El vínculo del cura Páez con el obispo emérito Zanchetta

El Ministerio Público Fiscal informó que se solicitó al Juzgado de Garantías 1 del distrito Tartagal que eleve a juicio la causa en contra el cura de Tartagal Fernando Páez. La acusación lo señala como "autor del delito de abuso sexual simple doblemente agravado por haber sido cometido por ministro de culto reconocido y encargado de la educación".

La denuncia contra el cura Páez surgió casi a la par del caso del exobispo de Orán Gustavo Zanchetta, condenado en marzo pasado a 4 años y medio de prisión por abuso sexual a dos seminaristas.

Kevin Matías Montes denunció primero al cura Páez y posteriormente fue testigo en el juicio contra el obispo emérito. Durante su testimonio contó haber visto algunas situaciones, pero también reconoció haber sufrido abusos de parte de Zanchetta. "¿Por qué no denunció?", le consultaron en la audiencia. "Porque denuncié a otro cura", indicó y dejó un incómodo silencio en la sala de juicio. Se refería a la denuncia que ahora está cerca de llegar a juicio.

Kevin da su nombre porque asegura que ahora "está más tranquilo"; se exilió en Córdoba donde asegura que encontró la paz y comenzó a estudiar psicología. "Me vine por esto y porque sentía que tanto él como la Iglesia me cerraban muchas puertas, estar aquí fue liberarme y dejar de ocultarme. La gente decía cómo no lo frené si no era un niño y hasta era más robusto que Páez, pero ahora que comencé a estudiar psicología me veo mejor. La gente no entiende que no solo hay abuso físico sino mental, el tipo se metió en mi cabeza y no sé si aún sigue ahí", reconoció.

Kevin llegó a autolesionarse, "1, 2, 3, 4", las repasa y con culpa aclara que no denunció para "dañar a la Iglesia" sino porque "no quería tener 45 años, prender la tele y ver que le jodió la vida a otro chico, por eso me animé y empecé a meterle. Pero en un momento sentí que iba solo, con lo de Zanchetta nos unimos y éramos todos, pero terminó el juicio y me sentía solo", indicó.

Sin embargo, la soledad que sentía ante la denuncia comenzó a disiparse cuando se sumaron algunos jóvenes como testigos. "Uno de ellos incluso era menor cuando lo abusó Páez, pero no quiso denunciar por la exposición, en Tartagal se sabe todo", indicó. En ese mismo sentido, los antecedentes de Páez son también conocidos: "El es de Tucumán, empezó allá el seminario y lo corren por actitudes homosexuales, y él viene tocando las puertas hasta que cae en la diócesis de Orán y el obispo Sueldo le da la oportunidad, se ordenó de cura con Cargnello y lo mandan como párroco de la Catedral. En el 2007 lo denuncia un joven que tenía 14 años por abuso sexual con acceso carnal, pero fue una denuncia interna y el obispo Lugones lo envió de nuevo a Tucumán, al monasterio Siambón. Luego llegó Colombo y ahí el volvió, pero con restricciones, no podía confesar ni acercase a jóvenes".

La denuncia

La denuncia asentada es por hechos que sucedieron entre 2015 y 2017, cuando era seminarista en el Instituto San Juan XXIII de Orán, donde sucedieron los abusos de Zanchetta.

Kevin asistía a la parroquia La Santa Cruz de Villa Saavedra de Tartagal, donde vivía. "Hay una normativa que dice que tiene que haber un vínculo entre el seminarista y la parroquia de origen. Antes de eso yo no tenía vínculo con Páez, Zanchetta me obligó, si no me iba a correr del seminario", indicó sobre cómo comenzó la relación con el sacerdote.

Kevin, por entonces, tenía 18 años, hoy tiene 25. "Comenzamos a charlar, a tener dirección espiritual, y arrancó primero desarraigándome de mi familia, de mis amigos, decía que yo era un huérfano emocional, él utilizaba un esquema psicológico que es el eneagrama, y me decía que en base a eso yo era el mendigo emocional y que todo esto era por culpa de mi mamá, porque decía que mi mamá era igual y que imité esas actitudes. También me decía que mi papá nunca me dio afecto, que nunca me abrazó. A todo esto ya había pasado la apoyada de Zanchetta, ellos dos se agarraban de que nunca recibió afecto de mi papá", recordó.

Aunque para Kevin había una diferencia entre el obispo y el sacerdote: "Era más inteligente que Zanchetta que se le subía el poder a la cabeza, por eso hacía cosas impunemente, en cambio Páez iba de a poco, buscaba de dónde agarrarte", advirtió.

En el 2017, contó, Zanchetta implementó un nuevo método de formación sacerdotal. "Me sacó del seminario y me mandó a vivir con Páez los fines de semana, lo nombró como mi formador, lo veía en todos lados", indicó sobre la cercanía que llegaron a tener. La denuncia advierte besos en el cuello, expresiones de "te amo" y el punto álgido que a Kevin le cuesta recordar: "Estábamos frente a la eucaristía y me pidió que le muestre mis genitales". Luego de la denuncia, el obispo de Orán, Luis Scozzina, trasladó a Páez a La Unión.

.

 

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de policiales

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...