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¿Cómo le fue en el Consejo de la Magistratura en Buenos Aires?
El viernes, por consejo del estudio jurídico que me está asistiendo, del doctor Oscar Luis Vignale, hice una declaración por escrito porque en realidad consideraron que esta causa no justificaba mi presencia porque quien denunció es la persona que fue a amenazarme a mi domicilio. A mi abogado le llama la atención que están yendo con mucha celeridad todas las actuaciones en el Consejo de la Magistratura. Él ya tomó conocimiento de que hay dos o tres denuncias más por otros motivos y sobre los cuales oportunamente tengo que hacer mi defensa.
¿A qué se deben tantas denuncias en su contra?
Mis abogados expresan que les llaman curiosamente la atención dos o tres cosas: en primer lugar la celeridad en el Consejo de la Magistratura; la celeridad también en el expediente que lleva el Dr. Julio Bavio; y que en el caso de Buenos Aires hicieron una citación por el artículo 20, sin merituar las pruebas ofrecidas en una citación previa que me hicieron.
Usted y otros imputados hablan de una causa armada y política, ¿a quién apunta?, ¿qué interés hay?
En la parte judicial, mi abogado el Dr. Federico Magno, luego de estar en dos testimoniales de los hermanos Aparicio (acusados de ser testaferros de Reynoso), me dijo que había tenido una discusión bastante ríspida con un defensor oficial y de eso quedó constancia en las actas de las declaraciones. Un defensor oficial le insistía e inclusive lo hizo en su despacho privado de que no digan la verdad, que digan la versión que el defensor quería dar. Incluso más, este defensor habría llamado a uno de los imputados invitándolo también a reunirse para dar una versión que está en la cabeza del defensor pero que esa versión no es lo que pasó en la realidad.
Y es una versión que lo perjudica a Ud.
Eso lo tendrán que decir los dos testigos porque sobre eso yo ya presenté una denuncia. Quiero aclarar lo siguiente, para que la gente entienda: se está destruyendo el sistema del Código Procesal de la Nación.
¿A qué se refiere con eso?
Cualquier juez de instrucción no dispone solo, sin contralor. Los primeros que tienen el contralor son los fiscales y los defensores que actúan en las causas. Entonces, ¿qué estamos viendo nosotros? Que el fiscal en Orán, el Dr. (José Luis) Bruno, el defensor oficial Andrés Reynoso -no somos parientes-, cada uno hace su trabajo, y uno es respetuoso de eso porque ese es el orden. ¿Qué pasa si hay una apelación? Vienen a la Cámara Federal de Salta, y la Cámara tiene que decir si le da la razón al fiscal o al defensor o si está correcto. Bueno, en este caso yo tengo ingresadas 31.500 causas. Con mi personal hemos llegado ya a fotocopiar 250 causas confirmadas por la Cámara Federal de Salta. Y he pedido una auditoría a las 30.000 causas para que evalúen el criterio que yo tengo. Y por qué digo que se está rompiendo el esquema del Código Procesal? Porque llama la atención que habiendo iniciado una causa como asociación ilícita, luego por cohecho, luego por prevaricato, se dictó un procesamiento en el cual nosotros hemos apelado para se eleve a la Cámara, resulta que ahora en el intermedio ya se suma otro fiscal de Buenos Aires a pretender ampliar (la acusación). Yo no tengo problemas que se amplíe para que en un solo juicio se esclarezca todo. Pero curiosamente con los delitos atribuidos al principio, era más que suficiente si es que nosotros estamos comprometidos.
¿Cómo ve la actuación del juez Bavio?
Tengo que hacer un reconocimiento especial para el Dr. Bavio, porque a pesar de que él considera que yo soy cabecilla de una banda, de una asociación ilícita, aplicó dos o tres virtudes que debe tener un juez. Reconozco que haberle dado la libertad a todos los detenidos significa que él actuó con prudencia, con racionalidad y con proporcionalidad. Que hayan salido todos en libertad, es decir, procesados sin prisión preventiva, a mí me dio una gran sensación de que no es un juez arbitrario. Y tengo que hacer un segundo reconocimiento.
¿Cuál?
A la gente de la zona. Quizás para otros no tenga valor, para mí y para mi familia tiene mucho valor que vaya gente a mi casa, a abrazarme, a darme su palabra de apoyo. Hay gente que me abrazó y se largó a llorar. Yo salgo a caminar en la ciudad de Orán, y en la calle la gente me para, me abraza, hay un par de comerciantes que pusieron letreros de apoyo. Eso a mí me ayuda muchísimo.
Insisto, ¿a quién apunta cuando habla de una causa armada?
Bueno, en este caso hasta ahora lo que se descubrió es, por lo que me dijo mi abogado y lo que dijeron mis testigos, que este defensor oficial quería exigir una versión para que coincida con la acusación de los fiscales, el Dr. Eduardo Villalba y el Dr. Diego Iglesias (titular de la Procuraduría contra la Narcocriminalidad, de Buenos Aires). Eso es una irregularidad seria y eso es ya la trama judicial.
¿Ud. piensa que están en su contra o quieren su cargo?
No sé realmente, porque mire, en este caso que tuve que hacer el descargo, lo menciono. Todos mis cargos yo los gané por concurso público, tengo todas las constancias de que siempre obtuve muy buenas calificaciones.
Por eso le pregunto, ¿están yendo contra Reynoso o van por el juzgado?
No lo sé sinceramente. Lo que sí, que mi señora, que tiene problemas serios de salud desde hace varios años, los primeros 20 o 25 días no dejaba de llorar, de ver la injusticia que están haciendo con nosotros. Tengo hijos y estamos, como nunca, yendo a los psicólogos. Entonces eso a mí también me llama la atención, están tomando decisiones muy apresuradas, faltas de carga probatoria, todo en base a quienes me denuncian. ¿Y quiénes me denuncian?, gente procesada, gente que estuvo presa, gente que tiene antecedentes penales, y el abogado Leiva, que es la cuarta vez que me denuncia; dos veces me denunció en Buenos Aires, y antes me denunció en Orán, las tres denuncias anteriores fueron rechazadas porque no tenía fundamento ni prueba. Entonces eso a mí me da mucha tranquilidad