En la primera sesión ordinaria del Concejo Deliberante de Cerrillos, fue aprobado por unanimidad un proyecto que declara de interés municipal y cultural el libro “Antología Cerrillana: Tierra de Poetas y Cantores”, junto al taller de literatura creativa que dio origen a la obra.
La declaración reconoce especialmente a las autoras Angela Pelusso, Angélica Lamas, Antonia Vaqueros, Ayde Cunchila, Mabel Armella, Nelly Pastrana, Patricia Palites, Rosa y Lina Lamas, como así como también a los coordinadores y equipos municipales que participaron en la concreción del proyecto.
El libro surge como resultado de un taller impulsado por la Dirección Municipal de Desarrollo e Inclusión Social, en el marco de políticas públicas orientadas a promover la participación cultural. La propuesta fue una iniciativa de Matías Romero, secretario de Turismo, Cultura y Deporte, junto a la directora del área, Belén Duprez, y contó con la coordinación del poeta y agente municipal Martín Arenas.
Más que una publicación, la “Antología Cerrillana” representa un proceso colectivo de expresión y construcción de identidad. Cerrillos, tierra marcada por el legado de Manuel J. Castilla, vuelve a reafirmar su vínculo con la palabra como herramienta cultural.
El proyecto fue impulsado por el concejal Javier Kairuz y contó con el acompañamiento de los ediles Francisco López Soto, Celeste Corimayo, Néstor Ríos, Omar García, Ramiro Vallejo Martorell, Adrián Landriel, Darío Albeza y Delia Mamaní.
El taller se desarrolló durante aproximadamente seis meses e incluyó lecturas, ejercicios de escritura y espacios de intercambio. La mayoría de las participantes no contaba con formación académica formal, pero eso no fue un impedimento para producir textos cargados de experiencias, emociones y relatos de vida.
“Cuando uno lee el libro se da cuenta de que no es solo un conjunto de textos, sino un encuentro de almas”, expresó Belén Duprez al destacar el valor del proceso. En esa línea, también compartió una de las historias que marcaron la experiencia: “Rosarito pensaba que llegar a la tercera edad era comprarse una mecedora y sentarse a esperar que los hijos llamen. Nunca soñó con escribir un libro. Hoy lo tiene en sus manos”.
La obra reúne textos en prosa y poesía que abordan temáticas como la maternidad, la infancia, el cuidado, los vínculos familiares y la empatía con realidades sociales diversas. Entre ellos, se destaca un relato titulado “Niño Iraquí”, que refleja la capacidad de la literatura para trascender contextos y conectar experiencias humanas.
Aunque el taller no estaba destinado exclusivamente a mujeres, la totalidad de las autoras son mujeres, lo que otorga a la obra una impronta particular: la de voces que, tras años de sostener la vida cotidiana en sus comunidades, encuentran en la escritura un nuevo espacio de expresión y reconocimiento.