Pasó por Boca, dejó el fútbol y revivió en Central Norte

Las segundas oportunidades existen y una prueba fehaciente de ello es la historia de vida de Maximiliano Padilla, futbolista oriundo de Rosario de la Frontera que estuvo muy cerca de debutar en la Primera de Boca Juniors, pero que luego, por cuestiones de salud, dejó la actividad profesional. El defensor volvió a nacer futbolísticamente en Central Norte.
Ni el más optimista podría haber vaticinado el presente de Maxi, quien de integrar el plantel profesional xeneize de la mano de Carlos Bianchi y compartir vestuario con grandes figuras como Román Riquelme, Fernando Gago, Cristian Erbes y Agutín Orión, entre otros, abandonó su sueños de Primera División por una seria lesión en su rodilla. Volvió frustrado a su ciudad natal y jugó algunos años de forma amateur. 
Parecía que era el final de su carrera ya había llegado, pero no fue así, la vida y Central Norte le dieron una nueva oportunidad. Maxi se aferró a ella y logró renacer.
Su regreso a la actividad fue muy cuestionado. Cuando se presentó a la pretemporada no parecía un jugador, su estado físico revelaba la inactividad de los últimos años.
“Llegué en un peso inadecuado, era un exjugador, me tuvieron mucha paciencia, el cuerpo técnico, mi compañeros y la directiva sobre todo, que me llevó. Costó pero sabía que lo podía hacer”, explicó Padilla en El Tribuno.
El defensor cuervo, alentado por el dirigente Leandro Gallo tuvo que atravesar un largo y arduo proceso. De ser observado y cuestionado pasó a convertirse en titular fijo en el once de Ezequiel Medrán.
“Cuando arrancó el campeonato me tocó ir al banco, en la segunda etapa por una lesión de un compañero me tocó entrar, sabía la posibilidad que tenía para demostrar que estaba para jugar y aprovechar la situación”, destacó el marcador central azabache.
La suspención del Federal A por la pandemia del coronavirus afectó el presente de Padilla, quien con el correr de los partidos se convirtió en una pieza importante en la última línea: “Estaba agarrando mi ritmo, me faltaba un poco porque sé que puedo dar más”, aseguró.
Maxi Padilla disfrutó de su etapa juvenil en Boca y en la era Carlos Bianchi hasta llegó a conformar en varias oportunidades el banco de suplentes xeneize. También integró la Selección argentina Sub-15 (2009) y la Sub-17 (2011), 
Desafortunadamente el sueño del pibe terminó antes de alcanzar su meta principal: la Primera División. 
“Me vine de Boca en el 2016, con las operaciones que tuve no tenía muchas ganas de jugar, si bien lo hacía en los campeonatos en Rosario (de la Frontera), no era lo mismo. Allí no se entrenaba, iba a jugar directamente”, contó Padilla, y agregó: “Tenía miedo de volver a la competencia por el tema de mi rodilla, sabía que si me pasaba una vez más directamente no iba a poder jugar ni con mis amigos”.
“Me salieron quistes sinoviales en el hueco popliteo. En la primera operación los médicos de Boca me dijeron que no podría jugar más al fútbol, lo intenté de nuevo y me volvieron a operar. Cuando me vine a Salta pensaba que si me pasaba de nuevo directamente no jugaría más, ir a Central Norte fue una apuesta que costó mucho”, recordó el defensor.
Las lesiones fueron devastadoras para el marcador central, porque pese a intentar continuar no lograba reponerse: “La cabeza me empezó a jugar en contra, estuve un año y medio parado por las operaciones y en Boca ya no me tenían en cuenta, después me dejé estar porque hoy en día pienso que si podría haber cambiando eso en mi cabeza, como cuidarme más y seguir entrenando, hubiera tenido otra posibilidad, no en Boca, pero sí en otro la    do”.
Por último, Maxi Padilla, quien está en los planes de Central Norte una vez que vuelva el fútbol, confesó: “Jugué mucho tiempo de Boca pero soy hincha de River y de Normal Rosarino”, sostuvo entre risas; “y soy simpatizante de Central, porque mi familia es toda cuerva”.

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