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La presencia del Chaqueño Palavecino junto al presidente Javier Milei en el escenario del Festival Nacional de la Doma y el Folklore de Jesús María mantiene una fuerte polémica en el ambiente cultural y derivó en una decisión inédita: la Asociación Federal de Raíces Criollas anunció su expulsión de la entidad por considerar "incompatible con la esencia criolla" su participación en un acto popular junto al mandatario.
La determinación fue comunicada oficialmente por la organización a través de un polémico documento institucional. Allí, la conducción sostuvo que, desde su creación, la Asociación mantuvo una posición ligada a las expresiones populares y a las luchas sociales, "alejada de los espacios de poder", y que la imagen del cantor salteño compartiendo escenario con el Presidente contradice esos principios.
"Nuetros valores históricos están del lado del pueblo, no del poder", señalaron, al fundamentar la medida que generó un inmediato debate en el mundo del folklore y entre seguidores del artista.
Ayer, el Chaqueño respondió con firmeza. En el programa televisivo de América TV expresó: "No puedo entender esto. Estamos en democracia y es un presidente. No voy a dejar de cantar porque ellos no quieran. Estamos todos locos". Y remarcó: "Lo único que sé es que trabajé toda la vida y esto es trabajo. El único juez y a quien me debo es el público".
Tras el festival de Jesús María, el Chaqueño también rechazó cualquier lectura política de lo ocurrido. "Yo políticamente no hago nada. No tengo banderas políticas. Soy un cantor popular", afirmó, defendiendo una trayectoria de más de cuatro décadas en los principales festivales del país.
El artista también reconstruyó cómo se dio el encuentro con Milei en el escenario de Jesús María. Contó que la noche en la que actuó coincidió con la visita presidencial, en un festival que venía atravesado por suspensiones por el clima y entradas agotadas. "Sabía que había una persona importante que quería ir la noche mía. Después se hizo público. Cuando supe que iba a hablar conmigo, le pasaron el micrófono. Eso fue decisión de la comisión. Después lo invité a subir, él no quería, le insistí. Cantamos, la primera salió cruzada, la segunda perfecta. Y listo", relató la semana pasada.
Para el Chaqueño, el episodio no tuvo connotación política sino un valor simbólico desde lo artístico. "No todos tienen la posibilidad de que el Presidente elija tu noche entre nueve o diez. Que vaya a verte quiere decir que es seguidor de lo tuyo. Para mí fue eso, nada más", sostuvo.
Finalmente, dejó en claro su mirada sobre el momento del país y su rol como artista: "Yo quiero lo mejor para mi Argentina. Si este presidente hace las cosas bien y nos va bien, bienvenido sea. Yo no soy político, yo busco la forma de apoyar y hago lo que tengo que hacer. Le deseo lo mejor a los que nos gobiernan".