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Durante la madrugada, un jardín de infantes del barrio Gran Bourg fue escenario de un robo que dejó al establecimiento prácticamente vacío, justo cuando se preparaba para encarar el inicio del ciclo lectivo. El edificio, ubicado sobre la avenida Los Incas, fue recorrido sala por sala por quienes ingresaron sin forzar accesos y se llevaron todo lo que encontraron a su paso.
“Se llevaron absolutamente todo”, relató Luján Muratore, una de las responsables del jardín, aún conmovida por la situación. Con el correr de las horas y a medida que avanzaba el relevamiento interno, fueron confirmando el faltante de computadoras, impresoras, equipos de música, juguetes, pelotas, bloques didácticos, materiales pedagógicos, escaleras y hasta las bombas del tanque de agua. Incluso, los ladrones intentaron llevarse los aires acondicionados, que fueron arrancados y dejados en el lugar al no poder desconectarlos.
El ingreso se habría producido aprovechando que dentro del edificio había un bolso con llaves que permitía el acceso a todas las salas. “Una vez que entrás a una sala, podés recorrer todo el jardín”, explicó. Esa situación les habría dado mucho tiempo para revisar placares, dar vuelta cajones y vaciar cada espacio. “No quedó un solo lugar sin que busquen”, describió.
El robo se descubrió al comenzar la jornada
El hecho fue advertido alrededor de las 7.30 de la mañana, cuando una docente ingresó al establecimiento. La primera señal de alerta surgió al notar que las donaciones que estaban recibiendo aparecían revueltas. Minutos después, confirmaron que el jardín había sido completamente saqueado. “Se llevaron hasta las donaciones”, lamentaron.
Una vecina había visto dos personas sospechosas cerca de las 2 de la madrugada y dio aviso a la policía, aunque al llegar no se detectaron puertas ni ventanas forzadas. La denuncia ya fue realizada y la policía trabaja en el lugar, aunque hasta el momento no hay personas identificadas.
Un espacio nuevo que asiste a 100 familias
El jardín funciona en este edificio desde fines de noviembre, aunque el proyecto educativo comenzó a gestarse meses antes. Actualmente, asisten alrededor de 100 familias, muchas de ellas del propio barrio. “Volver a empezar de cero cuesta mucho”, reconoció Luján, aunque remarcó que la prioridad es seguir funcionando. “Nuestro mayor recurso son las seños. Vamos a compartir más, vamos a buscar la forma”.
A pesar del golpe, destacó que lo más importante fue que no había nadie dentro del edificio al momento del robo. “Gracias a Dios no hubo personas, no hubo susto, no hubo nada que lamentar. Lo material duele, pero eso se recupera”.
Refuerzo de seguridad y pedido de contacto
Tras lo ocurrido, adelantaron que avanzarán con nuevas medidas de seguridad, como la colocación de cerraduras inteligentes con huella digital en todas las salas, similar a la que ya tenían en la cocina, único espacio al que los ladrones no pudieron ingresar.
El jardín puede encontrarse en Instagram como Gullili Jardín Maternal. El número de contacto es 3875 00151, aunque por el momento se encuentran incomunicadas, ya que el celular institucional también fue robado.
El reclamo vecinal
Ayer, justamente, un grupo de vecinos se manifestó y convocó a los medios para reclamar por la ola de violencia. En su encuentro con El Tribuno, Osmar Garavano, uno de los vecinos que encabeza el reclamo, explicó que la situación viene siendo advertida desde hace tiempo. “Seguimos con los robos, seguimos haciendo notas. El año pasado hicimos varias y este año la situación continúa igual o peor. No hay horario, los delitos se dan durante todo el día”, sostuvo.
Ana Alfaro, comerciante de la zona, expresó su temor ante la falta de seguridad, pese a encontrarse a pocos metros de edificios públicos y contar con sistemas de monitoreo. “Estamos a dos pasos de Casa de Gobierno y aun así esto pasa. Hay cámaras, hay monitoreo, pero no alcanza”, señaló.
Los vecinos informaron que presentaron una nota formal al secretario de Seguridad, Nicolás Avellaneda, el pasado 9 de enero, acompañada por firmas del barrio. Sin embargo, hasta el momento no obtuvieron respuesta ni fecha para una reunión.
También reclamaron refuerzos para la Comisaría 16, que recientemente fue elevada de subcomisaría a comisaría. “Deberían enviar al menos 10 efectivos más y eso todavía no ocurrió”, señalaron.