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El incremento de los precios de la energía y el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que rige desde el pasado 1 de enero, se traducirán en aumentos superiores al 35% en las facturas eléctricas de 36.000 familias salteñas que pasarán de una categoría de usuarios residencias subvencionada a otra en la que deberán pagar la tarifa plena. Esa estimación, que el titular del Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta (Enresp), Carlos Saravia, expuso en la audiencia pública del pasado 4 de diciembre, refiere uno de los impactos que la eliminación gradual de subsidios instrumentada por el gobierno nacional tendrá en los golpeados bolsillos de cerca de 350.000 usuarios del servicio de EDESA, porque las medidas dispuestas para reducir el déficit fiscal ligado a uno de los componentes que mayor incidencia tienen en la factura eléctrica -el valor neto de la energía provista por las centrales que la generan- también encarecerán las boletas de otras miles de familias que hasta el 32 de diciembre último estaban categorizadas en los segmentos tarifarios N2 (bajos ingresos) y N3 (ingresos medios). Esto, porque los bloques de energía subsidiada serán inferiores a los del sistema reemplazado y la energía que consuman por encima de los nuevos topes se facturará con la tarifa plena.
Para los usuarios residenciales del segmento tarifario N1 (mayores ingresos) se suprimirá totalmente el subsidio que aún le quedaba, de aproximadamente un 15%, de modo que la totalidad de sus consumos eléctricos, independientemente de los registros que arrojen sus medidores domiciliarios, se facturará con la tarifa plena.
Solo dos categorías de usuarios
Con el nuevo esquema tarifario que empezó a regir desde el primer día quedó eliminada la segmentación de tarifas en tres niveles: solo quedarán dos categorías de usuarios residenciales: los hogares con y sin subsidio, aunque los primeros -como se adelantó- también sufrirán aumentos en sus boletas.
Serán beneficiarios de los subsidios que se recortaran gradualmente en 2026 aquellos hogares con ingresos de hasta tres Canastas Básicas Totales (CBT) mensuales, equivalentes hoy a $3,7 millones de pesos. Hasta diciembre ese tope era de hasta tres canastas y media, unos $4.4 millones, por lo que parte de los usuarios de ingresos medios (N3) perderán el beneficio. La CBT se mide para familias tipo, de cuatro integrantes. Para los subsidios se toma la sumatoria de los ingresos de los miembros del hogar.
Causas excluyentes del beneficio
Además, son causa excluyente del beneficio otras condiciones del estado patrimimonial del grupo familiar como la titularidad registral de inmuebles o vehículos.
En las facturas de luz solo se aplicará la tarifa subsidiada para bloques de consumo de hasta 300 kWh en los meses de mayor demanda (diciembre, enero, febrero, mayo, junio, julio y agosto) y de hasta 150 kWh en los meses templados (marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre).
En el sistema anterior los bloques subsidiados eran de hasta 350 kWh, de modo que esta reconfiguración también se expresará con encarecimientos de las facturas, especialmente en zonas de la provincia donde las altas temperaturas obligan a usuarios residenciales a prender equipos de aire acondicionado y ventiladores durante buena parte del año. Y no es un detalle menor señalar que solo equipos de aire acondicionado encendidos ocho horas al día durante un mes implican consumos de entre 400 y 600 kWh. Y en este contexto, debe tenerse especialmente en cuenta que cada uno de los kilovatios que se consuman por encima de los bloques subsidiados se facturarán con la tarifa plena. Para atenuar el impacto, el gobierno nacional estableció una bonificación del 25% en enero, que se reducirá gradualmente hasta cero en diciembre.