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Maduro y Cilia Flores contratan abogados de alto perfil en Estados Unidos para enfrentar cargos federales

El expresidente de Venezuela contrató como abogado a Barry Pollack, el mismo que defendió a Julian Assange.  
Lunes, 05 de enero de 2026 15:38
Foto: Reuters
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En medio de una intensa batalla judicial en Nueva York, el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores han contratado abogados de alto perfil para enfrentar los cargos federales que les imputan las autoridades de Estados Unidos tras su captura en Caracas en una operación militar ordenada por el presidente Donald Trump.

Maduro eligió al reconocido penalista Barry J. Pollack como su principal defensor en la causa por narcoterrorismo, tráfico de drogas, conspiración y otros delitos graves que se tramitan ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Pollack es un abogado con amplia trayectoria en litigios complejos, conocido internacionalmente por haber defendido al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en un caso que terminó con un acuerdo con el Departamento de Justicia de EEUU para su salida tras más de una década de procesos legales.

La designación de Pollack, con más de tres décadas de experiencia, marca un giro importante en la estrategia legal de Maduro, quien busca enfrentar las graves acusaciones presentadas por la justicia estadounidense con un equipo de defensa de alto nivel. Pollack presentó formalmente su notice of appearance ante el tribunal, certificando que asumirá la defensa del líder venezolano en la causa penal. 

Mark E. Donnelly asumió la defensa de Cilia Flores

Por su parte, Cilia Flores ha contratado al abogado Mark E. Donnelly, un exfiscal federal con base en Houston y amplia experiencia en procesos relacionados con crimen organizado y narcotráfico. Donnelly, abogado retirado de la fiscalía del Southern District of Texas, fue admitido especialmente para representar a Flores ante la corte en Nueva York, donde también enfrenta cargos en la misma acusación que su esposo. 

Durante la primera audiencia en Manhattan, tanto Maduro como Flores se declararon inocentes de todos los cargos ante el juez federal Alvin Hellerstein, y permanecieron detenidos sin solicitar la libertad bajo fianza en ese momento. La defensa legal de ambos prepara ahora una estrategia robusta que podría incluir impugnaciones a la legalidad de la captura y desafíos sobre posibles inmunidades, especialmente en el caso de Maduro como exjefe de Estado. 

La detención de Maduro y Flores se produjo tras un operativo militar estadounidense en Caracas, anunciado por el presidente Trump, que concluyó con su traslado a Estados Unidos para enfrentar cargos por una presunta conspiración de narcotráfico estatal de décadas de duración. La acusación señala que Maduro habría liderado una red de tráfico de cocaína que operó con grupos criminales en varios países y que Flores habría participado en actividades logísticas, financieras y de apoyo a dicha estructura. 

La presencia de defensores con antecedentes en casos complejos indica que la defensa buscará desarticular no solo la acusación, sino también cuestionar aspectos legales y constitucionales vinculados a la captura y al proceso judicial en curso. Tanto Pollack como Donnelly son figuras con experiencia en litigios de alto impacto mediático y político, lo que refleja la dimensión histórica de este caso.

La designación de estos abogados llega en un momento de máxima tensión diplomática entre Estados Unidos y varias naciones que han cuestionado el operativo, incluido el de Naciones Unidas y gobiernos regionales. La defensa legal podría plantear defensas basadas en inmunidad soberana, argumentos procesales sobre la captura y otros recursos técnicos que busquen proteger los derechos de sus clientes ante la justicia estadounidense.

El caso continúa bajo estricta vigilancia mediática y política, con una próxima audiencia fijada para marzo de 2026, en la que se espera que las estrategias defensivas comiencen a tomar forma.

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