La mujer subió al taxi en pleno centro de La Plata con un perro pequeño en brazos y varias valijas y dijo que iba a Ezeiza, pero que antes tenía que pasar por Palermo. En medio de la cuarentena por el coronavirus y la poca circulación en las calles, el chofer agradeció a su suerte por el viaje pero terminó siendo víctima de una estafa.

“Yo taxista, acabo de llegar de Buenos Aires, de hacer un viaje desde La Plata para llevar a una señorita con un perro, que no me lo pago. Voy a hacer un poco de catarsis acá”, advirtió Ramiro Festa Jalil en un video que compartió después en Facebook.

Con bronca e impotencia por el engaño que sufrió, la víctima recordó las palabras de la chica al subir a su auto y reconoció que pensó que ese viaje iba a “salvarlo para toda la semana”. “Mirá que tengo viajar a Ezeiza. Vamos hasta Palermo dejo las maletas, me voy hasta Ezeiza, hago el trámite que tuve que hacer en SENASA para registrar al perro para poder viajar y volvemos a Palermo”, dijo ella. Él no desconfió y arrancó. “Pensé que me salvaba para toda la semana, si venimos laburando miseria”.

Sin embargo, el recorrido terminó mucho antes de lo previsto cuando apenas se habían detenido en la primera escala. La mujer bajó en un edificio de Palermo con las valijas y el taxista no volvió a verla. La esperó durante casi dos horas antes de entender que había sido estafado.

“¿Tenés que cagar a un laburante?”, se preguntó Festa. “Estamos en una época que estamos todos en cuarentena, hay una pandemia, no hay trabajo, nos estamos cagando de hambre y a partir del primero de julio nos vamos a cagar más de hambre. Nadie va a tener un mango”, añadió describiendo la dura crisis económica que sigue golpeando a una gran cantidad de sectores, incluyendo a los taxistas.

El descargo se hizo viral en Facebook y recibió una gran cantidad de comentarios y compartidos de cientos de personas que se solidarizaron con el estafado conductor y repudiaron la actitud de la mujer. 

En su publicación, el joven advirtió que esta mujer hizo lo mismo con al menos ocho personas. “La bronca, calentura y angustia que tengo. ¿Es necesario cagar a la gente así? Yo solo gasté combustible, tiempo ... ¿con qué necesidad? Se había bajado de una Amarok. Uno es honesto y se piensa que la gente es honesta”, cerró el joven taxista con un dejo todavía de tristeza en su voz.


 

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Nacionales

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...