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Lejos de la lógica punitiva y con un enfoque puesto en la prevención, la seguridad vial y el cuidado de la vida, la ciudad volvió a ser escenario de controles sorpresivos que buscan consolidar hábitos responsables entre quienes circulan en motocicleta. Esta vez, la intervención tuvo un doble despliegue y un mensaje claro: sin casco, no hay moto.
La Secretaría de Tránsito y Seguridad Vial de la Municipalidad de Salta realizó dos operativos simultáneos, uno sobre Ruta 26 y otro en avenida Tavella, dos corredores de alto flujo vehicular. El objetivo fue fiscalizar el cumplimiento de las normas básicas de circulación y reforzar la concientización sobre el uso del casco protector, uno de los principales factores que reduce lesiones graves y muertes en siniestros viales.
El balance dejó más de diez motocicletas secuestradas, aunque con un dato que no pasó inadvertido para los inspectores: la mayoría de las retenciones no se debió a la falta de casco, sino a irregularidades en la documentación, como la ausencia de licencia, seguro o cédula del vehículo. Para las autoridades, este punto marca una diferencia respecto de años anteriores y refleja un cambio progresivo en la conducta de los motociclistas salteños.
Desde el área de Seguridad Vial remarcaron que el uso del casco se viene consolidando como una práctica habitual, especialmente en zonas urbanas, producto de campañas sostenidas, controles periódicos y un mayor nivel de conciencia social sobre los riesgos de circular sin protección.
“Es muy positivo que cada vez quitamos menos motos por no usar casco. Queremos que esto siga así y mejore aún más”, señaló Néstor Ruiz de los Llanos, subsecretario de Seguridad Vial. El funcionario adelantó además que los controles continuarán de manera sorpresiva, en distintos puntos de la ciudad y en horarios variables, con el objetivo de reforzar el cumplimiento de las normas.
Más allá de los secuestros, desde la Municipalidad subrayaron que estos operativos buscan concientizar antes que sancionar, y generar un efecto preventivo que impacte en la reducción de siniestros, especialmente aquellos que involucran a motociclistas, uno de los grupos más vulnerables en el tránsito urbano.
En esa línea, se insistió en la importancia de circular con toda la documentación en regla, respetar las normas básicas y comprender que cada control no es un obstáculo, sino una herramienta para proteger vidas. Los operativos, aseguraron, seguirán formando parte de una política sostenida de ordenamiento vial y seguridad ciudadana en Salta.