PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
20°
4 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Una cafetería atendida por personas sordas que transforma la forma de comunicarse en Salta

Nació hace un año y medio como la primera cafetería del país gestionada íntegramente por personas sordas en Lengua de Señas Argentina. Su creador, Hugo Farfán, asegura que el proyecto ya demostró que la inclusión también puede ser un modelo de negocio sostenible.
Miércoles, 04 de marzo de 2026 10:06
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

En Salta funciona desde hace poco más de un año y medio una cafetería que propone una experiencia distinta a cualquier otra. Se trata de CaféLSA, el primer espacio gastronómico del país atendido y gestionado completamente por personas sordas, donde la Lengua de Señas Argentina (LSA) es el eje de la comunicación con los clientes.

El proyecto nació con una idea clara: demostrar que la inclusión no es un gesto simbólico sino una forma real de generar trabajo y autonomía. “Muchos lo llamaron un experimento social, pero hoy es un emprendimiento en funcionamiento, con equipo estable, producción real y atención diaria al público”, explicó Hugo Farfán, uno de los impulsores de la iniciativa.

En el café la dinámica cambia desde el primer momento. La lengua principal es la LSA y toda la comunicación se desarrolla de forma visual. “La sordera no es el problema. El problema es la falta de acceso a la lengua. Y ese es el motivo por el que abrimos CaféLSA”, sostuvo Farfán.

Quienes llegan al lugar no solo van por un café. La experiencia invita a comprender otra forma de comunicarse. “Por unos minutos el mundo deja de ser auditivo y pasa a ser visual. Entrás y no escuchás voces como en cualquier cafetería; lo que ves es comunicación en señas”, explicó.

El proyecto también demostró resultados positivos desde lo comercial. Según Farfán, uno de los prejuicios iniciales era que se tratara de un espacio exclusivo para personas sordas, pero ocurrió lo contrario. “La accesibilidad no espanta clientes, los atrae. La gente llega por curiosidad, vuelve por la experiencia y se queda por el mensaje”, señaló.

Ese cambio de mirada se refleja en las reseñas y comentarios de quienes visitan el lugar. Además del café, muchos destacan la experiencia de comprender, aunque sea por unos minutos, lo que significa no tener acceso inmediato a la comunicación.

Desde el punto de vista social, el impacto también fue significativo. “Muchas personas oyentes, al salir del café, comprenden por primera vez lo que significa no poder comunicarse de forma inmediata. Y también entienden que la solución no es compleja: es empatía y lengua accesible”, afirmó Farfán.

El emprendimiento cuenta con el acompañamiento de la comunidad sorda de distintos puntos del país y de organizaciones vinculadas al sector. Al mismo tiempo, cada visita al local implica la generación de empleo y abre un debate más profundo sobre el reconocimiento de la Lengua de Señas Argentina como un derecho.

La atención en el local se realiza íntegramente en LSA. Cuando una persona oyente entra y no conoce el idioma, se produce un momento particular. “A veces alguien entra y nos habla como a cualquier otro lugar. Le hacemos el gesto de que no escuchamos y ahí empieza el desafío de comunicarse”, contó Farfán.

Ese momento genera un aprendizaje inmediato. Por primera vez, la persona oyente debe adaptarse, algo que las personas sordas hacen a diario en la mayoría de los espacios sociales. Con recursos visuales, gestos y predisposición, la comunicación finalmente fluye.

 

 

En CaféLSA no hay un producto que destaque por encima del resto. Para quienes trabajan allí, el verdadero “plato estrella” es la experiencia. “Lo más importante es cuando alguien se va haciendo su primera seña o cuando nos despide con un ‘gracias’ en Lengua de Señas. Eso para nosotros significa mucho”, explicó Farfán.

Aunque el café sea de especialidad y la propuesta gastronómica tenga buena recepción, lo que realmente marca la diferencia es el encuentro entre dos formas de percibir el mundo. “El café se termina. La experiencia de comprender al otro, no”, resumió.

El proyecto ahora busca dar un paso más. Desde CaféLSA plantean la posibilidad de expandirse a otras ciudades del país, aunque advierten que para lograrlo necesitan mayor acompañamiento institucional y empresarial.

“CaféLSA demostró que el modelo funciona. Pero para escalar y hacerlo sostenible necesitamos apoyo real del ecosistema empresarial, del sector público y estatal”, señaló Farfán.

En ese sentido, explicó que muchas políticas para pymes todavía no contemplan emprendimientos accesibles para personas sordas. Incluso cuando existen programas de apoyo, en muchos casos no están adaptados a sus necesidades.

“No pedimos subsidios ni favores. Pedimos igualdad de condiciones para formalizarnos, cumplir con ARCA, DGR y el municipio, y proyectar crecimiento como cualquier empresa”, concluyó.

Temas de la nota

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD