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Reactivación en puerta para la minería salteña y grandes obras

Con cuatro minas en producción, mejores precios y proyectos en marcha. El sector minero y los proveedores analizan el arranque de 2026.
Domingo, 04 de enero de 2026 01:09
La ampliación de la planta de Rio Tinto en el salar Rincón, representa el puntapié inicial de la reactivación.
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Tras un 2025 marcado por la retracción de inversiones, la caída del precio del litio y la finalización de la construcción de las primeras tres plantas de litieras de la provincia, la minería salteña comienza 2026 con un escenario diferente. La mejora en los valores internacionales de los minerales, el avance de proyectos estratégicos y la reactivación gradual de la actividad vuelven a instalar expectativas de crecimiento para el sector. En ese contexto, representantes de empresarios mineros y de los proveedores locales trazaron un diagnóstico del presente y proyectan los principales desafíos y oportunidades para el año en curso.

En diálogo con El Tribuno, desde la Cámara de la Minería de Salta (CMS) y la Cámara de Proveedores de Empresas Mineras de Salta (Capemisa) coinciden en que el inicio de 2026 encuentra a la actividad en una etapa de transición, con señales incipientes de recuperación, pero aún con condicionantes estructurales que deberán resolverse para consolidar un nuevo ciclo de crecimiento.

Actualmente, la provincia cuenta con cuatro minas en producción, que constituyen la base del entramado minero local. Se trata del proyecto Lindero, de oro, operado por la canadiense Fortuna Mining, y de tres proyectos de litio: proyecto Mariana, a cargo de la empresa china Ganfeng Lithium; Sal de Oro, operado por la surcoreana Posco; y Centenario–Ratones, desarrollado por la francesa Eramet. A este esquema productivo se suman emprendimientos que avanzan en distintas etapas de desarrollo y que explican buena parte de las expectativas depositadas en 2026.

Un año difícil

Desde la óptica de los proveedores, el presidente de Capemisa, Federico Russo, sostuvo que 2025 fue uno de los años más complejos que atravesó el sector desde el inicio del auge del litio en la provincia. La combinación de un precio internacional deprimido y el cierre de las etapas de construcción de varios proyectos redujo de manera significativa la demanda de bienes y servicios, con impacto directo en el empleo y en la economía regional.

Según explicó, durante gran parte del año los proveedores locales trabajaron con niveles de actividad muy bajos, en torno al 30% de su capacidad, lo que obligó a las empresas a reordenar estructuras, ajustar costos y postergar inversiones. En ese marco, la reactivación comenzó a percibirse recién hacia la segunda mitad del año, cuando el avance de la planta comercial de Rio Tinto, con una inversión prevista en más de 2.500 millones de dólares, volvió a generar movimiento en el sector.

Señales

Russo indicó que el proyecto de Rio Tinto impulsó un nuevo nivel de actividad a partir de obras de perforación, movimiento de suelos, construcción de campamentos y tanques, además de una mayor cantidad de licitaciones. Ese movimiento, señaló, comenzó a dinamizar la contratación de proveedores y a generar un efecto multiplicador en la economía local.

En paralelo, el dirigente señaló que existen otros proyectos que sostienen las expectativas para el año en curso. Entre ellos mencionó Pastos Grandes, que ya cuenta con Declaración de Impacto Ambiental aprobada y gestiona su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y Diablillos, el proyecto de plata de Abra Silver, que ya obtuvo el RIGI y avanza con los permisos ambientales en Salta y Catamarca.

Taca Taca

Dentro de ese escenario, Russo subrayó que el proyecto de cobre Taca Taca podría marcar un punto de inflexión para la minería salteña. Según explicó, su eventual inicio durante 2026 representaría un salto de escala para la provincia, tanto por el volumen de inversión como por el impacto que tendría en la actividad económica, el empleo y la demanda de bienes y servicios. En ese sentido, recordó que la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto se encuentra en una etapa avanzada.

Visión

Desde la Cámara de la Minería de Salta, su presidente Juan Martín Gilly coincidió en que el sector comienza 2026 en un escenario distinto al del año anterior. Señaló que, tras un período de actividad contraída, la mejora en los precios internacionales comenzó a modificar las perspectivas: el oro se mantiene en valores históricamente elevados, el cobre muestra una tendencia firme y el litio evidenció un repunte tras haber tocado un piso en torno a los 8.000 dólares la tonelada.

Gilly destacó que la obtención de declaraciones de impacto ambiental para proyectos estratégicos, como los de Rio Tinto y Ganfeng, funcionó como un punto de inflexión para reactivar una actividad que se encontraba en niveles muy bajos. Según explicó, cada proyecto que avanza implica más contratación de proveedores, más empleo y un mayor derrame en las economías locales.

Infraestructura

Uno de los temas que volvió a ganar espacio en la agenda sectorial es la posibilidad de ejecutar obras de infraestructura a cuenta de regalías mineras, 

una herramienta prevista en la Ley 8164, vigente desde 2020. Gilly explicó que este mecanismo permitiría canalizar inversiones privadas hacia obras consensuadas con el Estado provincial y luego deducir esos montos del pago de regalías.

Desde la CMS consideran que esta alternativa podría ser clave para atender déficits estructurales, especialmente en rutas y energía, dos áreas críticas para la Puna. El planteo ya fue puesto sobre la mesa en recientes reuniones con las flamantes autoridades del Ministerio de Producción y la Secretaría de Minería, con el objetivo de explorar su aplicación concreta durante el actual período de gestión.

Compre local

Desde Capemisa, Russo coincidió en la importancia de avanzar en infraestructura, pero remarcó que la recuperación de la actividad debe traducirse en una mayor participación de las empresas locales. Señaló que, con el avance de Rio Tinto, la contratación de proveedores salteños pasó de niveles cercanos al 30% a un rango de entre 35% y 40%, aunque advirtió que el crecimiento de la actividad no siempre se refleja de manera automática en el entramado productivo local.

En ese marco, volvió a plantear el impacto de la carga tributaria sobre la competitividad de los proveedores. Según explicó, el denominado "costo argentino" genera desventajas frente a empresas extranjeras, en particular por las diferencias en el régimen de importación de equipos, a lo que se suman Ingresos Brutos, tasas municipales y cargas laborales.

Exploración

En paralelo, Gilly insistió en que la exploración debe convertirse en uno de los pilares de la estrategia minera provincial. Sostuvo que sin un flujo sostenido de proyectos exploratorios no es posible garantizar nuevas minas en el futuro y remarcó la necesidad de agilizar permisos y sostener un esquema de tasas competitivo para mantener a Salta como un destino atractivo para la inversión. Según explicó, la baja tasa de éxito propia de la actividad, donde se estima que solo uno de cada cien proyectos llega a producir, obliga a generar condiciones que incentiven la exploración de manera permanente.

Esa mirada es compartida por el secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo: "Hay algo que les dije a las empresas cuando nos reunimos: el verdadero futuro de la provincia está en la exploración. Tenemos que explorar mucho más. La Puna está en gran parte inexplorada y el potencial geológico está demostrado", afirmó.

En ese sentido, anticipó la conformación de una mesa de exploración minera, que reunirá a todos los actores involucrados, con el objetivo de agilizar procesos y dar mayor velocidad al desarrollo de nuevos proyectos.

Según explicó el funcionario, fortalecer la exploración no solo es clave para asegurar nuevas minas en el mediano y largo plazo, sino también para sentar las bases del desarrollo futuro de la provincia. "Esa es la base del desarrollo", sostuvo.

El factor precios: las proyecciones

Como complemento del escenario de reactivación que proyecta el sector minero hacia 2026, un informe oficial aporta un dato clave: la evolución esperada de los precios internacionales de los principales minerales que se producen en la Argentina y, en particular, en Salta. Según las estimaciones publicadas por la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera, en base a distintas fuentes de referencia global, varios commodities estratégicos podrían alcanzar valores históricamente elevados durante 2026, reforzando las expectativas de inversión y actividad.

De acuerdo con ese documento, la plata podría llegar a su pico de valor en noviembre de 2026, con una cotización estimada de 59,1 dólares por onza troy (Ozt). En el mismo período, el carbonato de litio alcanzaría los US$12.450 por tonelada, mientras que el cobre escalaría hasta los US$12.252 por tonelada. En el caso del oro, las proyecciones indican que continuaría su tendencia alcista hasta ubicarse en torno a los US$4.374 Ozt hacia finales de 2026.

El informe también permite dimensionar el recorrido reciente de los precios. En noviembre de 2025, el oro promedió los US$4.087 Ozt, con un incremento interanual del 54,2%, mientras que la plata alcanzó los US$50,4 por onza, con una suba del 62,2% respecto del mismo mes del año anterior. El carbonato de litio promedió los US$10.245 por tonelada.

Suba del 56% en las exportaciones 

La minería cerró 2025 con cifras históricas en materia de exportaciones en Salta, en un contexto que combinó un fuerte crecimiento de las ventas externas con un freno en la creación de empleo. De acuerdo con un informe de la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera, entre enero y noviembre las exportaciones del sector alcanzaron los US$454 millones, lo que representó un incremento interanual del 56%.

Ese desempeño posicionó a la minería como el principal motor exportador de la provincia: el 44,2% de las ventas totales al exterior de Salta en los primeros once meses del año correspondió a productos mineros. En el ranking nacional, la provincia se ubicó como el cuarto distrito con mayores exportaciones mineras del país.

El principal factor detrás de este resultado fue la producción de la mina de oro Lindero, que explicó la mayor parte del valor exportado. El fuerte incremento del precio internacional del oro impactó de manera directa en los ingresos externos del sector, compensando la menor dinámica observada en otros segmentos de la actividad. Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado, con casi la totalidad de los envíos de oro.

 

 

 

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