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Nada queda al azar, sobre todo la salud. Cuando se habla del profesor salteño y multicampeón de fisicoculturismo Alejandro Barrio las palabras sobran para mostrar el profesionalismo de un hombre dedicado a la fuerza y estética de cualquier atleta.
Y hoy en día, en donde en crecimiento de los gimnasios va de la mano de muchos improvisados en el deporte de peso, Barrio muestra una realidad, muchas veces peligrosa para los amantes de la disciplina.
Profesor especializado en musculación, estética, nutrición y salud, con postgrados en Argentina y Europa tiene un objetivo muy en claro: trabajar en "gimnasios médicos" rehabilitando pacientes con diversas patologías, especialmente en traumatología y cardiología.
"Trabajo con especialistas de distintas ramas de la medicina. Los médicos hacen estudios y luego de los resultados comienza el trabajo en conjunto", resaltó Barrio.
En ese sentido detalló que "cuando tengo una persona, por ejemplo con obesidad, habló con el cardiólogo, el cirujano y me dicen cuáles son las prioridades para que inicie una actividad física, cuántos kilos debe bajar para una posible intervención quirúrgica, por ejemplo un cinturón gástrico, y recién comienzan las prácticas".
Desde el gimnasio Infinity (Ituzaingó 550), Barrio aclaró que "ahora estoy dando clases a personas ya sin patología, personas sanas, pero con problemas de obesidad, o algún otro tipo que no sea tan grave, porque no tengo los elementos necesarios".
Pero al ahondar en la preocupación por la cantidad de gimnasios sin profesionales adecuados, Barrio fue tajante. "Hay una figura que abrió la puerta laboral y que se llama "personal trainer", o "entrenador personal". Si bien en los últimos años se incorporó a las universidades una carrera para ellos, muchos de los que están al frente de un gimnasio son los dueños o excompetidores que te enseñan de acuerdo a su experiencia propia".
"El problema no es con una persona sana, si no, por dar algún ejemplo, enseñar a una persona con problemas de escoliosis, o que tiene problemas de osteoporosis, que tiene tres o cuatro clavos en la columna, o tiene fracturas de platillos de tibia", graficó.
La fantasía errónea
"El problema principal es que no están especializados, no estudiaron para eso y porque tampoco tienen el apoyo médico. Es grande la cantidad de chicos o mujeres que terminan, como mínimo anémicos, en el peor de los casos terminan hasta diabéticos, porque muchos tocan de oído, y ahí está el error, que no se especializan", resaltó.
Asimismo mostró una dura realidad. "En algunos gimnasios, que es de público conocimiento, te venden anabólicos o alguna sustancia prohibida para la salud".
En esa línea remarcó que "eso te trae trastornos hormonales, en la mujer sobre todo, y en los hombres también y más allá de lo común, problemas del hígado, que pasa a estar sano a tener ese hígado graso. Así también trae problemas en los riñones, por mucho anabólico".
"Y el problema no es tanto la sustancia en sí, el problema es que no lo hacen a conciencia. Para eso se necesita un plan y controles médicos, que es lo que yo hago cada 20 días a mis atletas", destacó Barrio.
Asimismo también puso énfasis en los deportistas. "A veces por pudor o vergüenza, los deportistas no le dice a quien está a cargo de un gimnasio qué falencia tiene o qué patología tiene para que este `profesor´ evite que sufran lesiones".
"Yo asumo que sos sano, pero si tenés problemas de columna o de cervical, y te llevo a hacer sentadillas y te lesiono", concluyó.
En fin, el cuerpo perfecto no lo es... sin una salud acorde.
Un campeón indiscutido
Barrio cosechó ostenta 22 campeonatos nacionales, un sudamericano y un argentino +90kg (único en Salta en conseguirlo). Además, fue subcampeonato Latino en Pinamar y 5º en el Mundial.
Ganó el concurso Mister Match, organizado por Marcelo Tinelli en Videomatch, llegando a aparecer en las pantallas de todo el país.
Si bien Alejandro Barrio se hizo fuerte en el fisicoculturismo, su primer deporte fue el padel e incluso llegó a ser uno de los primeros profesores nacionales de la disciplina en el noroeste.