Las intensas lluvias registradas en las últimas horas encendieron las alarmas en el Valle de Lerma. Tras los anegamientos, la ruta provincial 21, en el tramo que conduce a San Agustín, sufrió un profundo deterioro en la cinta asfáltica, con grietas visibles y considerables a la altura de un canal de desagüe que atraviesa la calzada de manera subterránea.
La situación genera especial inquietud porque ese camino constituye una de las pocas vías alternativas de conexión entre Salta Capital, el Valle de Lerma y los Valles Calchaquíes cuando la ruta nacional 68 se encuentra intransitable, como suele ocurrir durante el periodo estival.
“Si se rompe la ruta 21, quedamos completamente aislados cuando se inunda la 68. Además, por aquí circulan vehículos pesados, camiones y tractores”, advirtió Laura, vecina de San Agustín.
El canal afectado cumple un rol clave en el sistema de drenaje, ya que recibe el caudal que desciende desde el oeste y permite el desagote de San Agustín, La Merced y las fincas agrícolas aledañas. Sin embargo, durante el temporal de ayer su caudal aumentó de manera extraordinaria, luego de que precipitaran alrededor de 75 milímetros de lluvia en pocos minutos, poniendo en jaque la estructura que sostiene la calzada.
Vecinos y productores solicitan que Vialidad de la Provincia realice una evaluación urgente del estado de la ruta y obras preventivas que eviten un colapso mayor, ante el riesgo de nuevos eventos climáticos y la importancia estratégica que tiene la traza para la conectividad regional.