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El rastreador de estrellas

Viernes, 09 de enero de 2026 01:24
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Vicente Almandos Almonacid fue un riojano que se convirtió en pionero de la aeronáutica argentina y héroe de guerra reconocido por Francia. En su tiempo fue conocido como "El Cóndor Riojano, Centinela de los Andes" o "Rastreador de estrellas".

Había nacido en Anguinán, La Rioja, el 24 de diciembre de 1882.

Se trasladó con su madre viuda a Buenos Aires, estudió en el Colegio Nacional y finalizó en la Escuela Naval Militar, obteniendo su diploma de Guardia Marina; estudió ingeniería en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

En 1906 se radicó en Bahía Blanca con 24 años. Fue secretario del Colegio Nacional Bahiense desde su fundación. Entre 1908 y 1909 se desempeñó como ingeniero municipal de Bahía Blanca, a cargo de la secretaría de Obras Públicas. Allí construyó un pequeño aeroplano llamado "aeromóvil".

Para mejorar su formación como aviador se trasladó a París a fines de 1912, donde había formado la primera escuela de aviación del mundo. Intercambió opiniones con Gustave Eiffel, principal constructor de la Torre Eiffel y de la estructura de la Estatua de la Libertad. En 1914, el Aeroclub de Francia le otorgó el brevet. Participó en la Primera Guerra Mundial como piloto de la Fuerza Aérea Francesa y su nombre figura en el Arco del Triunfo junto a 13 Héroes de Francia.

Un comunicado oficial relató una hazaña de Almonacid. Una noche sobrevoló el campamento alemán que descansaba en las costas de Ostende, Bélgica el cabo Vicente Almandos Almonacid surcaba el cielo oscuro cargando seis proyectiles de carga pesada. Cuando descargó la primera bomba cayó sobre un grupo de vehículos, la violencia de la detonación provocó el desbande desordenado del ejército alemán. No obstante, antes de que pudieran responder, Almonacid ya había disparado otros cuatro proyectiles. En una maniobra notable, logró evitar las descargas de las ametralladoras y ganar el mar, para escapar, siempre volando a muy baja altura.

Debido a esta acción, el Ejército francés ascendió al grado de sargento al riojano, quien, all final de la primera Guerra Mundial alcanzó el cargo de capitán de las Fuerzas Armadas francesas.

En 1919, Francia lo nombró 'Caballero de la Legión de Honor', y lo designó jefe de División de la Misión Aeronáutica Francesa.

El 6 de setiembre de ese año atravesó el Océano Atlántico escoltado por una escuadrilla de aviones franceses como jefe de división de la Misión Aeronáutica Francesa. En Buenos Aires, un comité de recepción, encabezado por Joaquín V. González, Enrique Loncán y Belisario Roldán le tributó un reconocimiento en avenida de Mayo. La revista El Gráfico le dedicó la tapa de su novel revista, en su edición N° 13 del 20 de septiembre de 1919, haciendo la crónica del cruce del atlántico con la Misión Aeronáutica Francesa.

En marzo de 1920 cruzó por la noche la cordillera de Los Andes, en un avión donado por Francia y aterrizó a las 20.35 en la Playa Vergara, próxima a Viña del Mar, convirtiéndose en el primer piloto en cruzar los Andes en horario nocturno.

El 9 de mayo de 1920, contrajo enlace con Dolores Güiraldes, hermana de Ricardo, autor de "Don Segundo Sombras", ambos, miembros de una familia que se convertiría en emblemática para la aeronáutica.

El 5 de septiembre de 1927 quedó constituida "Aeropostal SA", que lo designó como fundador. Fue la empresa que finalmente daría origen a Aerolíneas Argentinas.

Al contar con pocos pilotos argentinos, contrató a experimentados pilotos franceses como Antoine de Saint-Exupery, Jean Mermoz y Henri Guillaumet.

Su trayectoria le mereció tres temas en su honor: una milonga para piano de Agesilao Ferrazano 'Almonacid'; el tango 'Vuelo nocturno', de Domingo Salerno; y el más curioso escrito en 1908 por la profesora de piano Ozélah de Smith de Bahía Blanca '"No seas riojano, che".

Cuando estalló la guerra del Chaco, que desangró a Bolivia y Paraguay entre 1932 y 1935, Almandos Almonacid se ofreció voluntario a este último país. Fue recibido con los brazos abiertos. Era un héroe de guerra, piloto experimentado y prestigioso. En Paraguay fue designado director general de Aeronáutica y organizó escuadrillas de caza, de bombardeo y de reconocimiento

El gobierno argentino lo nombró cónsul en la ciudad francesa de Boulogne Sur Mer, donde murió el general José de San Martín.

Regresó al país en la década del 40.

Vicente Almandos Almonacid murió el 16 de diciembre de 1953, próximo a cumplir 71 años.

Desde 1994, el helipuerto presidencial ubicado en avenida Huergo y De la Rábida de la Capital Federal lleva su nombre y desde 1972, el aeropuerto de La Rioja.

En su vida de aventurero, aviador y empresario se dio tiempo para escribir. Sus libros: "Nuevo sistema de vuelo mecánico", (1926). "La aviación en los ejércitos", (1933). "Estrofas", poesía, (1934). "Reflejos del sable de San Martín el grande. Reflexiones para los futuros historiadores del Libertador" (1948)

 

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