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La fría noticia difundida hace dos semanas nos cuenta que la AFIP a través de un operativo realizado en 30 countries y barrios privados del Gran Buenos Aires y diez edificios de lujo ubicados en Puerto Madero, detectó un 40% de empleo no registrado entre el personal de servicio doméstico. La noticia no es nueva, si uno googlea “countries evasión servicio doméstico”, advertirá que es una situación que se viene repitiendo sistemáticamente hace más de una década.
Numerosos estudios han demostrado que los ricos tienen un comportamiento menos generoso y solidario que los que integran las clases más desposeídas. Así, el Foro Económico Mundial determinó en encuestas de donaciones benéficas, que, en Estados Unidos, los hogares de menores ingresos donan un porcentaje más alto de sus ingresos a caridad que aquellos hogares de clase media y alta.
Sorprende, en nuestro caso, que la falta de registración alcance porcentajes tan altos, siendo que la misma es mucho más económica y sencilla que la registración de los trabajadores del comercio y la industria. Eventuales estudios que se realizaran en nuestro país, al analizar la no registración laboral, también demostrarían -creo yo- un componente de desprecio de clase y un resabio feudal de sujeción (que obviamente es mayor por la indefensión en que se siente el trabajador no registrado).
El fenómeno de la tacañería y el egoísmo es muy antiguo; ya Molière, en 1668, lo denunciaba en su conocida comedia “El avaro”. Harpagón, protagonista de esta pieza teatral, era interpretado en sus tiempos por el propio Molière. “Siendo un deber de la comedia corregir a los hombres divirtiéndoles, he creído que, en mi situación, lo mejor era atacar los vicios de mi tiempo pintándolos ridículamente”.
En esta columna, sin capacidad de emular a Molière, trataremos de explicar lo sencillo y conveniente que es registrar a un trabajador doméstico.
Registración laboral
Lo primero a tener en cuenta es que la AFIP no siempre es un cuco y, que, al ingresar, vía internet, al sitio destinado a “Empleados de casas particulares” no expondrá automáticamente todas las fechorías fiscales que hayamos protagonizado. Lo segundo es que quienes pagan ganancias verán que prácticamente les sale gratis registrar una trabajadora ya que podrá deducir $51.967 anuales, que equivalen aproximadamente al 100% de un trabajo de media jornada. En tercer lugar, las cargas sociales son sustancialmente inferiores a las que se abonan en las restantes actividades. Actualmente el máximo es de $811,15, de los cuales solo $274.80 están a cargo del empleador. Esa ínfima suma le dará a la trabajadora acceso a sus beneficios sociales (aporte jubilatorio, seguro por accidentes de trabajo, obra social, entre otros). La trabajadora no pierde la Asignación Universal por Hijo ya que las sigue percibiendo en el mismo monto.
Para el empleador significa una gran tranquilidad tener la cobertura de los riesgos de trabajo (cuando el trabajo no es registrado la falta de seguro implica responsabilidad ilimitada del empleador).
Registración paso a paso
El empleador debe obtener su clave fiscal y la empleada tener su CUIL. Se debe ingresar a la página https:/ /www.a fip.gob.ar (actualmente también se puede descargar una aplicación para móviles o tablets desde la web https://ca saspar ticulares.afip.gob.ar).
Luego se entra en la opción “Casas particulares - Simplificación Registral Registros Especiales de Seguridad Social”. El sistema mostrará una pantalla en la cual es posible registrar, modificar y dar de baja trabajadores, lugares de trabajo y relaciones laborales; y generar volantes de pago y recibos de sueldo. Para dar de alta una empleada se debe ingresar en “Registrar trabajadores”, seleccionar “Nuevo trabajador”.
El sistema requerirá que se elija la categoría, las horas semanales trabajadas, la retribución, la modalidad de liquidación y la modalidad de la prestación. Hay que tener en cuenta que se necesitarán conocer ciertos datos de la trabajadora para dar de alta la relación laboral. Entre ellos: número de CUIL; nombre y apellido; fecha de nacimiento; domicilio real, obra social (si la tiene con anterioridad; si no; será tarea de la trabajadora elegir su obra social y realizar los trámites necesarios para el alta del servicio); CBU (si estuviera bancarizada); número telefónico y correo electrónico. En lo sucesivo, el empleador, desde internet podrá generar los recibos de sueldo y los VEP (comprobantes electrónicos para el pago de las cargas sociales).
También está la opción de realizar el alta o baja de una relación laboral comunicándose al 0800-222-2526 de lunes a viernes de 8 a 18 horas.
Una vez realizada el alta del trabajador, se deben realizar los pagos correspondientes a la ART que se realizan por mes adelantado. Los aportes y contribuciones se pagarán al inicio del mes siguiente al alta. El empleador tiene la obligación de imprimir la constancia de alta o baja y entregarla al trabajador.
Con ello terminamos el trámite y ya está!: hemos cumplido con la ley y con nuestra conciencia.