En el NOA, los rubros del turismo e indumentaria motorizaron la inflación durante el año pasado

El 2021 cerró con una inflación por encima del 50 por ciento, la más alta desde el último y desfasado año del gobierno de Mauricio Macri, pese a la previsión inicial del Gobierno nacional que la había proyectado en el 33 por ciento. 

En la región noroeste, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) estuvo condicionada por los rubros vinculados al turismo y a la indumentaria. 

El disfrute también empujó el alza de precios, ya que luego del confinamiento del 2020, rubros como bebidas alcohólicas y tabaco ocuparon el tercer lugar entre los productos que más se encarecieron en las provincias del norte.

Pero, ¿cuál fue el comportamiento de cada uno de los bienes o servicios por rubro en el noroeste argentino durante el último año? 

Mientras a nivel nacional la inflación interanual fue del 50,9 por ciento, en el NOA el índice creció el 50,8 por ciento y se ubicó como la tercera más alta después de la Patagonia y Gran Buenos Aires, donde los ingresos son mucho mayores que en el norte.

Discriminado por rubros, el incremento del Índice de Precios al Consumidor en el NOA estuvo motorizado por restaurantes y hoteles, con una suba del 67,3 en la comparación entre diciembre de 2020 y el mismo mes del año pasado. En segundo lugar se ubicó el rubro prendas de vestir y calzado, con el 60,4%. Tercero se ubicó bebidas alcohólicas y tabaco, 57,5%; seguido por transporte, 56,7%; mientras que salud fue otro de los rubros con aumentos interanuales superiores al 50% con el 52,1%.

Otros de los rubros con mayores aumentos fueron alimentos y bebidas no alcohólicas, que se incrementaron el 49,5% en un año; seguido por educación, con el 48,4%. En tanto que los precios de recreación y cultura subieron 47,7%. El equipamiento y mantenimiento del hogar se encareció un 44,2%.
Finalmente, los rubros bienes y servicios; comunicación y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentaron 38,8, 38,4 y 33 por ciento respectivamente.

La ropa y calzados también impulsaron al IPC.

En diálogo con El Tribuno, Lucas Dapena, economista en jefe del NOA del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea, consideró que la mayor suba en el rubro de turismo se puede deber a que “veníamos de un año en pandemia donde los actores de este sector no actualizaron valores”.

“El 2020 fue un año que para el sector fue nefasto donde no se podía ni hablar de actualizar precios porque directamente no podían vender; entonces, dentro de esta línea, considero que hubo más bien un reacomodamiento de los precios de estos servicios en un 2021 que les dio la posibilidad de actualizar valores”, explicó. 

Dapena indicó que “los precios se habían quedado en el tiempo porque no podían vender una habitación, y lo mismo pasaba con la gastronomía”.

El economista agregó que a esto “se suma una mayor demanda como consecuencia de que la gente no puede. vacacionar en el exterior con tanta facilidad como antes”.

“Además, en el NOA los valores del turismo son más accesibles que en otras regiones, lo que dio el margen a partir de la demanda para actualizar los precios”, analizó.

Respecto del otro rubro que más subió, la indumentaria, evaluó como una de las razones que “es reflejo de la inflación”.

“Son empresas que actualizaron salarios a valores cercanos a la inflación y, lógicamente, lo trasladaron a ese costo a los precios. Ahí está uno de los porqué de esta actualización, a diferencia de otros momentos donde podía haber algunos productos importados que ahora ya no están y que funcionaban como un tope para no trasladar tanto los costos laborales a los precios”, dijo Dapena.

En 2022 la inflación se mantendrá o subirá

Explican que el Gobierno nacional ajusta a través de  este mecanismo.

El economista jefe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, Lucas Dapena, anticipó en diálogo con El Tribuno que el 2022 no será el año en el que la política intente una corrección de la inflación. 

Pese a que la inflación del año que cerró fue la más alta desde el 2019, que fue el último y peor año del Gobierno de Mauricio Macri, Dapena anticipó: “Vamos a seguir por este camino”, y recordó que “desde hace tiempo, por lo menos un año, veníamos anticipando que la inflación del 2021 iba a estar en el orden del 50 por ciento”.

Pero lo peor es que “para este año también se espera una inflación del 50 por ciento, pero como piso, o sea que podríamos esperar que llegue a un techo del 60 por ciento”. 

Indicó que no se espera que Nación vaya a intentar corregir esta situación porque “la inflación es una manera de financiarse que utiliza el Gobierno a través de la cual licúa gastos: esto significa que ellos recaudan más por los impuestos que suben y, con la muñeca política evitan actualizar en el mismo ritmo asistencia social, jubilaciones y salarios públicos”.

“De esta manera ajusta el Gobierno nacional, no hay que esperar que esta situación vaya a cambiar en el corto plazo”, concluyó el economista de la Fundación Mediterránea.

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