Eva Perón, a cincuenta años de la devolución de sus restos

El pasado viernes de 3 de septiembre hizo cincuenta años que el general Alejandro Agustín Lanusse, presidente de facto de nuestro país, devolvió el cuerpo de María Eva Duarte a su esposo, el general Juan Domingo Perón. En octubre de 1955 había sido retirado en secreto por fuerzas de seguridad desde el edificio de la CGT. Después, nunca más se supo de ello y eso dio lugar a que se hicieran innumerables conjeturas sobre lo que habría hecho la Revolución Libertadora con el cuerpo de Eva Perón.
En Salta la noticia de la devolución del cuerpo de Eva Perón comenzó a difundirse en el atardecer del 3 de septiembre de 1971. Para entonces el ataúd con sus restos ya había sido recibido por Perón en la Villa 17 de Octubre en Madrid.


La información transmitida desde España por la agencia UPI fue inmediatamente transcripta en las pizarras de El Tribuno en sus vidrieras de Zuviría 20. A poco, la gente comenzó a reunirse en el lugar, obligando a la Policía de Tránsito interrumpir la circulación vehicular por esa parte de la plaza 9 de Julio.
Los periodistas de El Tribuno  inmediatamente detectaron entre los lectores de las pizarras a numerosos políticos, en su mayoría peronistas, aunque también notaron la presencia de varios dirigentes de otras extracciones partidarias que, como al descuido, mosqueteaban desde la vereda de la plaza la información que minuto a minuto llegaba desde Madrid.

Y, por supuesto, de inmediato las tradicionales mesas de la recova del Hotel Victoria Plaza se llenaron de políticos de toda laya. Cada uno con su punto de vista sobre el acontecimiento que conmocionaba y sorprendía al país, pese a que desde hacía dos meses se rumoreaba sobre la posible ubicación de los restos de Eva Perón en Italia. Pero esa versión fue tomada en nuestro país como una más de las tantas que se habían echado rodar a partir de septiembre de 1955.

El hecho es que la sorpresiva devolución del cuerpo de Eva Perón conmocionó a peronistas y no peronistas que por entonces estaban preocupados por la pronta institucionalización del país. Una semana antes, el 26 de agosto, el presidente Lanusse había recibido en la Casa Rosada a La Hora del Pueblo, grupo de partidos políticos que exigían la inmediata salida electoral.

Al concluir esa reunión sus participantes, Dr. Ricardo Balbín, Daniel Paladino -delegado de Perón-, Horacio Thedy, Leopoldo Bravo, Jorge Selser y Manuel Rawson Paz, hicieron declaraciones a la prensa pero nadie se refirió al “Caso Evita”. Es posible que además del general Lanusse y Paladino solo el Dr. Balbín haya estado al tanto de la devolución del cuerpo de Eva Perón, aunque todo se mantuvo bajo secreto.

Informe oficial

Días después que el cuerpo de Eva Perón fue entregado en España, el 7 de septiembre, se conoció un informe que había permanecido en secreto. Detallaba la suerte corrida por sus restos luego de los sucesos de septiembre de 1955. Fue transcripto por el diario “La Opinión” y decía: “El 7 de octubre de 1955, en una reunión en la Casa de Gobierno, de la que participaron los generales Lonardi (presidente), Bengoa y Uranga; los almirantes, Isaac Rojas, Hartung, y los brigadieres Abrahim y Krausse, se resolvió que el canciller Dr. Mario Amadeo se contactase con autoridades eclesiásticas para solicitar consejo acerca del destino que debía darse a los restos de Eva Perón y que una comisión médica identificase el cadáver”.

“El 20 de octubre el presidente Lonardi fue informado por el canciller Amadeo que el cuerpo que reposaba en la CGT era el cuerpo de Eva Perón”.

El 13 de noviembre el general Eduardo Lonardi es desplazado de la presidencia de facto y reemplazado por el general Pedro Eugenio Aramburu.

‘El 15 de noviembre el general Aramburu dispuso que el cuerpo fuera preservado por la Fuerzas Armadas y ocultado para evitar cualquier maniobra política hasta tanto se decidiese su destino final (Decreto “S/477-5S al Servicio de Inteligencia del Ejército -SIE)”.

“El 18 de noviembre el SIE informa al general Aramburu que se hizo cargo del cuerpo (retiro de la CGT) y que la custodia y ubicación quedará en secreto, aun para el SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado)”.

“El 14 de enero de 1956, Aramburu dispone que se tramite la autorización de la madre de Eva Perón, señora Juana Ibarguren de Duarte, para darle cristiana sepultura (“S/34-56 al SIE). Asimismo, firma un decreto secreto disponiendo que el cadáver sea depositado en el nicho N° 275 del cementerio de la Chacarita”.

Esta última disposición no se cumplió y el cuerpo de Eva Perón permaneció en un lugar desconocido hasta fines de 1956.

“Un día no especificado de noviembre de 1956, Aramburu convoca a la Junta Militar y a los obispos Fermín Lafitte y Miguel de Andrea. Aramburu le solicita a la Junta el aval para cumplir personalmente con la voluntad de las FFAA de conservar el cadáver (Acta 3S/56), lo que se acepta”. 

Operativo Italia

“De la mencionada reunión surge la orden al SIE para que entregue el cuerpo de Eva Perón a un sacerdote jesuita”.

“El 4 de enero de 1957 el sacerdote jesuita se reúne con Aramburu y le entrega un sobre abierto con los documentos sobre la ubicación de los restos. Aramburu, sin leer su contenido, agrega al sobre un manuscrito suyo que dice: ‘El Comandante en Jefe del Ejército, un año después de mi muerte, procederá a la devolución de los restos al familiar más cercano si con ello promueve la paz y el entendimiento nacional’. El sobre se cierra y lacra en presencia del sacerdote jesuita identificado con las iniciales C.D.T. y el jefe de la Casa Militar, capitán de navío Francisco Manrique”.

Luego Aramburu, a título privado, entrega el sobre en custodia a un escribano sin que trascienda la identidad del notario.

Muerte de Aramburu

Como se recordará, el 1 de junio de 1970 el general Aramburu es asesinado por Montoneros. Al año siguiente, el 1 de junio de 1971, se cumple el plazo estipulado Aramburu para que se proceda a devolver los restos de Eva Perón, “si con ello promueve la paz y el entendimiento nacional”.

En el transcurso de junio de 1971 un escribano solicitó audiencia al presidente y comandante en jefe del Ejército, general Alejandro Lanusse. En la reunión el escribano hace entrega del sobre secreto, manifestando no ser el depositario original del documento sino otro profesional ya fallecido.

Los restos de Eva Perón regresaron definitivamente a la Argentina el 17 de noviembre de 1974.  Un solo salteño presenció el arribo de sus restos, el autor de esta nota, por entonces presidente del bloque Justicialista de la Cámara de Diputados de Salta. 
 

 

“El 22 de junio el general Lanusse, y luego de haber tomado razón del contenido del sobre, comisiona al sacerdote jesuita A.M.R. (supuestamente el P. Rotger, capellán de Granaderos) para que confirme la existencia de los restos de Eva Perón”.

“En julio de 1971 el sacerdote confirma a Lanusse la existencia de los restos en un templete del cementerio de Milán”.

De inmediato Lanusse anuncia que antes de 60 días entregará los restos de María Eva Duarte a su esposo, Juan Domingo Perón, por entonces exiliado en España.

De Milán a Madrid

Según la información de hace cincuenta años, el cuerpo de Eva Perón estaba en el cementerio “Maggiore” de Milán desde 1967. Anteriormente había permanecido, desde su arribo por vía marítima a Italia, en un cementerio jesuítico cercano a Roma. De allí fue trasladado a Milán y sepultado bajo una lápida que decía María Maggi de Magistris. En ese lugar permaneció hasta el 1 de septiembre de 1971 cuando fue exhumado.

La información transmitida por la agencia UPI al momento de la recuperación del féretro dice que sus maderas estaban deshechas y se veía la caja de zing que debió ser colocada en un nuevo ataúd. Luego de la exhumación y preparativos, un coche fúnebre de la empresa IROF, patente de Milán, partió a España al día siguiente. Atravesó el norte de Italia, ingresó a territorio francés y a las 7.30 del 3 de septiembre cruzó la frontera con España por el paso La Junquera, provincia de Gerona, Cataluña.

El vehículo fúnebre llegó a Madrid a las 20 hora local (16 hora argentina). En la residencia 17 de Octubre fue recibido por Juan Domingo Perón, Isabel Martínez de Perón, el embajador de Argentina en España, brigadier Jorge Rojas Silveyra, Jorge Daniel Paladino, coronel Héctor Cabanillas y José López Rega. La entrega oficial del cuerpo fue a las 9.30 hora local (17.30 hora argentina) y, previo a ello, se verificó por una mirilla de cristal del féretro la identidad de la difunta.

Repercusiones

Al día siguiente de la entrega del cuerpo de Evita a su esposo, en todas las ciudades y pueblos del país se rezaron misas. En Salta fue en la actual basílica San Francisco y la celebró el padre Pablo Acuña. Asistieron al oficio religioso el delegado organizador del P.J. de Salta, Dr. Armando Caro, y la plana mayor de la Rama Femenina: Matilde V. de Gil, Hortencia de Porcel, Luisa G. de Marocco, Rosa de Coronel, Elisa López, Berta Condorí, Ángela Yapura, Anita de Heredia, Julia de Wakulsky, Elsa Vera, Dolores Di Pauli y Laura Velarde Mors. 
 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...