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Carlos Alcaraz completó el póker de Grand Slams y se consagró campeón del Abierto de Australia

En Melbourne, el español venció a Novak Djokovic en una final de alto voltaje y alcanzó un logro histórico que lo ubica en un lugar reservado para muy pocos en la historia del tenis mundial.
Domingo, 01 de febrero de 2026 09:54
Carlos Alcaraz hizo historia en Australia
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En una noche que quedará grabada en la memoria del tenis, Carlos Alcaraz levantó por primera vez el trofeo del Abierto de Australia y selló un logro reservado para muy pocos. A los 22 años, el murciano derrotó en una final exigente y cambiante a Novak Djokovic y se convirtió en el jugador más joven de la historia en ganar los cuatro Grand Slams, una marca que lo proyecta directamente al corazón del deporte.

El marcador final reflejó la complejidad del duelo: 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5, tras 3 horas y 2 minutos de juego intenso. Fue una final de capítulos bien diferenciados, donde el pulso emocional y la capacidad de adaptación terminaron inclinando la balanza.

El arranque fue todo del serbio. Con precisión quirúrgica y autoridad desde el fondo de la cancha, Djokovic dominó el primer set y lo cerró con un cómodo 6-2, aprovechando algunas dudas iniciales de su rival. La escena parecía confirmar la experiencia del multicampeón, que buscaba seguir ampliando su leyenda.

Pero el partido dio un giro nítido. A partir del segundo parcial, Alcaraz ajustó su juego, redujo errores y empezó a presionar con mayor profundidad. El serbio, en contrapartida, cayó en una seguidilla de errores no forzados que el español capitalizó con dos quiebres consecutivos para igualar el encuentro con otro 6-2, esta vez a su favor.

La tercera manga fue una continuidad de ese cambio de mando. Más suelto, más confiado y más agresivo, Alcaraz volvió a quebrar dos veces el servicio de Djokovic y se quedó con el set por 6-3, marcando el momento de mayor dominio del español en la final.

El cuarto set elevó la tensión al máximo. Djokovic reaccionó, se sostuvo en el partido y llegó a disponer de un punto de quiebre que lo hubiera puesto 5-4 y saque. Sin embargo, un nuevo error no forzado diluyó esa oportunidad. Alcaraz resistió, esperó su momento y lo encontró en el duodécimo game, cuando logró el quiebre decisivo para cerrar el 7-5 y desatar el festejo.

El título tuvo un valor histórico inmediato. Con 22 años y 272 días, Alcaraz se transformó en el tenista más joven en completar los cuatro torneos grandes —Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open—, superando el récord que había establecido el estadounidense Don Budge en 1938. Además, esta consagración significó su séptimo título de Grand Slam, tras imponerse previamente en US Open 2022 y 2025, Wimbledon 2023 y 2024, y Roland Garros 2024 y 2025.

El camino hasta la final no fue sencillo. En Melbourne, el español dejó en el camino al australiano Adam Walton, al alemán Yannick Hanfmann, al francés Corentin Moutet, al estadounidense Tommy Paul, al local Alex de Miñaur y al alemán Alexander Zverev, confirmando su solidez frente a rivales de estilos y jerarquías diversas.

Del otro lado, la derrota no empañó la figura de Djokovic. Con casi 39 años, el serbio volvió a demostrar que sigue siendo competitivo al máximo nivel y que aún conserva argumentos para ir en busca de su 25° título de Grand Slam, una cifra que continúa siendo uno de los grandes objetivos de su carrera.

La final de Melbourne no solo consagró a un campeón: marcó un punto de inflexión generacional. En el escenario más exigente, Carlos Alcaraz no solo ganó un torneo, sino que confirmó que el presente -y buena parte del futuro- del tenis mundial ya lleva su nombre.

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