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El Día de Reyes encontró ayer a vecinos de Las Lajitas movilizados contra una decisión judicial que obligaría a una joven madre de esa localidad a entregar a su pequeño hijo al progenitor, un abogado oriundo de Tierra del Fuego. Semanas atrás el padre del nene solicitó una autorización judicial para poder llevarlo a la ciudad de Rosario (Santa Fe) en un viaje vacacional de 27 días. Formuló ese pedido en el marco de una causa por violencia familiar que lo tiene denunciado por agresiones que dejaron en el niño serias secuelas psicológicas por las que recibe tratamiento.
Detrás del pretendido viaje vacacional, la madre del niño y los vecinos que se plantaron en las afueras de su domicilio, para evitar que lo saquen de la provincia con el uso de la fuerza pública, advierten la inminencia de una restitución que sería lesiva para el nene de tres años. En el centro de los cuestionamientos aparece la figura de la jueza Patricia Rahmer. En el marco de la causa por violencia familiar, la magistrada llamó a una audiencia el pasado 30 de diciembre bajo apercibimiento de ordenar, en caso de inasistencia de la progenitora, medidas para la entrega del menor. Esa resolución fue objetada y recurrida por el defensor oficial civil, Angel Virgilio Varela, y la asesora de incapaces de la jurisdicción, María Susana Zenzano Poma. Ambos funcionarios del Ministerio Público remarcaron que la solicitud formulada por el progenitor y los términos de la audiencia fijada en el marco del proceso por violencia familiar eran contrarios al interés superior del niño, violatorios de una resolución dictada por la Cámara de Apelaciones, riesgosos en el contexto de violencia existente y jurídicamente improcedentes. El defensor público sostuvo que el pedido de vacaciones formulado por el padre del niño constituía "una restitución encubierta".
Pocos días antes, el 18 de diciembre, el Juzgado en lo Civil, Comercial, Laboral y de Personas y Familia con asiento en Joaquín V. González había recibido un exhorto del juez de Familia y Minoridad Nº 2 de Tierra del Fuego, Antonio Velázquez, quien pidió a su par anteña que proceda a efectivizar la restitución ordenada por el juzgado patagónico en un expediente iniciado tiempo atrás por el progenitor.
La historia del caso
Hace cinco años Tatiana, la madre del niño, dejó Las Lajitas, con su trabajo afectado por la pandemia, en busca de mejorar la situación económica familiar. Se fue a Tierra del Fuego con su hija menor. Tras encontrar trabajo y acomodarse en el sur, conoció al padre de su hijo menor con quien, según denunció, comenzó a sufrir reiterados episodios de violencia. Uno de esas agresiones, en la que sintió su vida amenazada, la hizo regresar a Salta hace dos años. Ahora trabaja en un centro de salud y en la vivienda familiar de Las Lajitas ella y sus hijos encontraron contenciones y afectos que también se hacen sentir en los vecinos que hoy rodean su casa para evitar que su hijo menor sea estirpado del que es, desde hace dos años, su centro de vida.
El asunto es que como Tatiana se vino a Salta con el bebé sin la autorización del progenitor, escapando de la violencia, la misma Justicia que en Tierra del Fuego no atendió sus sufrimientos, dispuso que el niño sea restituido al padre.
Al oponerse a la autorización del viaje vacacional, el defensor público civil recordó que la Sala III de la Cámara de Apelaciones de Salta resolvió expresamente diferir la restitución y garantizar una comunicación con seguimiento quincenal.
Varela remarcó que en el acta de una audiencia realizada el pasado 28 de noviembre quedó expresamente acreditado que hubo "violencia física hacia la madre con el niño en brazos, violencia directa hacia el niño, encierro en una habitación oscura y secuelas psicológicas actuales en el nene: miedo, pesadillas, llanto nocturno y apego extremo".
El interés superior que debería prevalecer sobre todo
En vista de los daños psicológicos y la delicada salud emocional del niño que sería desprendido de su seno materno en Las Lajitas, ante acciones de su padre denunciado por violencia familiar, la Asesoría de Incapaces con sede en Joaquín V. González había pedido una revinculación progresiva y con garantías, no traslados. Esa vinculación se venía realizando en la localidad anteña, con entrega y retiro por familiares, control judicial y resguardo emocional del niño. El defensor público civil Angel Virgilio Varela destacó en un reciente escrito que esa medida había procedido hasta el momento de manera pacífica y favorable para las partes.
El defensor oficial sostuvo que el pedido de vacaciones que formuló el padre del niño ante la jueza Patricia Rahmer, en el proceso que lo tiene denunciado por violencia familiar, constituía "una restitución encubierta". Advirtió que el solo hecho de permitirle al padre sacar al niño de la provincia de Salta, trasladarlo a la ciudad de Rosario, mantenerlo allí por 27 días y alterar por completo su rutina, su hogar, su escolaridad y su entorno familiar, configuraría una restitución parcial no autorizada por la Cámara de Apelaciones. Ese tribunal, según parece, habría adoptado en los últimos días un criterio rectificatorio de aquel pronunciamiento, porque, según los vecinos, la jueza Rahmer se dispondría a proceder con la restitución del niño a su progenitor, en las próximas horas.
Ello, según advirtieron en su momento el defensor público y la asesora de incapaces de Anta, colocaría al niño en una situación de "extrema vulnerabilidad jurídica, emocional y afectiva". Según diagnósticos médicos, por los daños emocionales sufridos, el nene no puede tolerar separaciones prolongadas, no puede ser expuesto a traslados interprovinciales y mucho menos quedar aislado de su figura de apego principal.
La asesora de incapaces, María Susana Zenzano Poma, en un recurso de reposición con apelación en subsidio que interpuso el pasado 26 de diciembre y que habría sido desestimado, advirtió que alejar al niño de su centro de vida en Las Lajitas le causaría "un gravamen irreparable, ya que no se tiene en cuenta su estado de salud.
La funcionaria del Ministerio Público Pupilar se refirió, concretamente, a un estres postraumático por un hecho de violencia que vivió el pequeño el pasado 28 de agosto y que habría sido proferido por el propio progenitor. Ese estado emocional psicofísico del niño fue denunciado por su madre en una audiencia judicial el 28 de noviembre y reiterado en otra a audiencia el pasado 12 de diciembre. Vecinos de Las Lajitas habrían sido testigos de esa agresión denunciada. Una maestra jardinera también habría manifestado su procupación por las secuelas emocionales advertidas en el pequeño.
Daño mayor
En el recurso de reposición que presentó recientemente, con reserva de caso federal, la asesora de Incapaces de la jurisdicción anteña, María Susana Zenzano Poma, advirtió sobre el gravamen irreparable que podría causarse al niño si se lo saca de su seno materno en Las Lajitas. La funcionaria solicitó que se mantenga el régimen de comunicación provisorio vigente a la fecha, consistente en que el niño comparta tiempo con el progenitor durante el día, y durante la noche sea restituido al domicilio de la madre y hermanos, teniendo en consideración el proceso de recuperación que atraviesa. De esta manera se respetaría el tiempo del niño y se lo preservaría de un daño aún mayor.