisitivo de las familias; la alimentación se sostiene por la lactancia materna que se prolonga hasta los dos años y más, siendo esta última en algunos casos el único alimento que reciben durante el día los niños.

 

 

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