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11 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
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VIDEO. Educación Financiera Útil: el manual salteño que enseña a pensar antes de gastar

La autora María Silvia Gabín y el editor Juan Vilariño presentaron en El Tribuno el libro que propone enseñar a organizar ingresos y gastos.
Domingo, 11 de enero de 2026 01:54
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La educación financiera dejó de ser un tema exclusivo de economistas o especialistas y empezó a instalarse como una herramienta básica para la vida cotidiana. Con ese objetivo, María Silvia Gabín, autora del libro Educación Financiera Útil, y Juan Vilariño, su editor, visitaron la redacción de El Tribuno para explicar por qué aprender a manejar el dinero es clave desde edades tempranas.

"El libro es un manual para entender el dinero y está pensado principalmente para chicos del nivel secundario, para personas que todavía no son independientes financieramente, pero que necesitan incorporar conceptos básicos para poder ser exitosos en su vida adulta", explicó Gabín. La propuesta, sin embargo, trasciende a los estudiantes: "También lo puede leer un adulto que nunca tuvo formación en estos temas".

Organización, primer paso

Uno de los primeros pasos, según la autora, es la organización. "Antes de pensar en inversiones o en instrumentos financieros, lo primero que hay que hacer es conocer nuestras propias finanzas. Saber exactamente cuánto ganamos y en qué gastamos", remarcó. Para eso, recomendó generar el hábito de registrar ingresos y egresos, ya sea en una planilla, en una aplicación o incluso en papel.

En ese sentido, destacó la importancia de clasificar los gastos por categorías y distinguir entre fijos, variables y ocasionales. "Los fijos son los que sí o sí hay que pagar todos los meses: alquiler, servicios, colegio, obra social. Con esos no se puede hacer mucho. En cambio, los variables permiten ajustes: alimentación, salidas, ropa, consumos diarios. Separarlos ayuda a saber cuánto es lo mínimo que necesito para vivir y dónde puedo recortar".

"El ahorro puede existir siempre"

Juan Vilariño sumó que la educación financiera "no es solo para quienes tienen mucho dinero". "Existe el mito de que para aprender de finanzas hay que ser rico o ganar mucho. En realidad, es útil en cualquier nivel de ingresos. El ahorro puede existir siempre, aunque sea pequeño, y lo importante es tomar decisiones conscientes".

Uno de los capítulos centrales del libro está dedicado al endeudamiento. "Hoy cerca del 90% de la población argentina tiene algún tipo de deuda, y muchos apenas pueden pagar el mínimo de la tarjeta", advirtió Gabín. "El problema es que cuando pagás solo el mínimo, en realidad estás pagando intereses. La deuda no baja y se transforma en una bola de nieve que cada vez crece más". A eso se suman, según explicó, las consecuencias emocionales: estrés, angustia y pérdida de control sobre la economía personal.

"Cubrir lo básico"

En ese punto, ambos autores hicieron hincapié en la diferencia entre necesidad y deseo. "La necesidad tiene que ver con cubrir lo básico: vivienda, alimentación, salud. El deseo, en cambio, muchas veces está más cerca del capricho", señaló Vilariño. "Saber distinguirlos es clave para evitar endeudarse por consumos que no son realmente indispensables".

El libro también propone trabajar el consumo responsable, no solo desde lo económico, sino desde una mirada social y ambiental. "Comprar de manera consciente, priorizar lo necesario, elegir alternativas locales y evitar el descarte innecesario también forma parte de una educación financiera integral", explicó Gabín.

Otro eje central es la diferencia entre ahorrar e invertir. "Ahorrar es guardar el dinero; invertir es ponerlo a trabajar para que crezca", sostuvo la autora. Y ejemplificó con el concepto de interés compuesto: "Los intereses se capitalizan y generan nuevos intereses. Por eso el crecimiento es exponencial. A largo plazo, la diferencia entre solo ahorrar e invertir es enorme".

En ese marco, recomendó contar con dos fondos básicos: un fondo de emergencia y, si es posible, un fondo para objetivos específicos, como vacaciones. "El fondo de emergencia es fundamental, por si uno se queda sin trabajo o tiene un imprevisto. Y si uno quiere viajar o alcanzar una meta, lo ideal es preverlo con tiempo, ahorrar de manera sistemática y, según el plazo, buscar instrumentos de inversión adecuados".

Contenidos en la secundaria

La educación financiera, además, ya tiene respaldo normativo en Salta. Vilariño recordó que la Ley Provincial 8378 garantiza la incorporación de estos contenidos en la escuela secundaria.

Finalmente, ambos coincidieron en que el punto de partida es fijar objetivos. "Lo primero es organizarse, anotar todo, saber dónde estamos parados. Y después definir metas financieras: para qué quiero ahorrar, cuándo necesito ese dinero, qué riesgo estoy dispuesto a asumir. No hay inversiones buenas o malas en sí mismas, todo depende del perfil de cada persona y de sus objetivos", explicó Gabín.

Educación Financiera Útil se consigue en las sucursales de Librería Rayuela.

 

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