inicia sesión o regístrate.
El movimiento constante de camiones sobre las rutas del sur salteño suele pasar inadvertido. En uno de esos controles que buscan ordenar el tránsito y verificar cargas, se encendió una señal de alerta ambiental. En el acceso a la localidad de Río del Valle, efectivos especializados interceptaron un transporte que llevaba madera nativa sin cumplir con los requisitos legales exigidos para su circulación.
El procedimiento estuvo a cargo de la Policía Rural y Ambiental de Las Lajitas, que realizaba un control vehicular sobre la Ruta Provincial 5, a la altura del kilómetro 105. Al detener la marcha de un camión de gran porte y solicitar la documentación correspondiente, los uniformados detectaron irregularidades en los papeles que debían respaldar el origen y el destino de la carga forestal.
Una inspección más detallada permitió constatar que el cargamento estaba compuesto por madera de cebil y palo amarillo, dos especies nativas cuya explotación y transporte se encuentran regulados por la normativa ambiental vigente debido a su valor ecológico y comercial. Ante esta situación, se dispuso el secuestro preventivo de la madera y la retención del vehículo, mientras se avanzaba con las actuaciones administrativas y judiciales.
En paralelo, personal de Seguridad Vial intervino al advertir que el camión circulaba con exceso de carga, una falta que no solo agrava la infracción original, sino que también representa un riesgo para la seguridad vial en rutas provinciales de alto tránsito productivo. Por este motivo, se labraron actas complementarias conforme a la legislación de transporte.
La causa quedó en manos de la Fiscalía Penal de Las Lajitas, con intervención del Juzgado de Garantías Nº 1, que evaluará las responsabilidades del conductor infraccionado y definirá los pasos a seguir respecto del destino final de la mercadería incautada.
Más allá del caso puntual, este tipo de problemática persistente en el departamento Anta: el transporte ilegal de productos forestales y la presión constante sobre los bosques nativos salteños. En ese marco, los controles sobre rutas secundarias como la provincial 5 se consolidan como una herramienta clave para frenar prácticas irregulares, proteger los recursos naturales y reforzar la trazabilidad de una actividad que impacta de lleno en el ambiente y en las economías locales.