Comerciantes versus manteros, puja entre legalidad y necesidad en el centro de Salta

En una economía motorizada por inyecciones de dinero desde el Estado para mantener un alto nivel de consumo en sectores que no tienen el ahorro como una herramienta accesible, la plaza del comercio aparece como un trofeo a disputar entre los sectores formal e informal de la actividad.

De un lado, los comerciantes con locales en las peatonales y el micro y macrocentro exigen a las autoridades locales un control estricto del comercio ilegal, manteros que se asientan en espacios públicos y venden informalmente elementos de bajo costo y accesorios que les permiten mantenerse en el día a día de un país empobrecido quienes, a su vez, reclaman oportunidades para acceder al mercado formal.

En el medio el Estado, como un juez que debe impartir justicia tomando en cuenta los argumentos de ambos sectores y la realidad de sus propias limitaciones para ejercer un control que vaya acompañado de políticas y herramientas de contención social.

El escenario suele ser común a cualquier ciudad del país, pero se acrecienta en Salta, una provincia con escasa industrialización que se caracteriza por tener los mayores índices de pobreza estructural del país y los más altos niveles de informalidad laboral del NOA.

La informalidad del comercio es un tema que preocupa a varios sectores de la economía, no solo por la desventaja que soporta el empresario o emprendedor que cumple con las obligaciones y genera empleo, sino por las pérdidas en materia impositiva por las ventas no declaradas que, en definitiva, afectan las arcas del Estado.

De hecho, el tema es tan sensible que fue uno de los puntos priorizados por los miembros del Consejo Económico Social de Salta cuando, en agosto, le presentaron once propuestas al Gobierno de la Provincia que consideran necesarias para el desarrollo económico de Salta.

En el documento elevado al gobernador Gustavo Sáenz, el CES sugirió un "estricto control del comercio ilegal y el desarrollo de estrategias para el imperio de la lealtad comercial".

Impulsada por la Cámara de Comercio e Industria de Salta, entre los principales lineamientos de esta propuesta citaron la necesidad de "promover la integración, reconversión y formalización de quienes forman parte del comercio ilegal en Salta y continuar propulsando el tratamiento integral del comercio ilegal en toda mesa de discusión y trabajo de los organismos municipales, provinciales y nacionales, hasta lograr políticas de estado que garanticen el ejercicio legal de toda actividad comercial en un marco de seguridad jurídica, de estímulo a la inversión y de protección de sus derechos".

Destacaron que se busca "contribuir con el círculo virtuoso necesario para un crecimiento sostenido de la provincia y la región, mediante el encuadre de toda actividad comercial en un marco de legalidad y cumplimento con los aportes y tributos".

Carol Ramos, referente del grupo "Comerciantes Unidos", una facción disidente de la Cámara de Comercio, manifestó a El Tribuno que "el problema de la presencia de los manteros siempre nos afectó mucho económicamente y ese fue el gran enfrentamiento que hubo históricamente con ellos, no fue por otra cosa", pero indicó que "hoy el tema sanitario es lo principal, incluso más importante que la competencia desleal, porque si el virus prolifera, nos podría llevar nuevamente a una Fase 1 que para nosotros, como comerciantes, va a ser insostenible, no vamos a poder con eso directamente".

"Somos autosustentables, no tenemos a nadie que vea por nosotros ni recibimos ayudas del Gobierno, ni las queremos porque no vivimos de eso ni estamos acostumbrados a que nos den nada", afirmó, aunque agregó: "Pero sí queremos que hoy, todos los organismos que tienen que ver con la parte sanitaria, se ocupen realmente de que los manteros no estén en la calle, no en este caso por la competencia desleal sino porque realmente nos podrían llevar al aislamiento y el comercio legal es el que sostiene hoy todo”.

“Somos un motor fundamental de la economía y, si cae el comercio, cae todo. El comercio no puede caer”, advirtió Carol Ramos.

Consideró además que “si esta gente (por los manteros) sigue en las calles, sin respetar protocolos, que todos estamos viendo que no lo hacen, las consecuencias serán terribles y ellos no piensan en eso: tienen los bultos en el piso, los levantan, los llevan y traen sin medidas de seguridad, no sé adónde se lavarán las manos o cómo van al baño”.

La comerciante indicó que el conflicto con el comercio ilegal “es algo con lo que luchamos desde toda la vida”. 

“Yo sé que no es fácil hacer cumplir la ley, pero hace unos meses tampoco era fácil encerrarnos a todos y, sin embargo, lo hicieron igual, incumpliendo leyes constitucionales; no pudo trabajar nadie a pesar de todos los derechos que tenemos”, criticó y expuso: “Entonces, de la misma manera, se podría poner mano dura con los manteros”. 

Indicó que “así como el slogan del Gobierno fue ‘primero la vida’, nosotros pedimos que insistan con eso, primero la vida y después el derecho de ellos a trabajar ilegalmente sin aportar absolutamente nada, que es algo que lógicamente molesta”.

Finalmente, reconoció que “había un pacto hablado para que (los manteros) trabajen en contraturno de los comercios, pero ellos no cumplieron nunca, se instalan a la noche, pero también durante todo el día y esto no lo digo yo, basta con salir a la calle y lo pueden comprobar”.

Acuerdo de convivencia

El acuerdo para que los manteros trabajen a contraturno del comercio fue una de las coincidencias a las que llegaron ambos sectores con la mediación de la Municipalidad.

Al respecto, el subsecretario de Espacios Públicos de la Municipalidad, Vicente Cordeyro, indicó a El Tribuno que “en el período comprendido entre el 22 de diciembre y el 6 de enero la actividad estuvo bien regulada”. 

“El objetivo fue aplicar tolerancia cero en las dos peatonales y macrocentro con respecto a los manteros, pero se intentó de flexibilizar y direccionar la actividad de ellos hacia el parque San Martín y la zona de las plazas Francia y España”, indicó el funcionario municipal quien dijo además que la Comuna intenta “evitar la colocación de gazebos, sino que los ambulantes coloquen solo mesas y elementos más apropiados que no representen un peligro para la gente”.

Cordeyro resaltó que trabajan “en forma conjunta con la Cámara de Comercio y, por supuesto, que a ellos les resulta difícil llevar a cabo su actividad con los manteros en las puertas de sus locales y nos llaman constantemente para denunciar la situación y nosotros tratamos de ser eficientes en cuanto a estos requerimientos”.

“En este tiempo logramos llegar a puntos de acuerdo a través del diálogo con referentes de los manteros, ambulantes, fruteros y establecimos algunas pautas para trabajar”, indicó. No obstante, “a veces pasa que algunas calles se llenan como nos pasó en estos días con la peatonal La Florida, que como los manteros no pudieron irse a otras provincias se instalaron ahí, con el malestar lógico de los comerciantes”.

Finalmente, expuso que “estamos tratando de regular para que en la plaza 9 de Julio, la recova del Cabildo y la calle Mitre se libere el espacio público, pero no es una tarea fácil porque la gente no tiene otra opción y es compleja la situación”.

Piden que se regularice la actividad ambulante

El referente de los ambulantes, Jorge Pampero, puso énfasis en que “la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) le ha dado entidad a los vendedores ambulantes con un marco de legalidad en donde el trabajador esté registrado y goce de los mismos beneficios que cualquier empleado registrado”.

“Si esto se cumpliera, todos ganaríamos porque el trabajador tendría los beneficios lógicos de estar en regla, el comercio no sufriría la competencia desleal que dicen sufrir, y la calle no sería una anarquía y, para corolar, el Estado podría recaudar más”, resaltó.

“Desde el que corta pasto hasta el que vende flores o ropa en la calle, no llega a cubrir las necesidades básicas y de eso se tienen que dar cuenta los gobiernos locales y nacional, porque no es que salimos a la calle porque nos guste esta actividad, sino que no se nos dio una oportunidad laboral a través de la generación de fábricas o industrias para contener a este sector de la población”, concluyó Pampero.

Pampero: “Queremos que nos regularicen, no pedimos limosnas”

Manteros dicen que trabajan en la informalidad por falta de oportunidades.

El titular del Sindicato de Vendedores Ambulantes de la República Argentina (Sivara) filial Salta, Jorge Pampero, se quejó por el trato que reciben los trabajadores ambulantes y denunció que les niegan oportunidades para formalizar su actividad.

En diálogo con El Tribuno, Pampero manifestó que “somos uno de los sectores más castigados por la crisis económica, debido a la pandemia de coronavirus”.

“Ya veníamos mal con el modelo del gobierno anterior y luego la pandemia empeoró nuestra situación”, denunció el dirigente.

Remarcó además que “en numerosas oportunidades nosotros hemos presentado nuestros proyectos para regular la actividad de los vendedores ambulantes, pero nunca le prestaron atención a pesar de que tanto el anterior como el actual gobierno dicen ser partidarios del diálogo”.

Sin respuestas

Pampero denunció que “la anterior gestión nos cajoneó todos los proyectos, nunca nos dieron respuestas; mientras que ahora “hablamos con (el secretario de Servicios Públicos y Ambiente, Aroldo) Tonini, que nos dio soluciones a medias”.

“No obstante, tengo que reconocer que nos dieron una mano en un par de oportunidades con bolsones en plena pandemia cuando la situación económica era muy mala”, admitió pero agregó que “en definitiva, esas no son soluciones de fondo, que es lo que nosotros reclamamos para el sector”.

“Nosotros no queremos limosnas, queremos cumplir con la ley, tener trabajadores registrados a través del monotributo social y que a la vez sirva como control para que la calle no se transforme en un caos. Así evitamos también los abusos policiales”, manifestó.

Además, el dirigente de los vendedores ambulantes y manteros denunció: “A nosotros se nos persigue, se nos estigmatiza; y en un esquema de quita de derechos, quienes no los tenemos sufrimos por la falta de trabajo. Y si no hay trabajo, al crecer además los despidos, se cae el mercado interno, los salarios están a la baja, no hay consumo, aumenta el costo de vida y estamos en recesión”.

 

Aparecen

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Encuesta

De 7 a 8.30 los colectivos será de uso exclusivo para alumnos, docentes y personal de salud y seguridad. ¿Estás de acuerdo con la medida?

Importante ahora

cargando...