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Estados Unidos capturó dos petroleros: uno con bandera rusa en el Atlántico y otro en el Caribe, fuerte condena de Moscú

La incautación de dos buques petroleros en aguas internacionales —uno con bandera rusa en el Atlántico y otro en el Caribe— elevó la tensión entre Washington y Moscú. Rusia denunció una acción ilegal, mientras Estados Unidos defendió el operativo en el marco de las sanciones energéticas vigentes. 
Miércoles, 07 de enero de 2026 16:16
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Las fuerzas de Estados Unidos incautaron dos buques petroleros en operativos separados pero coordinados, uno con bandera rusa interceptado en el Atlántico Norte y otro barco cisterna capturado en el Caribe, una acción que provocó una enérgica condena del gobierno de Rusia, que acusó a Washington de violar el derecho marítimo internacional y calificó la medida como ilegal.

El primer buque interceptado fue un petrolero con bandera rusa, identificado por fuentes internacionales como parte de la denominada “flota en la sombra”, utilizada para transportar petróleo de países sancionados. La captura se produjo en aguas internacionales del Atlántico Norte, tras un seguimiento que se extendió durante varios días por parte de la Guardia Costera y otras agencias estadounidenses.

 

 

En paralelo, Estados Unidos también incautó un segundo barco cisterna en el Caribe, el Sophia, al que Washington considera una embarcación sin estatus legal claro o “stateless”, presuntamente utilizada para el transporte de crudo venezolano en violación a las sanciones vigentes. Ambas acciones formaron parte de un mismo operativo de control marítimo.

Según informaron autoridades estadounidenses, los buques estaban siendo utilizados para evadir sanciones internacionales, mediante cambios de bandera, desactivación de sistemas de identificación y transferencias de carga en alta mar. Este tipo de maniobras es habitual en el comercio de petróleo sancionado y ha sido objeto de creciente vigilancia por parte de Estados Unidos y sus aliados.

Las confirmaciones 

El Comando Europeo de Estados Unidos confirmó el operativo en redes sociales. "El @TheJusticeDept y @DHSgov, en coordinación con el @DeptofWar anunciaron hoy la incautación de El M/V Bella 1 por violaciones a las sanciones estadounidenses. El buque fue incautado en el Atlántico Norte en virtud de una orden emitida por un tribunal federal estadounidense tras ser rastreado por la USCGC Munro", escribió en X.

Y agregó que "esta incautación respalda la Proclamación del Presidente de los Estados Unidos (POTUS) contra las embarcaciones sancionadas que amenazan la seguridad y la estabilidad del hemisferio occidental. La operación fue ejecutada por componentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) con el apoyo del Departamento de Guerra (DeptofWar), lo que demuestra un enfoque integral del gobierno para proteger la patria".

Casi simultáneamente con este posteo, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, reveló en una publicación en redes sociales que las fuerzas estadounidenses también tomaron el control del petrolero Sophia en el Caribe.

Noem dijo que ambos barcos "o bien atracaron por última vez en Venezuela o estaban en ruta hacia allí".

Según un funcionario estadounidense que habló con el New York Times, el buque M Sophia, de bandera panameña, enarbolaba falsamente la bandera de Camerún.

"Los criminales del mundo están sobre aviso. Pueden huir, pero no pueden esconderse. Nunca cejaremos en nuestra misión de proteger al pueblo estadounidense e interrumpir la financiación del narcoterrorista dondequiera que la encontremos, punto", escribió la funcionaria y acompañó su mensaje con un video de uno de los abordajes.

Condena de Rusia

La reacción de Moscú fue inmediata. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia condenó la incautación, afirmó que se trata de una violación del derecho marítimo internacional y sostuvo que Estados Unidos no tiene autoridad para detener buques extranjeros en aguas internacionales. Legisladores rusos fueron más allá y calificaron el operativo como un acto de “piratería”.

Desde Washington, en tanto, defendieron el procedimiento y señalaron que las incautaciones se realizaron en el marco de sanciones internacionales vigentes, con base en investigaciones previas que vinculan a los buques con el comercio ilegal de petróleo. Funcionarios estadounidenses remarcaron que el objetivo es interrumpir redes que financian a gobiernos sancionados.

El episodio se da en un contexto de alta tensión geopolítica, marcado por las sanciones contra Rusia y Venezuela, y por el endurecimiento de la política estadounidense sobre el comercio energético global. Analistas internacionales advierten que estas acciones podrían derivar en nuevas fricciones diplomáticas y represalias políticas.

Medios internacionales señalaron que el petrolero con bandera rusa habría intentado evadir el control estadounidense durante varios días, incluso con maniobras de navegación poco habituales, antes de ser finalmente interceptado. El operativo habría contado con apoyo logístico de aliados de Estados Unidos.

En el caso del Sophia, las autoridades estadounidenses indicaron que el buque carecía de documentación válida y que su carga estaba vinculada a exportaciones de crudo venezolano, actualmente sujetas a fuertes restricciones. La nave fue escoltada a un puerto bajo control estadounidense para continuar con las actuaciones judiciales correspondientes.

Especialistas en derecho internacional consultados por medios extranjeros explicaron que el punto central del conflicto radica en la legalidad de las incautaciones en aguas internacionales, una cuestión que podría escalar a foros diplomáticos y tribunales internacionales si Rusia decide avanzar con una denuncia formal.

Mientras tanto, el gobierno ruso insistió en que defenderá los intereses de sus navieras y advirtió que este tipo de acciones sienta un precedente peligroso para la navegación internacional, en un escenario global ya atravesado por conflictos armados y disputas comerciales.

Las incautaciones refuerzan la estrategia de Estados Unidos de controlar rutas marítimas clave y limitar el flujo de petróleo sancionado, una política que, según analistas, podría intensificarse en los próximos meses si persisten las tensiones con Moscú y Caracas.

Estados Unidos despliega activos militares en el Reino Unido

Estados Unidos re-posicionó activos militares en el Reino Unido antes de incautar el petrolero, según informó CNN.

Al menos 12 C-17 estadounidenses aterrizaron en las bases aéreas de Fairford y Lakenheath entre el 3 y el 5 de enero, muchos de ellos procedentes de aeródromos estadounidenses.

Los V-22 Osprey también estuvieron activos en el Reino Unido durante los últimos días, y los datos de vuelo parecen indicar que realizan misiones de entrenamiento en el este del país desde la base aérea de Fairford. Además, el domingo se avistó la llegada de dos helicópteros de combate AC-130 a la base de Mildenhall en el Reino Unido.

La última vez que Estados Unidos utilizó Fuerzas de Operaciones Especiales y activos para ayudar a interceptar un petrolero sancionado fue el 11 de diciembre, cuando apoyó una operación de la Guardia Costera estadounidense cerca de la costa de Venezuela para incautar el Skipper, un gran buque de carga de crudo que enarbolaba falsamente la bandera de Guyana.

 

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