Volvieron a fallar en su contra y  Ferro Podestá se fugó de nuevo

En 9 de febrero los jueces de la Sala III del Tribunal de Impugnación confirmaron la condena contra Carlos Ferro Podestá (39) por desobediencia judicial (un hecho), lesiones y amenazas en concurso real, causa en la que fue acusado por su exmujer de ejercer violencia de género. Desde ese momento el hijo del exintendente de General Pizarro, primo del exfiscal de Anta, González Gómez Amado -actualmente en la fiscalía de Metán- y sobrino del exsenador Pedro Sández, volvió a burlarse de la Justicia salteña y se dio a la fuga de nuevo.

Cada vez que la Justicia falló en contra de Ferro Podestá lo primero que hizo el condenado fue fugarse. Es la tercera vez que desatiende lo solicitado legalmente, la primera fue cuando lo encontraron culpable de la golpiza que le propinó al abogado Pablo Ibáñez luego de que este último denunciara a través de la radiofonía de Anta a su primo, por entonces fiscal de Anta, Gómez Amado. En esa oportunidad estuvo cerca de una semana prófugo, la segunda fuga fue en la causa de su exmujer, acusado de violencia de género, también evadió a la Justicia.

En esa segunda fuga Podestá fue descubierto por el abogado Ibáñez tomando un café en una confitería del Portezuelo, en Salta capital. Inmediatamente el letrado llamó a la Policía para que lo detengan. La Justicia tuvo dos oportunidades para tenerlo tras las rejas y sin embargo lo dejaron ir, ahora, tras confirmarse una condena, volvió a burlarse de todos.

La nueva fuga de Podestá obedece al pedido de los jueces de la Sala III del Tribunal de Impugnación, Eduardo Barrionuevo y Guillermo Polliotto, quienes dispusieron su inmediata detención. En el medio, el abogado Luis Pablo Ibáñez, víctima de las agresiones por parte del acusado, solicitó a la Justicia que se revoque la condicionalidad de la pena impuesta de 10 meses en la causa en la que Podestá agredió y amenazó al letrado en 2017, y que además se unifiquen ambas penas impuestas -la de su exmujer, en la que fue condenado con 6 meses de prisión, y la agresión en su contra-.

La doctora Carolina Poma unificó las sentencias y revocó la condicionalidad de la pena en la causa del doctor Ibáñez, en contra de Ferro Podestá. Es decir, cuando la Justicia disponga y logre atrapar al fugado este deberá purgar un año y cuatro meses de prisión efectiva. Por el momento, y gracias a la impunidad con la que actúa, Carlos Ferro Podestá sigue gozando de la libertad.

   En el 2017, cuando violentó al abogado Ibañez.

No ejecutan órdenes

A pesar de tanta impunidad con la que se manejan en Anta, el doctor Pablo Ibáñez sigue adelante. "Es una lucha que vengo llevando desde el 2017, se van a cumplir cuatro años, para obtener finalmente justicia. Sin embargo, una vez que obtenemos justicia este sujeto se vuelve a burlar y se encuentra prófugo nuevamente", sostuvo el letrado en diálogo con El Tribuno.

Siento que esta persona se burla del sistema judicial porque con esta es la tercera vez que se fuga, dos veces estuvo preso y en ambas lo liberaron. Como abogado siento que realmente todo esto es una burla, personas que conozco en Anta me dicen que lo ven pasar a este tipo como si nada, es decir tengo que pensar que la Policía de Joaquín V. González no está ejecutando la orden de los jueces. O sea, quiero dejar en claro que con la jueza Poma estoy muy conforme, no así con la Policía de Anta, que no ejecutaron la orden, porque es vox populi que lo ven y en lugares públicos".

Con un prontuario importante, en el que figuran delitos como el robo a la Inversora Juramento -del que nunca fue condenado-, Ferro Podestá se sigue amparando en un aura de impunidad absoluta, con lo cual cabe suponer que el día que sea detenido no sería descabellado que reciba el beneficio de la prisión domiciliaria.

 

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