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La imagen de paraíso privado, lujo y discreción que rodeó durante décadas al universo personal de Julio Iglesias quedó bajo una luz incómoda tras la publicación de una investigación que pone el foco en lo que, según dos exempleadas, ocurría puertas adentro. Lejos del brillo mediático, relatan un clima de control, hostigamiento y violencia sexual durante su etapa laboral en residencias del artista ubicadas en República Dominicana y Bahamas.
El trabajo, difundido por elDiario.es en colaboración con Univision Noticias, reúne testimonios de dos mujeres que aseguran haber trabajado en 2021 bajo régimen interno para el cantante. La más joven tenía 22 años al momento de los hechos. La investigación, según consignan los medios, se extendió durante tres años e incluye documentación y relatos adicionales que buscan contextualizar las denuncias.
Las denunciantes describen un sistema de reglas estrictas, vigilancia permanente y amenazas de despido como mecanismo de disciplina. Aseguran que se les revisaban los teléfonos, que tenían prohibido sacar fotos dentro de las propiedades y que eran sometidas a preguntas de índole sexual desde los primeros días de trabajo. En ese marco, sostienen que el poder jerárquico operaba como una barrera para negarse o denunciar.
Denuncias de agresiones y humillaciones
Una de las mujeres afirma haber sido presionada para mantener encuentros sexuales con Julio Iglesias, en los que describe penetraciones no consentidas, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. La otra, una fisioterapeuta, denuncia tocamientos, besos forzados y episodios reiterados de humillación durante la jornada laboral, incluso en espacios abiertos como la playa o la piscina de la residencia en Punta Cana.
Según los testimonios, estos encuentros se habrían producido con frecuencia en presencia -y, en algunos casos, con participación- de una empleada de rango superior, señalada como parte del engranaje de control dentro del hogar. Ambas mujeres utilizan nombres ficticios para preservar su identidad.
La investigación periodística detalla que la responsable de la selección del personal también gestionaba reconocimientos médicos a las trabajadoras, que incluían exámenes ginecológicos y pruebas de enfermedades de transmisión sexual, realizados en junio de 2021. Las denunciantes sostienen que estas prácticas reforzaban un clima de intimidación y normalización del maltrato.
Silencio del entorno del artista
Consultados por los medios que publicaron la investigación, Julio Iglesias y su abogado no realizaron comentarios sobre las acusaciones. Dos de las mujeres, en tanto, acudieron por decisión propia a una organización internacional de derechos humanos para recibir asesoramiento legal, sin intervención de los medios.
La carrera de Iglesias se construyó durante décadas alrededor de una narrativa de seducción, éxito y ostentación, consolidada por una obra musical ampliamente difundida a nivel global. Las acusaciones actuales obligan a revisar esa figura pública en un contexto más amplio de cuestionamientos a personalidades de la cultura y la política, en sintonía con los debates abiertos por el movimiento MeToo en España y otros países.
Como en otros casos recientes, la discusión pública vuelve a situarse entre la presunción de inocencia y la necesidad de escuchar a las víctimas. Se trata de un equilibrio complejo, especialmente cuando las denuncias se refieren a hechos ocurridos años atrás y a figuras centrales del imaginario cultural.
La investigación periodística no establece responsabilidades penales -un terreno que corresponde a la Justicia-, pero sí expone relatos que interpelan a la sociedad sobre poder, silencio y condiciones laborales en entornos privados donde el control y la dependencia pueden volverse absolutos.
Las claves que estremecen al mundo
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El escenario: Mansiones blindadas en Lyford Cay y Punta Cana, donde las empleadas vivían en régimen de internado, aisladas del mundo exterior.
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El control: Auditorías ginecológicas previas y requisas de dispositivos móviles para evitar filtraciones de lo que ocurría en la "casita del terror".
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La denuncia: Las mujeres han buscado refugio en organizaciones de derechos humanos, enfrentándose a un gigante que cuenta con los mejores bufetes de abogados del planeta.
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Hoy, la justicia y la opinión pública se enfrentan a una pregunta incómoda: ¿Cuánto del éxito de nuestras leyendas se construyó sobre el silencio de quienes no tenían voz? El caso de Julio Iglesias deja de ser una noticia de espectáculos para convertirse en una de las crónicas más oscuras.